Justicia y paz: un binomio inseparable
¿Por qué se considera la justicia y la paz dos valores inseparables? ¿Cuál es la relación que los enlaza? Sin profundizar mucho en esta interrogante, salta a la vista la relación de causa y efecto. La justicia es un antecedente de la paz. Donde no hay justicia, no hay paz, o si acaso, se producirá una paz aparente. Las personas, los pueblos y las naciones añoran la paz, ese estado de armonía, tranquilidad y seguridad, ajena a la guerra y a los sinsabores. Muchas personas han dedicado largas horas a difundir sus creencias entorno a la añorada paz, otros líderes han sacrificado su vida para lograr la paz en su entorno. Es tan importante la paz como valor universal que en 1895, por voluntad de Alfred Nobel, se instituyó el PREMIO NOBEL DE LA PAZ, como un galardón internacional que se otorga el 10 de diciembre de cada año a personas e instituciones que trabajan en beneficio de este valor. Este premio es elegido por el Comité Noruego del Nobel, y se entrega en la ciudad de Oslo, Noruega. En una publicación de https://fundaciontelevisa.org se proponen algunos consejos para vivir en paz, sustentados en conceptos fundamentales, como dejar la violencia a un lado, ser tolerante y moderado en los puntos de vista. Se enumeran a continuación: Amar, no controlar a los demás Moderar las convicciones Practicar la tolerancia Ser pacífico Reflexionar Buscar el perdón, no la venganza Encontrar la paz interior Vivir alegre Ser el cambio que desearía ver en el mundo Ampliar la comprensión de la paz 17 personajes latinoamericanos han ganado el Premio Nobel de la Paz. Guatemala, Costa Rica y Perú una vez; Colombia y Chile dos veces; México tres veces y Argentina cinco. Quince hombres y dos mujeres. Entre las mujeres privilegiadas está la guatemalteca Rigoberta Menchú, en 1992. En la familia, las escuelas y en las universidades, los padres y maestros pueden convertirse en líderes que fomentan la tan ansiada justicia, para conseguir como consecuencia la paz. Pueden trabajar para que los niños, adolescentes y jóvenes sientan la necesidad de imitar sus actitudes justas y pacifistas, pero no hay que olvidar, que más que las palabras, el ejemplo arrastra. Pueden, imitando a Jesús de Nazareth, desear que la paz sea parte del ambiente cotidiano, fomentándola, promoviéndola, enseñando a sus hijos y discípulos a resolver conflictos y problemas de una manera racional y no con sobresaltos y violencia. Pueden aprovechar la técnica de las efemérides para recordar y profundizar en las acciones de personajes que han trabajado por la paz, tal es el caso de Martin Luther King Jr. Que en 1964 se hizo acreedor al Premio Nobel de la Paz por su labor en contra de la segregación racial, la discriminación y la pobreza. Como consecuencia de su trabajo se logró en EE. UU. la abolición de la discriminación racial en el trabajo y en las instituciones educativas. Creyó firmemente en el éxito que podría alcanzar con su estrategia: la no violencia y las ideas. Nelson Mandela, Premio Nobel en 1993, y símbolo emblemático de libertad e igualdad del siglo XX, líder dedicado al servicio por sus contribuciones a la paz mundial, derechos humanos y libertad, quien donó el premio de US$100,000.00 a Childrens Fund. Después de reflexionar sobre estos conceptos, me puedo preguntar con toda honestidad: ¿Evito las injusticias? ¿Promuevo la paz en mi entorno?
Laura Ronquillo
Doctora en Salud Mental y Dinámica Humana, con tres maestrías, Licenciada en Pedagogía, Profesora en Enseñanza Media, escritora de temas de educación, salud mental y psicología, y catedrática universitaria.
¿Esclavo del temor?
El fin de semana tuve la oportunidad de realizar el ascenso al Volcán Santa María. Aunque ya varias veces había realizado esta actividad, la modalidad para realizarla en esta oportunidad era diferente, lo que provocaba inseguridad y miedo; pensando mucho en los miedos que me provocaba realizar este ascenso, caí en cuenta que el temor nos hace pensar cosas que no han sucedido y muchas veces no llegan a suceder.
En realidad, el temor es un buen aliado para creer de manera negativa; nos hace pensar, en ocasiones, que todo está perdido, que no hay esperanza, que nada bueno nos va a suceder, que no podemos optar a un mejor empleo por no tener las recomendaciones suficientes; el miedo encadena y no permite que avancemos y veamos un panorama que nos genere seguridad o bienestar y, por último, el miedo paraliza y muchas oportunidades hace retroceder la marcha. Cuántas personas no dan el paso para pedir perdón, no encuentran el amor por temor a ser rechazados.
