Hora de Xela
“La puntualidad tiene que ver con el hecho de valorar tu tiempo y sobre todo el de los demás. Este valor es visto como un signo de consideración hacia las personas que se encuentran esperando. Tanto es así que en algunas culturas la impuntualidad significa desprecio por el tiempo de otra persona y se puede considerar como un insulto”. Este medio tiene como propósito generar iniciativas que generen impacto positivo en el desarrollo personal, y como consecuencia de ello, mejorar las condiciones de vida de la comunidad y ciudad. Los valores ciudadanos son esenciales para ello, repasemos estos mandamientos del buen vivir, que permitirá ser mejores quezaltecos, sobresalientes guatemaltecos y seres humanos extraordinarios. 1. Responsabilidad Este es el valor ciudadano más importante de todos. La responsabilidad tiene que ver con las obligaciones que tiene toda persona con respecto a las decisiones que toma y con las consecuencias que estas pueden generarle. Cada acción que se toma tiene una repercusión en la sociedad. Y la responsabilidad se basa en analizar cada uno de estos actos y hacerse cargo de ellos. Por ello, es esencial concienciar a los más jóvenes sobre las consecuencias que pueden generar sus acciones y de cómo deben responsabilizarse de ellas. El medio más idóneo de propiciar respeto es el hogar, cumpliendo nuestra función de padres, hijos, hermanos, estudiantes, profesionales con mucha dedicación, no hay que olvidar que una empresa al momento de decidir por un profesional, intenta reclutar al “mejor”, el segundo y los demás deben someterse a pruebas. 2. Respeto Para que la responsabilidad tenga vigencia es necesario propiciar respeto. Este es el valor que permite que una persona pueda aceptar y apreciar las cualidades que tienen otras personas, así como sus defectos. El respeto es entender que más allá de ‘mis derechos’ y ‘mis libertades’, también existen los derechos y las libertades del prójimo. Aquí tenemos trabajo la mayoría de nosotros, en detalles como estos: ¿Somos capaces de ceder la vía? ¿Damos preferencia al peatón en relación al auto? Entre otras actitudes donde el respeto a los demás constituye el medio de expresión de nuestra calidad humana. 3. Honestidad Las personas estamos capacitadas para distinguir el bien del mal. Ya lo dijo la gran Violeta Parra, “gracias a la vida que me ha dado tanto. Me dio dos luceros, que cuando los abro perfecto distingo lo negro del blanco”. Entonces por qué nos equivocamos de vez en cuando, quizá no valoramos de lo que somos capaces, esta capacidad se conoce con el nombre de ‘conciencia moral’. La honestidad es entonces una cualidad humana que consiste en vivir y expresar esa conciencia. Es básicamente comportarse con coherencia y sinceridad. Esto quiere decir que lo que dices debe estar alineado con tus actos. Al ser honesto se demuestra respeto por uno mismo y por las demás personas. 4. Colaboración Siendo los valores ciudadanos el principal componente para mantener relaciones sociales armoniosas, la cooperación no puede pasarse por alto. La cooperación no es más que la asistencia que se ofrece para llevar a cabo un trabajo en común. Se hace para cumplir un objetivo compartido. Tal y como ocurre con el resto de los valores, se trata de hechos sociales que se producen en el entorno en el que se desenvuelven las personas. Debiendo tener claro algo muy puntual, “ser parte de la solución y no del problema”, al cuestionar sobre lo que la ciudad y sus autoridades hacen por nosotros, preguntemos primero: ¿Qué hacemos por cambiar esa realidad? 5. Solidaridad Para convivir de forma armoniosa en sociedad es necesario que exista la solidaridad. Este valor consiste en prestar ayuda a otras personas sin importar cuál sea su religión, su cultura, su género o postura política. Con la práctica de la solidaridad se crean lazos sociales que unen a los distintos miembros de una sociedad. Este valor implica tener sentimientos como el afecto, la empatía, el sentido de justicia y la ayuda desinteresada. Además, la solidaridad es lo que permite que se lleven a cabo acciones concretas que respondan de manera favorable a las necesidades de los conciudadanos. Pienso que este valor es propio de nosotros, en cada acción, si somos capaces de