A propósito de inconstitucionalidades
En los primeros semestres de la universidad se nos enseña lo relativo a la Constitución Política de la República, es decir, básicamente qué es Constitución y su estructura constitucional. El DLE define la palabra Constitución como: Acción y efecto de constituir o constituirse. Ley fundamental de un Estado, con rango superior al resto de las leyes, que define el régimen de los derechos y libertades de los ciudadanos y delimita los poderes e instituciones de la organización política. Reitero, su estructura constitucional contempla un preámbulo, una parte dogmática –derechos fundamentales procesales y sustantivos- y una parte orgánica –creación de los poderes constituidos-; utilizando palabras sencillas y no rebuscadas, debemos entender que, la constitución política es la ley superior, es la que está encima de todas las demás leyes, los ciudadanos que viven dentro de la circunscripción geográfica del Estado de Guatemala, debemos y tenemos la obligación de someternos al imperio de la ley superior -La Constitución Política- y todo aquel que no obedece, transgrede o que haga lo contrario a lo establecido en esa Ley Superior, simple y sencillamente la está violando, está actuando inconstitucionalmente. Dicen los especialistas en Derecho Constitucional –rama del derecho, encargada de analizar y controlar las leyes fundamentales que rigen al Estado-, que los fallos de la Corte de Constitucionalidad no se discuten, se obedecen; ahora bien, de que la Corte de Constitucionalidad se ha politizado o ha emitido fallos, resoluciones y sentencias que han favorecido a la cooptación del Estado, es otro cantar. Es imperativo no olvidar que los máximos violadores de la Carta Magna –Constitución Política de la República de Guatemala- a mi entender han sido los mismos que han ostentado el poder público, personas que la ciudadanía con su voto, depositó en ellos, la confianza de hacer bien las cosas, sin embargo, han hecho todo lo contrario, he aquí, algunos personajes que pasarán a la historia, que con sus actos cometieron inconstitucionalidades del tamaño del Volcán de Fuego: Jimmy Morales y su equipo de gobierno –vicepresidente de la República, Ministra de Relaciones Exteriores, Procurador de la Nación, Ministro de Gobernación- por manifestar abierta y públicamente su desacato a lo dicho por la CC en relación a la entrada al país del Sr. Iván Velásquez, jefe de la Cicig. El Ministro de Salud Pública y Asistencia Social, al no remunerar al personal bajo su cargo –médicos, enfermeras, médicos externos, etc.- con un salario justo, digno y equitativo acorde a sus capacidades técnicas e intelectuales, incluso, hay personal que no es remunerado con el Salario Mínimo, menos con el goce de las prestaciones laborales, ni seguro social. Ah, pero, el Ministerio de Trabajo sale con la espada desenvainada para exigir, castigar y multar a los propietarios de la micro-empresa que no pagan el salario mínimo a sus trabajadores, ¡qué tremenda injusticia e hipocresía gubernamental! El gobierno de Jimmy Morales y la Comisión de Finanzas del Congreso de la República, al reducir el presupuesto de la única universidad pública –USAC-. Desde hace muchos años, la Tricentenaria Universidad San Carlos de Guatemala, no recibe el 5% del presupuesto general de Ingresos Ordinarios del Estado –Artículo 84 Constitucional-, sin duda alguna, la educación superior le importa un pepino al presidente más nefasto que hemos tenido en la historia. De que la USAC no ha rendido cuentas del dinero que ha recibido, eso también es otra historia, siempre lo he dicho, uno de los pilares de la corrupción del país, lo conforma la Contraloría General de Cuentas por no asumir su papel de fiscalizador, y para variar, desde el 13 de octubre del presente año, el Estado no tiene Contralor General de Cuentas. El Ministro de Finanzas Públicas y la Comisión de Finanzas del Congreso, por aprobar un presupuesto desfinanciado, procurando con ello, más endeudamiento y obviamente más corrupción e impunidad. El Gobernador de Totonicapán no sabe quién es el encargado de darle mantenimiento a los semáforos instalados en Cuatro Caminos, San Cristóbal Totonicapán, mientras todos hacemos micos y pericos para pasar a pie o en vehículo esa intersección vial. Estimado lector, mientras los principales funcionarios violan constante y flagrantemente la Constitución Política de la República, el diputado Juan Ramón Lau, hace unos días presentó una inconstitucionalidad ante la Corte de Constitucionalidad porque según él, la ex fiscal Thelma Aldana, no debería recibir seguridad personal de parte del MP si no del Ministerio de Gobernación; pregunto, ¿en este gobierno corrupto cuál es la diferencia en que el pago la haga el MP o el MINGOB? Los diputados corruptos ocupados y llamando la atención en cosas triviales, deberían estar ocupados en velar por la seguridad, salud y educación de la población, como mínimo.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
El costo oculto de hacer un trabajo a medias
Esta falta de conciencia sobre el impacto de sus errores y cuando la persona está acostumbrada a que otros resuelvan, es una persona que desarrolla dependencia laboral.