La palabra de Dios en Proverbios 29:25 dice: si tienes miedo de la gente, tú mismo te tiendes una trampa; pero si confías en Dios estarás fuera de peligro. Este pasaje nos invita a vivir en descanso en Dios, a desechar el temor que se convierte en una trampa que esclaviza y que no permite desarrollarnos en la vida que Dios diseñó para cada uno.
Es necesario vivir la vida como cuando un padre está enseñando a su hijo a conducir bicicleta: el pequeño confía plenamente en la seguridad y cuidado de papá; por otro lado, el papá no permitirá dejar al hijo a su suerte, exponiéndolo a una condición o ambiente desfavorable, sino que invertirá tiempo y el amor necesario, hasta lograr el objetivo que puede traducirse como crecimiento.
El temor desvanece la fe, porque ambas no pueden habitar el mismo sitio: o tenemos miedo o tenemos fe. Recuerde que en la vida todo tiene sentido.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
Ángeles de la oficina
¿Cuándo se oficializó el Día de la Secretaria en Guatemala?
Fue en el mandato del presidente Ramiro de León Carpio que se oficializó el Día Nacional de la Secretaria. Fue un 26 de abril de 1994, a través del Decreto 25-94, donde se reconoció que son un factor importante para el desarrollo y funcionamiento de las empresas. Se consideró en ese momento estimular su compromiso.
Hay datos interesantes en este decreto, que a saber si las empresas los respetan, aunque se considera que cada empresa tiene sus políticas internas de trabajo. Además, según dicha reglamentación, se considera conceder asueto o pagar una jornada extraordinaria, sin que esto implique nuevas obligaciones laborales para los empleadores.
Hay que retroceder en el tiempo y conocer estos interesantes datos: a nivel internacional, la celebración de las secretarias emergió en el Primer Congreso Interamericano de Secretarias en 1970. En ese evento se fundó la Federación Interamericana de Asociaciones de Secretarias (FIAS) y se acordó generalizar la celebración a toda América Latina.
¿Cuál es la situación de esta profesión en Guatemala?
Ha evolucionado a través del tiempo. Actualmente, se ha diversificado la carrera de secretariado, según lo que prescribe el Ministerio de Educación. Además del secretariado original, ahora hay Secretariado con Orientación en Computación, Secretariado Bilingüe; además, en algunos centros educativos autorizados por acuerdo o resolución ministerial, se ofrecen secretariados en Relaciones Internacionales, Diplomacia y Turismo, Comercio Internacional y Publicidad. Estas opciones responden a necesidades tecnológicas y profesionales y preparan para responder a las exigencias de contextos cada vez más especializados.
¿Por qué este artículo se denomina Ángeles de la Oficina? ¿Cuál es el papel de un ángel? Se puede deducir de algunas frases dirigidas a las secretarias para conmemorar su día:
a. Cada acción que realizas refleja tu compromiso y hace que todo sea más fácil y eficiente.
b. Tu apoyo y dedicación facilitan el trabajo de todos los que te rodean.
c. El rol de una secretaria es transformar cada detalle en una oportunidad para mejorar.
d. Su compromiso diario asegura que cada proyecto llegue a tiempo y con éxito.
e. Gracias por hacer que la oficina funcione sin que se note el esfuerzo gigante que hay detrás.
f. Gracias por manejar mil tareas con gracia y sonrisa constante.
Para concluir, se espera que el Día de la Secretaria en cada empresa haya tenido una excelente celebración.
Laura Ronquillo
Doctora en Salud Mental y Dinámica Humana, con tres maestrías, Licenciada en Pedagogía, Profesora en Enseñanza Media, escritora de temas de educación, salud mental y psicología, y catedrática universitaria.
Amarse es meter la nariz en la propia vida y no en la ajena
La Torá, la ley judía, tenía 613 normas. La mayoría de ellas eran prohibiciones. Pero Jesús sintetiza todas estas leyes en dos mandamientos: amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a uno mismo (Mt 22, 39). Jesús estaba consciente de que el amor debe cultivarse en uno, en cada persona, para luego adquirir la habilidad de amar a los demás.
Nadie puede decir que ama a Dios y al prójimo si no se ama a sí mismo. Es clave amarse y quererse a nivel personal. Una vez que la persona se ama, le es mucho más fácil amar a los demás.
Pero, para poder comenzar a amarse a sí mismo, es indispensable el conocimiento personal. Porque “nadie puede amar a alguien si primero no se conoce” (Aristóteles). También lo dijo Sócrates: “conócete a ti mismo”. Considero que el desconocimiento personal es el talón de Aquiles de muchos trastornos psicológicos que experimentamos los seres humanos.