expresarlo, en el abrazo sincero, en la armonía del trabajo o en la plática cotidiana mientras compartimos la mesa. 6. Humildad Otro valor esencial para vivir tranquilamente en sociedad es la humildad. Esta puede definirse como la ausencia de soberbia. Las personas humildes se caracterizan por ser modestas, por expresar respeto por las demás personas y no sentirse más importante que otros debido a sus logros. Esta virtud también consiste en conocer las limitaciones y debilidades propias, y actuar de acuerdo a tal conocimiento. Sin embargo, el concepto de humildad muchas veces se distorsiona. Parece que incluso si se deja de lado la ostentación, no es posible mostrar los méritos propios, ya que no todo el mundo está preparado para afrontar lo que otros han logrado. Si no cultivamos la humildad, no podremos disfrutar la satisfacción de las cosas, que en ese caso nos proporcionará un orgullo bien ganado. 7. Lealtad Un valor esencial para la convivencia armoniosa con otros es la lealtad. Esta virtud se desarrolla en la conciencia e implica cumplir con un compromiso adquirido, incluso frente a circunstancias adversas o cambiantes. Se trata también de estar comprometidos con lo que creemos y con las personas en quien creemos. La lealtad está asociada a la confianza. Ser leal significa ser digno de confianza. Quien no es leal no puede ser un buen ciudadano, porque su comportamiento no va en consonancia con las acciones que permiten una buena convivencia en sociedad. No hay satisfacción más grande que ser leal, consigo mismo, con la familia, con los padres, con los amigos, con el trabajo y sobre todo como dicta nuestro mandamiento chapín, “primero Dios”. 8. Tolerancia La tolerancia es un valor íntimamente relacionado con el respeto. Se trata de la capacidad para aceptar la diversidad de opinión, social, cultural, étnica, política y religiosa. También tiene que ver con el saber escuchar y aceptar a las demás personas tal y como son, sin juzgarlos. Gracias a la tolerancia se puede vivir en una sociedad donde se respeten las diferencias de cada persona, desde su pensamiento hasta sus acciones. Pero, a pesar de lo mucho que ha evolucionado el mundo y las sociedades que lo componen, la tolerancia es un valor ciudadano ausente en muchos lugares. 9. Justicia La justicia es uno de los valores que tiene mayor relación con la convivencia armoniosa de los ciudadanos. Se basa en el conjunto de reglas y normas que se establecen para que puedan existir relaciones adecuadas entre personas e instituciones. Esta es la que permite autorizar, prohibir o permitir acciones específicas en la interacción que ocurre entre individuos e instituciones. En pocas palabras, este valor tiene que ver con la concepción de lo que es bueno para todos los que conforman una misma sociedad. En la práctica, su finalidad es reconocer qué es lo que le corresponde y le pertenece a cada persona. A través de la justicia se respeta el derecho de los individuos, se recompensa su esfuerzo y se garantiza su seguridad. 10. Puntualidad La puntualidad tiene que ver con el hecho de valorar tu tiempo y sobre todo el de los demás. También se trata de la capacidad de poder finalizar una tarea o una obligación antes o en el plazo que se ha establecido para ello. Este valor es visto como un signo de consideración hacia las personas que se encuentran esperando. Tanto es así que en algunas culturas la impuntualidad significa desprecio por el tiempo de otra persona y se puede considerar como un insulto. Este servidor propone que desde hoy iniciemos con un proceso que debe crear habito, y este es, #HoradeXela, es decir, que todas las actividades inicien a la hora acordada, con el número de personas presentes, de inicio esto afecta a quienes no se acostumbran, pero una vez implementado, seguro permitirá ser más competitivos como ciudad, y porque no, como país. 11. Orden Este es un valor que se aprende en casa desde muy pequeños, y se trata de una idea que acompaña a las personas durante el resto de la vida. Además, es un comportamiento que se extrapola a los demás ámbitos de la vida. El orden no solo se refiere a la organización de lo material, sino también a la forma en la que se organizan las ideas y a la manera en la que se conduce la vida en líneas generales.