En cualquier organización es normal que existan procesos de revisión, cambios, correcciones y actualizaciones, pero cuando los cambios son debido a que una persona entrega constantemente los trabajos incompletos, con errores o de baja calidad y estos deben ser corregidos por otros, surge la duda del nivel profesional que tiene esta persona.
Desde la psicología organizacional, el profesionalismo no se mide únicamente por los conocimientos técnicos, sino también por los valores de responsabilidad, compromiso, atención al detalle y la capacidad de asumir las consecuencias de sus propias acciones. Cuando una persona tiene que corregir su trabajo, aunque en el fondo el conocimiento técnico sí esté implementado, únicamente indica la mediocridad en el trabajo. Este juicio es muy duro para cualquier profesional, porque la percepción de los demás sobre su desempeño genera desconfianza; con el tiempo esta persona va a dejar de ser tomada en cuenta.
Una persona que corrige estas actitudes y con el tiempo va cambiando bajo las observaciones o las correcciones realizadas, indica que ha sido falta de capacitación o de tiempo para revisar los detalles. Sin embargo, cuando la actitud es contraria y se desentiende de esos errores y se acomoda para que alguien más los revise y los corrija y sigue repitiendo los mismos patrones, es una persona que ha desarrollado una dependencia laboral que limita su crecimiento laboral, lo que se resume a falta de interés por mejorar. Cuando esta actitud se vuelve constante, se pueden deteriorar las relaciones laborales y afecta la credibilidad de la persona sobre su trabajo.
Esta falta de conciencia sobre el impacto de sus errores y cuando la persona está acostumbrada a que otros se la resuelvan, es una persona que desarrolla dependencia laboral y su crecimiento profesional se limita. Desde la inteligencia emocional, asumir esa responsabilidad de aprender, reconocer sus errores, aprender de los mismos y mejorar la calidad de su trabajo es una señal de madurez profesional.
Al final, ser profesional no significa ser perfecto. Significa hacerse cargo de la calidad de lo que se entrega, aprender de los errores y respetar el tiempo y esfuerzo de quienes trabajan junto a nosotros. Porque el verdadero profesional no es quien nunca se equivoca, sino quien no espera que los demás arreglen constantemente lo que le corresponde hacer.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
La experiencia mundialista
Destaco tres elementos que he visto: orden, seguridad y espectáculo. Desde el traslado de Nueva York hacia el MetLife Stadium, en Nueva Jersey, hasta el ingreso al recinto.
Asistir a la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha sido una de las experiencias más extraordinarias y gratificantes de mi vida. La considero una bendición, no solo por la oportunidad de presenciar partidos de primer nivel, sino por vivir de cerca la fiesta deportiva más importante del planeta.
Durante estos días he tenido la oportunidad de asistir al encuentro entre Brasil y Marruecos, que terminó empatado 1-1, y al partido entre Francia y Senegal, en el que los franceses se impusieron 3-1. Más allá de los resultados, lo impresionante es el ambiente que se vive dentro y fuera de los estadios, donde miles de aficionados de diferentes países comparten una misma pasión.
Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención es la organización. Estados Unidos ha demostrado una capacidad extraordinaria para desarrollar un evento de esta magnitud. Destaco tres elementos que he visto: orden, seguridad y espectáculo. Desde el traslado de Nueva York hacia el MetLife Stadium, en Nueva Jersey, hasta el ingreso al recinto, todo está cuidadosamente planificado. Existen múltiples controles de seguridad que garantizan una experiencia tranquila para los asistentes.
También es admirable cómo cada partido se convierte en un espectáculo completo. La música, la animación, la tecnología y la energía de los aficionados hacen que la experiencia vaya mucho más allá de los 90 minutos de juego.