Marco Buestán
Subsidio o eliminación del IDP, ¿qué más le beneficia a la población?
Cuando los países poderosos estornudan, los países pequeños, subdesarrollados y pobres, les da gripe. Durante los últimos 25 años, el mundo ha sufrido las consecuencias de varias guerras, todas suscitadas en el Medio Oriente; ojalá pudiéramos encontrar el otro medio del oriente, quizá allí no haya tanto conflicto armado.
En Guatemala, nuevamente nos enfrentamos a la escalada de los precios del combustible por parte de los comerciantes sin escrúpulos que hacen su agosto en cualquier mes del año. Me imagino a los expendedores de combustible y, sobre todo, a los importadores de esta mercancía, felices cada que suenan los tambores de guerra. Pero Guatemala, igual que todo el mundo, no tiene alternativas reales para hacerle frente a este fenómeno inhumano, reitero, provocado por la voracidad de los países poderosos.
Entonces, ¿qué debe hacer el gobierno —tres organismos del Estado— ante semejante situación? Organismo Judicial, casi nada, mientras no se termine de descooptar; en otra ocasión dije que estamos al borde de una dictadura judicial. Entonces, la posible solución la deben buscar el Legislativo y el Ejecutivo; no hay más tiempo.
Subsidio o suspensión temporal del IDP; dos iniciativas de ley presentadas por varios diputados al Congreso de la República. Como ciudadano de a pie, no estoy de acuerdo con ninguna de esas iniciativas; el pueblo está cansado con soluciones a medias, torpes, tercas y clientelares por parte de estas personas que, por mala suerte, hoy representan el poder del pueblo, un 99.9% de ellos jamás hubieran llegado allí si no fuese por la forma corrupta en que son elegidos, o acaso ya se nos olvidó la reelección del representante del congreso ante la CC.
Los subsidios jamás han beneficiado al pueblo; al contrario, es un dinero contante y sonante que el MINFIN le entrega a nuestros verdugos —en el caso concreto de Energuate y empresas importadoras de combustible—, Menciono Energuate porque hace exactamente seis años esta empresa, durante tres meses, recibió millones de quetzales debido a COVID-19, y los resultados jamás se vieron. El subsidio al combustible no tuvo éxito porque en las gasolineras le subieron el precio del combustible antes que se aplicara el subsidio; entonces, el precio siempre fue el mismo. Qué inmoral e inhumano proceder de estos comerciantes. Los subsidios al pueblo no le benefician en lo absoluto; hacen crecer más riqueza a los importadores y distribuidores de esta mercancía. También, es una forma populista de los diputados para aparentar trabajar a favor del pueblo.
¡Diputados oficialistas —semilla y raíces—, hay que tomar al toro por los cuernos! No más de lo mismo, no queremos que le den nuestro dinero a los que nos están desplumando. No más subsidio. No queremos chapuces, es decir, suspensión temporal del Impuesto sobre Distribución de Petróleo —IDP—. Existen estudios donde se demuestra que el IDP encarece hasta un 15% o 20% el costo de la gasolina regular y hasta un 8% al diésel; es más, el destino de los fondos recaudados jamás se ha utilizado correctamente —financiamiento de la infraestructura vial—.
Diputados, el IDP es perjudicial para la población, no hay transparencia en el uso de los fondos recaudados, encarece el transporte de productos básicos; entonces, si un impuesto no cumple con los objetivos por los cuales fue creado —beneficiar a la población—, debe ser eliminado inmediatamente.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Bipolaridad, más allá de los estigmas
El mayor desafío de este trastorno es que la persona nunca detecta ni identifica lo que le sucede y normaliza los estados de ánimo como algo común.
Como todos los trastornos que existen, existe poca información; por lo tanto, las personas generan críticas, falsa información, estigmas y prejuicios con personas con esta condición de salud mental. Una parte importante de hablar y aprender del tema es entender que muchas veces el término se utiliza de manera incorrecta para ofender a otras personas o para calificar cambios de humor cotidianos. El trastorno de bipolaridad es mucho más que un cambio de humor cotidiano y repentino ocasionado por una causa que desencadena enojo. Este trastorno afecta la vida emocional, social y funcional de la persona que lo padece. Se caracteriza por tener trastornos extremos del estado de ánimo, desde episodios de euforia, energía, impulsividad y sensación de grandiosidad, que luego pasan a episodios de depresión, tristeza, desesperanza, pérdida de interés en actividades comunes o cotidianas para la persona. El mayor desafío de este trastorno es que la persona nunca detecta ni identifica lo que le sucede y normaliza los estados de ánimo como algo común. En muchos casos tardan años en detectar que estos cambios de estado de ánimo no son normales, sobre todo porque pasan largos períodos en cada uno de los episodios. El mayor problema es que, mientras más se tarde en detectar, más complicado y difícil es tratarlo. La bipolaridad tiene múltiples causas y, con un diagnóstico adecuado determinado por un psicólogo en conjunto con un psiquiatra, se brinda el tratamiento adecuado con medicamentos controlados y terapia que provoca que la persona pueda tener una vida funcional y estable. La parte más importante es no tener prejuicios ni falsos estigmas hacia personas que padecen este trastorno. Comprender que sus comportamientos no son por hacer un drama o exagerar las cosas, y que, debido a tanta desinformación, existen muchas etiquetas equívocas en contra de la persona que limitan tener una vida normal. La desinformación puede aumentar el sufrimiento de quienes ya enfrentan esta condición. Por ello, recomiendo hablar de bipolaridad con responsabilidad para contribuir a normalizar la búsqueda de ayuda y a reducir el estigma.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
Cuando una conversación toma giros insospechados
Las conversaciones no siempre van hacia donde uno quiere, sino hacia donde encuentran sentido, interés y propósito.
En las últimas horas conversé con un profesional de la medicina. Iniciamos hablando de transformación, cambios, innovación y puntos de quiebre en los negocios y en la vida. Una charla con dirección clara, al inicio.
Surgió una frase contundente: “no querras revivir al muerto”, en referencia al pasado. Cuando algo termina, termina. Un ciclo se cierra, un negocio finaliza, una etapa concluye. Insistir en lo que ya no es, solo retrasa lo que puede ser. La clave está en avanzar y abrir nuevos comienzos.
Porque la vida no vive épocas de cambio; vive cambios de época.
Sin embargo, lo más valioso no fue el tema, sino el giro. En algún punto, la conversación dejó de tener un conductor definido. El interlocutor pasó de escuchar a liderar, y lo que devolvía tenía incluso más peso que lo planteado inicialmente.
Ahí entendí algo: las conversaciones no siempre van hacia donde uno quiere, sino hacia donde encuentran sentido, interés y propósito.
Es en esos giros inesperados donde aparecen las verdades más incómodas y necesarias. Donde dejamos de tocar lo superficial y empezamos a profundizar en lo que realmente importa, incluso en aquello que evitamos reconocer.
Conversar no es imponer dirección, es construirla. Y para eso, saber escuchar no es una opción, es una habilidad estratégica.
Gracias, amigo, Dr. Eduardo Chacón, por el intercambio honesto, por las ideas y por recordarme que las mejores conversaciones no son las que controlamos, sino las que nos transforman, porque estamos en construcción.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
Consideraciones al cierre contable
Existe la creencia popular de que, al no pedir que coloquen NIT a las facturas de compra de bienes o servicios, no queda registro ni huella de la transacción.
Estamos terminando el mes de marzo, por lo que es importante que todas las personas individuales y jurídicas que están inscritas en la Superintendencia de Administración Tributaria como contribuyentes tengan presente que la normativa actual exige la presentación de la declaración anual para pagar el Impuesto Sobre la Renta correspondiente. En este sentido, es importante que antes de declarar se tengan en cuenta algunas consideraciones.