El Mundial no es solamente futbol. Es cultura, convivencia, emoción y aprendizaje. Es la oportunidad de observar cómo un evento deportivo puede unir a miles de personas de diferentes nacionalidades bajo un mismo sentimiento. Vivirlo en primera persona ha sido un privilegio que guardaré para siempre entre los recuerdos más valiosos de mi vida.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónMundial 2026
Privatización e inseguridad en el Complejo Deportivo
El último fin de semana, varios niños que se encontraban jugando en la cancha de futbol (de manera individual, no en equipo) fueron retirados por guardianes del lugar.
El Complejo Deportivo de Quetzaltenango debe ser un espacio público destinado a promover el deporte en niños, jóvenes y adultos, brindando instalaciones adecuadas, seguras y accesibles. Sin embargo, es importante que se den a conocer diversas situaciones que generan preocupación.
El último fin de semana, varios niños que se encontraban jugando en la cancha de futbol (de manera individual, no en equipo) fueron retirados por guardianes del lugar, indicándoles que no podían permanecer en esa área; al preguntar las razones de esta restricción, indicaron que desconocían el motivo, pero que esa era la instrucción que tenían. Lo anterior resulta difícil de comprender, ya que no es posible que en un espacio en donde ningún equipo estaba practicando en ese momento, los niños sean limitados para practicar la actividad para la cual fueron construidas estas instalaciones.
A ello se suma otra situación, porque áreas destinadas a diferentes disciplinas permanecen ocupadas en horarios ordinarios por entrenadores que imparten clases privadas con el respaldo de las asociaciones deportivas. Esto sí debe estar prohibido, ya que se debe garantizar que los espacios públicos no se conviertan en escenarios de aprovechamiento o lucro personal, limitando el acceso de la población en general, limitando el derecho de uso de quienes sostienen estas instalaciones mediante recursos públicos.
También preocupa la falta de criterios uniformes para la supervisión de las normas de convivencia, pues mientras se prohíbe a niños jugar futbol en la cancha, se permitió que una persona adulta permaneciera sobre la pista de atletismo tomando el sol en ropa interior, sin ninguna intervención por parte de los guardianes, pese a la presencia constante de menores de edad.
Estas restricciones y poca seguridad obligan a los padres de familia a pagar en canchas, gimnasios e instalaciones privadas para la práctica de deporte de sus hijos, privatizando de esta manera la práctica de deportes.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónComplejo Deportivo
El valor silencioso de un padre
Hoy honremos a los padres que aman en silencio, que perseveran con valentía y que reflejan, con sus imperfecciones y esfuerzos, destellos del amor.
En el Día del Padre solemos reconocer su esfuerzo y sacrificio, pero pocas veces hablamos de esas virtudes silenciosas que sostienen hogares enteros. Son los hombres que cargan preocupaciones sin compartirlas, que renuncian a sueños personales para abrir caminos a sus hijos, que velan en silencio por la seguridad de su familia y encuentran fuerzas aun cuando están cansados.
Un padre muchas veces ama sin esperar reconocimiento. Su presencia constante, sus consejos oportunos y su capacidad de permanecer firme en medio de las dificultades son expresiones de un amor profundo que rara vez recibe aplausos.
Estas cualidades reflejan, en parte, el corazón de nuestro Padre celestial. Dios también cuida, protege y provee aun cuando no siempre percibimos su obra. Como declara la Escritura: “Como un padre se compadece de sus hijos, así se compadece el Señor de quienes le temen” (Salmo 103:13, NVI). Asimismo, Jesús nos recuerda el amor generoso de Dios al decir: “Si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!” (Mateo 7:11, NVI).
Hoy honremos a los padres que aman en silencio, que perseveran con valentía y que reflejan, con sus imperfecciones y esfuerzos, destellos del amor fiel de nuestro Padre celestial. Su legado no siempre se mide en palabras, sino en vidas transformadas por su ejemplo.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónDía del Padre
Cuerpo y Sangre de Cristo
En el Antiguo Testamento, Moisés le dice al pueblo: “recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto, para afligirte, para ponerte a prueba… él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná”, (Dt 8, 2-3. 14-16).
En el camino de la vida también se experimentan diferentes situaciones, unas positivas y otras negativas. No todo es color de rosa en la vida. Y la mejor comida no es el maná que comió el pueblo de Israel; el mejor alimento es el mismo Cuerpo y Sangre de Cristo. Pero para creer que en realidad es el Cuerpo y la Sangre de Cristo, es indispensable tener fe. El Cuerpo y Sangre de Cristo tendrá efectos positivos si la fe que tengo es robusta. El Cuerpo y Sangre de Cristo es la mejor comida que los viajeros cristianos pueden llevar consigo para cuando tengan hambre.
Este Cuerpo y Sangre de Cristo lo comen buenos y malos. Es decir que, si un cristiano come el Cuerpo y Sangre de Cristo en pecado, pues está tragando su propia condenación. Entonces, al que come el Cuerpo y Sangre de Cristo en la Eucaristía, se le debe notar en su vida ordinaria. Tiene que haber coherencia entre lo que come y su modo de vida.
La solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo es una fiesta para expresar nuestra fe en la presencia real de Cristo bajo las especies del pan y del vino, (MF 56). Jesús se hace presente de una manera sacramental en cada Eucaristía. En su presencia eucarística permanece misteriosamente en medio de nosotros como quien nos amó y se entregó por nosotros.
La presencia del verdadero Cuerpo de Cristo y de la verdadera Sangre de Cristo en este sacramento no se conoce por los sentidos, sino solo por la fe, la cual se apoya en la autoridad de Dios, (Santo Tomás de Aquino). Lo que se tiene que hacer es reconocer a Jesús en la Eucaristía por medio de una fe profunda. Jesús dice de sí mismo: “yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre”, (Jn 6, 51-58).
¿Qué tan grande es mi fe para creer realmente que Jesús se hace presente en cada Eucaristía? Si la fe es enamorarnos cada día más de Cristo, y Cristo se hace presente en cada Eucaristía, entonces lo que tenemos que hacer es enamorarnos de este sacramento en donde Jesús se hace presente.
Si de verdad somos cristianos, debemos participar en la misa mínimo los domingos. Es una obligación. Si no sentimos en nuestra vida esa necesidad de venir a misa y comulgar, hay que preocuparse, porque algo nos está pasando. Si al participar en la Eucaristía no sentimos nada, entonces vana es nuestra fe.
En el Antiguo Testamento se inmolaban novillos en honor del Señor. Y esa sangre era derramada sobre el altar, (Ex 24, 3-8). En el Nuevo Testamento, según la carta a los hebreos (9, 11-15), es la propia sangre de Cristo la que se derrama para nuestra salvación. Bien lo decía San Carlo Acutis: “La Eucaristía es la autopista para llegar al cielo”.
Mientras tenga vida, no desperdicie la oportunidad de comer el Cuerpo y Sangre de Cristo cuantas veces pueda. No se olvide también de visitarlo en el sagrario, porque ahí está él para decirle que le ama sin medida.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
La comodidad se convierte en costumbre
Qué inofensiva puede parecer la palabra “después”. Se vuelve constante el postergar decisiones, iniciar un proyecto, mejorar un hábito, darle continuidad a tu trabajo o hacer mejoras en el servicio que ofreces.
La comodidad ofrece seguridad, tranquilidad, requiere menos esfuerzo y se vuelve una pausa constante que evita enfrentarnos a la incertidumbre del cambio. También es cierto que necesitamos esos momentos de descanso y estabilidad, pero, al volverse permanente, el “después” empieza a transformar:
• Después termino mi trabajo.
• Después hago ejercicio.
• Después voy al doctor.
• Después empiezo mi proyecto.
• Después envío mis propuestas.
• Después me inscribo en un curso.
• Después ordeno mi ropa.
• Después cuido mi arreglo personal.
Cada vez que eliges “después”, la probabilidad de que la oportunidad regrese o se repita es muy baja, quizá nula. Y mientras más postergas, el después se convierte en nunca.
¿Has sentido que tus sueños desaparecen? Mientras esperas que el momento sea perfecto, los sueños no desaparecen, se apagan. La vida cambia cuando decides hacer las cosas con intención, con fe, valentía y entusiasmo, avanzando un paso a la vez, pero desarrollando tus ideas, sueños y objetivos, dándoles prioridad y orden a lo que deseas lograr.
Isaías 41:10: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”.
¿Qué parte de tu vida estás dejando para “después” y cuánto tiempo estás dispuesto a seguir esperando para actuar? Recuerda que, en los pequeños detalles, está el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
Anticonceptivos y sexualidad: ¿aliados o enemigos del placer?
Algunos estudios sugieren que entre un 10% y un 20% de las mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales experimentan sensación de sequedad vaginal.