Se debe tomar en cuenta que para realizar la declaración anual y pagar impuestos, antes se tiene que realizar la contabilidad de manera técnica, apegada a la normativa vigente. Esto significa que se deben verificar estos saldos, pero sobre todo ahora que existe más control sobre las operaciones y transacciones, principalmente electrónicas, el ente fiscalizador prácticamente tiene conocimiento y control de todas las operaciones y transacciones.
Además, es importante que todas las operaciones realizadas por medio de los bancos estén también contabilizadas en tiempo y conforme corresponden, ya que en caso contrario no coincidirán los movimientos financieros con las operaciones electrónicas. Para esto, es importante que se tenga buena comunicación y confianza con el contador que lleva los registros, para darle a conocer cada una de las operaciones bancarias y el acceso a los estados de cuenta correspondientes.
Para las personas individuales o en relación de dependencia, existe la creencia popular de que, al no pedir que coloquen NIT a las facturas de compra de bienes o servicios, no queda registro ni huella de la transacción. Sin embargo, esto no es cierto, porque al realizar compras y pagarlas con tarjeta de crédito o débito queda el registro con el operador de la tarjeta, a quien le realizan las retenciones, y entonces su perfil económico de gastos debe coincidir con los ingresos que percibe, y de esta manera evitar ajustes, sanciones o denuncias al ser sujetos de fiscalización.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónAuditoria y Contabilidad
El camino a la Cruz, amor que persevera
El amor verdadero no se detiene ante el sacrificio; persevera aun cuando el costo es alto.
Este es el tercer artículo de esta serie especial de recogimiento espiritual, un espacio dedicado a la reflexión profunda, el silencio interior y el fortalecimiento de nuestra vida espiritual. En esta entrega continuamos el camino iniciado, invitando a detenernos, escuchar y renovar nuestro propósito con serenidad y fe.
Cargando la cruz, avanzó con dificultad. Era un camino de dolor físico, pero también de profunda entrega espiritual. Cada paso estaba marcado por el cansancio, la sangre y el rechazo, pero también por una determinación inquebrantable de cumplir la voluntad del Padre.
“Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera”. (Juan 19:17)
Cada paso revelaba la gravedad del pecado humano y, al mismo tiempo, la grandeza de la gracia divina. No fue obligado; caminó porque decidió amar hasta el final. Aquel trayecto, observado por muchos con indiferencia, era en realidad el momento en que Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo.
En ese camino se encuentra el mensaje central del evangelio: Dios no se quedó distante ante el sufrimiento humano, sino que lo asumió para redimirnos. El amor verdadero no se detiene ante el sacrificio; persevera aun cuando el costo es alto.
Preguntas de reflexión:
- ¿Qué significa para mí tomar mi propia cruz y seguirle?
- ¿Persevero en la fe cuando el camino se vuelve difícil?
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión
Ideas irracionales
¿Cómo puedo detectar mis ideas irracionales?
Para descubrir las ideas irracionales puede vigilar las generalizaciones en su lenguaje: “todo”, “nada”, “nadie”, “nunca”, “siempre”. Por ejemplo: “nadie me quiere”, “todo sale mal”, “siempre me engañan”. Que hace alusión a un pensamiento polarizado, de todo o nada, como decir “blanco o negro”, sin observar que hay una escala de grises. También puede observar las palabras “debería”, haciendo alusión a que la realidad debe ser como usted imagina que debe ser. Además, puede observar sus adivinaciones del pensamiento ajeno, que luego se catalogan como verdad, para posteriormente atacar al otro. Asimismo, prestar atención al pensamiento catastrófico, que consiste en ver lo negativo e imaginar el peor escenario en el futuro.
Las ideas irracionales son creencias comunes contraproducentes. Se heredan del colectivo desde niños y se siguen aceptando sin cuestionarlas. Por ejemplo, la idea de que: “Es esencial que la gente me quiera y me apruebe, y para ello debo ser totalmente eficaz en todos los aspectos”. Dese cuenta de que no toda la gente le va a querer; siempre habrá alguien a quien le sea desagradable. Como dice el dicho: “Uno no es monedita de oro para caerle bien a todos”. Sin embargo, puede que se desviva por agradar a todas las personas, hacer todo lo posible por ganarse el cariño ajeno y termine consiguiendo lo contrario.
Es imposible agradar a todos, pues si favorece a alguien, desfavorecerá a otro. Pretender el cariño de alguien le hace vulnerable, propenso a que se aprovechen, se burlen y de todos modos le abandonen. Además, es lamentable el esfuerzo que se pierde tratando de conseguir algo imposible.
Otra idea irracional es que existe gente buena y gente mala, y que a las personas malas hay que castigarlas fuertemente. Otra más es que la justicia llegará tarde o temprano y que los que hacen el mal recibirán su castigo. Otra es que lo bueno llegará como que fuera por arte de magia, que solo hay que esperarlo; que si algo malo sucede es por alguna razón. Una más es que el que hace bien termina bien; el que hace mal termina mal. Otra idea es pensar que el tiempo todo lo cura o que los problemas se resuelven solos… y así hay muchas más.
Para poder romper una idea irracional, primero hay que averiguarla. Pero ¿cómo va a descubrirla, si la considera verdadera? Bueno, para ello primero cuestiónese por qué obra de esa manera, que resulta infructífera; luego formule oraciones afirmativas escritas que revelen sus credos. Luego someta esas oraciones a un análisis buscando sustento concreto. Puede pedirle a alguien que las analice y las contradiga para ver hasta qué punto tienen razón.
Otra forma de detectarlas es observando su sufrimiento. Esta idea no encaja con la realidad, no tiene razón, carece de fundamento; sin embargo, la piensa como verdadera, entonces altera sus emociones. Esta opinión errónea le hace sufrir sin motivo, porque no encaja con la realidad. Sufre de frustración, porque la realidad es diferente a como piensa que debería de ser.
Entre más comprenda la irracionalidad de ciertas actitudes, por sus pensamientos, más tranquilidad tendrá y mejor se adaptará a las personas, a la vida y a sí mismo. Le dejo la siguiente frase de Epicteto para que reflexione: “No es lo que sucede, sino lo que te dices de lo que sucede”.
Oswaldo Soto
Psicólogo clínico con más de 25 años de experiencia, docente universitario, escritor de temas de salud mental.
Convirtámonos en luz
En (Jn 9, 1-41) se narra la historia de un hombre ciego de nacimiento y que, gracias a Jesús, consigue liberarse de esa ceguera y puede ver la luz. Una vez curado de su ceguera, los vecinos y los fariseos lo interrogan para que describa cómo fue curado de su enfermedad. Los judíos no creían que este hombre hubiera sido sanado, por lo que llaman a los padres del ciego para que ellos dieran fe de que este hombre sí había nacido ciego. Ellos no explican nada, para no meterse en problemas, sino que les responden que le pregunten a él, porque ya es mayor de edad. Finalmente lo echan fuera. Jesús se entera, habla con él, y este hombre termina creyendo que Jesús es el Hijo del hombre. Y Jesús termina diciendo: yo he venido a este mundo para que los ciegos vean, y los que ven, queden ciegos.
Pues ahora es el momento para que cada uno reconozca sus cegueras. No estamos ciegos en sentido literal, pero sí tenemos cegueras que nos impiden ver la luz que es Cristo. Nuestras cegueras pueden ser: la ceguera de la hipocresía, la ceguera de la envidia, la ceguera del resentimiento, la ceguera de la corrupción, la ceguera del dinero, la ceguera de la soberbia, etc. Es importante que cada uno tome conciencia de sus propias cegueras y luego busque ayuda psicológica o sacramental para poder recobrar la visión.