La conversación sobre anticoncepción se ha centrado principalmente en la prevención del embarazo. Sin embargo, pocas veces hablamos de un aspecto igual de importante: su impacto en la sexualidad femenina. ¿Los anticonceptivos mejoran o empeoran el deseo sexual? ¿Influyen en la lubricación vaginal? ¿Afectan la satisfacción sexual de la mujer? La respuesta no es simple, porque la sexualidad femenina está influenciada por factores hormonales, emocionales, relacionales y sociales. Sin embargo, la evidencia científica actual nos permite comprender mejor algunos de estos efectos.
El deseo sexual es una de las áreas más estudiadas. Un metaanálisis publicado en The European Journal of Contraception & Reproductive Health Care encontró que aproximadamente el 15% de las mujeres usuarias de anticonceptivos hormonales reportan una disminución del deseo sexual, mientras que cerca del 22% describen una mejoría y la mayoría no experimenta cambios significativos.
Esto demuestra que la respuesta es altamente individual. Los anticonceptivos hormonales combinados pueden disminuir los niveles de testosterona libre circulante debido al aumento de la globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG). Esta es una de las explicaciones fisiológicas propuestas para la disminución del deseo en algunas usuarias. La lubricación vaginal también puede verse influenciada por los cambios hormonales. Algunos estudios sugieren que entre un 10% y un 20% de las mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales experimentan sensación de sequedad vaginal.
Esta situación puede provocar molestias durante las relaciones sexuales y afectar indirectamente la satisfacción sexual. Existen alternativas terapéuticas y diferentes métodos anticonceptivos que permiten individualizar el manejo de cada paciente. Por otro lado, la anticoncepción también puede mejorar significativamente la vida sexual. Una encuesta realizada en más de 7 mil mujeres por el proyecto CHOICE de Estados Unidos encontró que las usuarias de métodos de larga duración, como el implante subdérmico y los dispositivos intrauterinos hormonales, reportaban mayores niveles de satisfacción sexual. La explicación parece sencilla: al reducir el miedo al embarazo no planificado, muchas mujeres experimentan mayor libertad, espontaneidad y disfrute durante sus relaciones.
Es importante recordar que no existe un anticonceptivo perfecto para todas. Lo que mejora la sexualidad de una mujer puede afectar negativamente a otra. Por ello, la elección del método debe incluir una conversación abierta sobre salud sexual, expectativas y calidad de vida.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónSexología
¿Cuál es nuestro problema: el sistema institucional o el funcionario?
Entiendo, en ningún lugar del mundo hay Estado perfecto; sin embargo, nuestro caso es sumamente preocupante, llevamos muchas décadas en esta situación, no podemos seguir así.
El 31 de mayo recién pasado, nuestra Constitución Política cumplió 40 años. En este tiempo, o quizá en los últimos ocho años, hemos visto cómo ha sido violada, ultrajada, pisoteada, etc., por personas sin escrúpulos.
Recién estamos terminando el proceso de elección de segundo grado; es obligatorio preguntarse, si se eligieron o se impusieron a los magistrados para el Tribunal Supremo Electoral, Corte de Constitucionalidad, al Fiscal General y Jefe del Ministerio Público. Qué tanto avanzó la transparencia en este proceso, qué tanto ganó la ciudadanía para mejorar su calidad de vida. Aún falta ver si se elige o se impone al Contralor General de Cuentas.
A este respecto, ¿cuál es nuestro problema, el sistema institucional o el funcionario? En el proceso de elección de segundo grado, muchos analistas y ciudadanía en general hemos sentenciado que las Comisiones de Postulación ya no sirven, están obsoletas. En el caso específico de la Corte de Constitucionalidad, cuyo objetivo principal es defender el orden constitucional del país, está sumido en una profunda crisis institucional, perdió legitimidad, es decir, sus resoluciones no son objetivas, son parciales —a favor de la corrupción—, hay pugna de poder; ello repercute en la toma de decisiones. Tres de los cinco integrantes no tienen ética, tienen señalamientos por escándalos de corrupción. Como decía mi abuelita: ¿Con qué cara van a defender el orden constitucional del país? Señor Molina Barreto: Mazariegos no es rector.