En sentido espiritual, el pecado es la peor ceguera que puede existir. Y Jesús se presenta como la luz del mundo. Él quiere ser luz para nosotros. Y esa luz que es Cristo la podemos encontrar en la lectura de su palabra y en los sacramentos de la reconciliación y de la eucaristía. Debemos revisar nuestra fe, porque puede ser que no creamos en Jesús como la luz del mundo y estemos buscando la luz en brujos y charlatanes.
Una vida espiritual disciplinada, una vida cristiana disciplinada es necesaria para reconocer a Jesús como la luz que yo necesito en mi vida. Somos pecadores. Pero si de verdad queremos convertirnos y caminar por el camino de la luz, debemos dejar a un lado todo lo que nos impida seguir a un Dios que me dice: “yo quiero misericordia y no sacrificios, conocimiento de Dios, más que holocaustos” (Os 6, 1-6).
Cuando se hace el sacramento del bautismo se enciende una vela; luego se dice a los papás y padrinos: “reciban la luz de Cristo. A ustedes, padres y padrinos, se les confía acrecentar esta luz y que sus hijos caminen como hijos de la luz”. Y nosotros aceptamos esa luz. Pero, como dice el Papa Francisco (Ángelus, 22 de marzo de 2020), “no es suficiente recibir la luz: hay que convertirse en luz”. La Cuaresma es un tiempo para convertirnos en luz. La Cuaresma es un tiempo para dejar atrás nuestras cegueras psicológicas y espirituales y convertirnos en luz para los demás.
San Pablo nos recuerda que “en otro tiempo ustedes fueron tinieblas, pero ahora, unidos al Señor, son luz. Vivan, por lo tanto, como hijos de la luz. Los frutos de la luz son: bondad, santidad y verdad” (Ef 5, 8-14). Considero que el reto para hombres y mujeres en este tercer milenio es convertirnos en luz desde la vocación y profesión que hemos elegido. Lamentablemente, la ambición y la codicia de algunos hombres hacen que se desaten guerras como las de Rusia y Ucrania y la de Israel con apoyo de Estados Unidos con Irán. El hombre parece que prefiere vivir en tinieblas y no en la luz.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
La pared en las maratones y medias maratones
Encontré a un grupo de atletas quienes entrenan y se preparan para una de las medias maratones más reconocidas en nuestro país, en donde participan atletas nacionales e internacionales. Recuerdo haber participado en varias ocasiones de esta fiesta deportiva; guardo en mi memoria la primera vez que disfruté de este evento. Como podrán asegurar todos aquellos atletas que han participado en maratones y medias maratones, en el recorrido de la carrera por lo general se experimenta una crisis física y mental denominada “la pared”, instantes en que las fuerzas físicas y mentales decaen y por cuestión de segundos se considera imposible llegar a la meta.
En esa ocasión experimenté ese fenómeno, en donde decayeron mis fuerzas y el deseo de continuar; de pronto, a mi paso encontré un grupo de estudiantes quienes lucían el atuendo característico del lugar, brindando con entusiasmo y energía coros, porras y algarabía, afirmando que desempeñábamos un buen trabajo, que éramos campeones capaces de llegar a la meta, convirtiéndose esta acción en una carga de energía y felicidad para todos los participantes, incluyéndome, cambiando por completo la falsa idea de desistir de alcanzar la meta.
En la Biblia encontramos un pasaje que habla de la carrera de la vida y muchas veces, como en una maratón o media maratón, enfrentamos diversas crisis o esa llamada pared en donde queremos renunciar y decae nuestra fe. Hay dos cosas importantes que debemos aplicar cuando esto sucede: primeramente, en medio de la crisis pon tu mirada en la meta que es Jesús, es decir, activa tu fe; segundo, rodéate de personas que sean tu punto de apoyo e impulsen a alcanzar la meta. ¡Recuerda siempre que en la vida todo tiene sentido!
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
Entonces, ¿para qué presentar tachas?