En otra línea: Recientemente, el nuevo fiscal del MP, doctor Gabriel García Luna, decidió liquidar la Fiscalía Especial contra la Impunidad —en sus mejores tiempos, por medio de esta fiscalía conocimos a las personas que compraron el voto para beneficiar a Jimmy Morales—, porque bajo el mando de Rafael Curruchiche la población perdió credibilidad y confianza, se desnaturalizó su razón de ser. Hay casos espurios, sin ningún fundamento legal —la CPRG fue violada, ultrajada, etc., por esta persona—; el caso emblemático de las autoridades indígenas del año 2023 de los Cuarenta y ocho Cantones, que están por cumplir 14 meses en prisión preventiva y hasta hace unos días se les asignó juez, pregunto: ¿Acaso eso no es violar las normas más elementales de la Carta Magna?
A mi parecer, tenemos dos casos importantes que deben ser objeto de análisis por parte de personas doctas en la materia, objetivas y responsables. Por supuesto, es importante tomar en cuenta que una tiene rango constitucional y la otra no lo tiene; sin embargo, fue un brazo fuerte para combatir estructuras criminales y nos mostró cómo estas estructuras fueron cooptando al Estado, en detrimento de la población.
La CC sigue funcionando; de guardián de la Constitución pasó a ser un tirano con toga, está erosionando el Estado de derecho, hay abuso de poder. Mientras que el Fiscal General y Jefe del MP liquidó la FECI y con ello seguramente evaluarán al personal, revisarán exhaustivamente cada caso para determinar la veracidad de los hechos imputados a personas criminalizadas.
Necesitamos instituciones con un sistema bien definido, leyes modernas y sólidas —el Código Penal está vigente desde 1974—, hacer uso de tecnología de punta, transparencia absoluta, todo a favor de la población, con personal o funcionarios de carrera, éticos, que funcione la meritocracia; además, la ciudadanía debe jugar su rol, denunciar malos actos, auditoría social sobre presupuestos y desempeño de las instituciones y personal.
LO QUE SE MIDE, SE PUEDE MEJORAR. Peter Drucker
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Faltar a una entrevista laboral habla de tu educación
Las oportunidades laborales pueden abrir puertas, pero la responsabilidad y la educación son las que ayudan a mantenerlas abiertas.
El mercado laboral cada vez se vuelve más competitivo. Ser considerado como candidato para una oportunidad laboral representa una oportunidad profesional, pero también se convierte en un compromiso adquirido. Sin embargo, cada vez con más frecuencia, se desarrolla una mala práctica: confirmar la cita para entrevista y simplemente no presentarse, sin avisar ni justificar su ausencia.
Muchas personas consideran que no asistir a una entrevista de trabajo es una decisión sin consecuencias para sí mismas; sin embargo, desde la psicología y la ética profesional, esa conducta solo comunica que la persona carece de responsabilidad, respeto y habilidades sociales.
Considerando que no solo se trata de una pérdida de oportunidad, sino que esta mala actitud impacta en otras personas, directamente afecta a aspirantes que sí tienen una necesidad e interés en una oportunidad laboral. En muchos procesos de selección existen espacios limitados de entrevista por el tiempo, los recursos y el personal que se requieren para el mismo. Cuando alguien confirma y no se presenta, puede estar ocupando el lugar que pudo haber sido para otra persona realmente necesitada. No asistir sin previo aviso transmite un mensaje de desinterés y falta de consideración hacia los demás.
Desde la psicología, el cumplimiento de compromisos está altamente relacionado con las habilidades sociales de responsabilidad, organización e inteligencia emocional. Es importante reconocer que existen situaciones legítimas que impiden asistir a una entrevista, por ejemplo: emergencias familiares, problemas de salud o circunstancias imprevistas.
Sin embargo, muchas veces los candidatos plantean excusas ilegítimas y/o se las inventan, lo que se convierte en justificantes de su falta de responsabilidad y determina que es una persona que debe trabajar en su inteligencia emocional, ya que es una persona que evade su responsabilidad y las consecuencias de sus actos por medio de la mentira. Cuando la situación es legítima, es importante hacerla saber antes de la entrevista y no después; comunicarlo antes mantiene la oportunidad abierta.
Al final, asistir a una entrevista o informar con anticipación que no podrá asistir es una muestra de respeto hacia los demás, pero, más importante, hacia uno mismo. Las oportunidades laborales pueden abrir puertas, pero la responsabilidad y la educación son las que ayudan a mantenerlas abiertas.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología Industrial
















.gif)