A inicios del presente año —2026— la palabra TACHA la hemos escuchado repetidamente, y esto se debe a que este año en nuestro país se están llevando a cabo elecciones de segundo grado.
Tomando como referencia una segunda entrada de la palabra TACHA, —según el DLE—, se define como “atribuir a algo o a alguien cierta falta”. — calificar, catalogar, etiquetar, censurar. Para ser más específico, en Guatemala, es un mecanismo legal —señalamiento, denuncia o impugnación— que puede ser presentada por cualquier persona ante una comisión de postulación; el objetivo básico es demostrar falta de capacidad, idoneidad y honradez de la persona tachada para ocupar un puesto relevante dentro de la administración pública. Por supuesto, deben cumplirse ciertos requisitos para su presentación.
Pero, entonces, ¿para qué presentar tachas si al final del día, la Comisión de Postulación simplemente se hace de la vista gorda —coloquialmente hablando—? Veamos algunos casos concretos: Roberto Molina Barreto, el eterno magistrado en la Corte de Constitucionalidad, en el año 2018 se presentó como candidato a fiscal general y jefe del MP, en esa ocasión obtuvo más tachas que puntos a su favor, fue tachado por faltas a las cualidades que la misma CPRG pide, es decir, violatorias a los DDHH, no calificó para fiscal general, pero, sí para magistrado de la CC, entonces, las violaciones a los DDHH solo aplican para un cargo, pero, para otros no. ¡Qué ridículo!
Ante el asombro de millones de personas que estuvimos pendientes de las redes sociales, a medianoche del pasado 5 de marzo, cien diputados lo reeligieron para un nuevo período en la CC. Por supuesto, no fue por medio de una Comisión Postuladora, y eso hace más grave el agravio hacia el pueblo. Fue el Congreso de la República —el pueblo ha delegado su poder soberano—, qué manera de ofender al pueblo, qué falta de dignidad de estos cien diputados. No bastaron más de diez horas de exposición de razones, motivos, etc., para no reelegir a este personaje. Inmediatamente —4 días después— la corte celestial le devolvió el favor a los diputados que avalaron la reelección de este magistrado; la CC revocó el amparo que suspendía la elección de Sebastián Siero como presidente de la Anam; la justicia a la orden de los politiqueros.
Otra vez, las tachas. Esta vez, las tachas están apuntando a la primera aprendiz de dictadora judicial del país, Consuelo Porras. Con amparos y resoluciones a su favor, la CC obligó en el 2022 a la Comisión Postuladora a incluirla en el listado para luego ser reelegida como fiscal general y jefa del mp —así con minúscula—; hoy por hoy, está en su lucha para que la incluyan en la lista de seis candidatos. Las tachas empezaron ayer y sin duda continuarán hoy. En una Comisión de Postulación con criterios básicos de ética y moral, no tendrían por qué perder tiempo para analizar las tachas interpuestas a esta señora aprendiz de dictadora judicial.
A Porras, cuarenta y dos países la catalogan como persona que ha socavado —debilitar, destruir— la democracia en Guatemala; no puede entrar a esos países. A pesar de tener el presupuesto económico más alto de la historia del MP, no ha sido eficiente ni eficaz en la persecución penal. Pasó del 14.03% al 6.44% la eficacia de su administración; no ha resuelto casos, casi todos los ha desestimado, perjudicando enormemente al ciudadano. Ha criminalizado a los que se han atrevido a luchar contra la corrupción. Líderes indígenas, ex fiscales, jueces, periodistas, defensores de DDHH están en la lista. Unos, privados de su libertad; otros, exiliados. En contubernio con el juez Fredy Orellana, anuló la orden de captura contra Jorge Serrano Elías, otro aprendiz de dictador.
Si la aprendiz de dictadora judicial pasa el filtro de la Comisión Postuladora, estaremos ante un eventual tridente maligno: destrucción del Estado de derecho, la ruina de la democracia y la dictadura judicial —título de la obra de Allan R. Brewer Carías—.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.


.png)










.gif)