“La visión negativa que se tiene de uno mismo es un factor determinante para que aparezcan trastornos psicológicos como fobias, depresión, estrés, ansiedad, inseguridad interpersonal, alteraciones psicosomáticas, problemas de pareja, bajo rendimiento académico y laboral, abuso de sustancias, problemas de imagen corporal, incapacidad de regular emociones” (Riso, 2013, pág. 8). Esto significa que, si no aprendo a conocerme, no aprenderé a amarme; y, si no me amo, no tendré una autoestima que me conduzca a la felicidad.
El autor antes mencionado agrega que “amarse a uno mismo es fundamental. No hay otra forma de cuidarse y de reconocerse como un ser digno. No solamente es el punto de referencia para saber cuánto se debe amar a los demás, sino que parece actuar como un factor de protección para las enfermedades psicológicas y un elemento que genera bienestar y calidad de vida. Si no te amas, te desconoces como ser humano” (Riso, 2013, pág. 8).
¿Por qué cuesta tanto meter mi nariz en mi propia vida? Simplemente porque no me gusta discernir sobre mis propios procesos personales. Me incomoda descubrir defectos que están muy enraizados en mi vida. Incluso algunos hasta se enojan consigo mismos porque no saben cómo lidiar con el carácter explosivo que tienen.
De ahí la urgencia de activar el conocimiento y el amor personal. Caso contrario, seguiré haciendo daño por donde la vida me ha hecho daño. Y no es justo que los demás paguen los platos que otros han quebrado. El desconocimiento personal y la poca habilidad para amarse a sí mismo destruye matrimonios, familias, parejas y amistades. Y no existe una varita mágica para detectar quién se conoce y quién se ama. Muchas mujeres creen haber conseguido un Supermán, pero con el tiempo se dan cuenta de que han elegido para vivir a un pendejo” (Ricardo Arjona). Puede ser también que un hombre crea que se ha ganado la lotería con la mujer que tiene, pero cuando ya comparte con ella se da cuenta de que se ha ganado torturas psicológicas constantes.
Entonces, si de verdad quiero poner en práctica el mandamiento de Jesús: “ama a tu prójimo como a ti mismo”, debo comenzar a conocerme y amarme. Para conocerse y amarse, primero hay que aceptar que se está “jodido”, emocionalmente hablando; luego, busque a un buen psicoterapeuta que le oriente para salir de ese charco de agua sucia en el que vive.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
El Dto. 19-2009 debe ser reemplazado. Primera parte
El Decreto 19-2009, Ley de Comisiones de Postulación, entró en vigencia el 25 de junio de 2009; hasta la fecha, no ha sido reformado a pesar de tres intentos —2018, 2015 y 2022. El objeto fundamental de esta ley es desarrollar normas constitucionales para contar con comisiones postuladoras y que éstas —Comisiones de Postulación— pudiesen tener mecanismos y procedimientos tanto legales como morales para seleccionar perfiles idóneos de candidatos para magistrados de la Corte Suprema de Justicia, Corte de Apelaciones, Contralor General de Cuentas, Fiscal General y jefe del Ministerio Público, Tribunal Supremo Electoral y Procurador de los Derechos Humanos.
En su artículo 2, establece principios que deben regir la actuación de las Comisiones de Postulación, es decir, principios básicos y elementales tales como la transparencia, excelencia profesional, objetividad y publicidad. Lo más importante de estas comisiones, es decir, su razón fundamental de ser, es seleccionar a personas que se postulan a los distintos cargos, basado en criterios de CAPACIDAD, ESPECIALIDAD, IDONEIDAD, HONRADEZ Y HONORABILIDAD COMPROBADA; estos criterios en teoría son conocidos por la ciudadanía, están plasmados en el artículo 113 constitucional. Por sentido común, si los integrantes de las Comisiones de Postulación no llenan los criterios básicos, la selección de los candidatos para ocupar los cargos de suma importancia para el país será un fracaso total. La mayoría de las y los comisionados que participaron en esta ocasión eran personas de muy poca honorabilidad, incluso, con señalamientos tanto nacionales como internacionales, de tener vínculos con actividades ilícitas, incluso, haber llegado a esas comisiones cometiendo ilegalidades, como el caso concreto de Walter Mazariegos —fue presidente de la Comisión de Postulación para elegir a magistrados para el Tribunal Supremo Electoral.
El caso de Walter Mazariegos —quien dice ser rector de la USAC— es una maraña judicial para perpetuarse en la rectoría y desde allí, actuar servilmente a favor de la impunidad.
La actual presidenta de la Comisión de Postulación para elegir al nuevo fiscal general y jefe del Ministerio Público es otro personaje vinculado con personas de mala reputación —dime con quién andas y te diré quién eres—; por favor, no me eche a mí la culpa, es de conocimiento público, nacional e internacional. Su trabajo o consigna en la CSJ y luego en la Comisión de Postulación está comprometido a favor de partidos políticos como VAMOS, TODOS, UNE, CABAL; imaginémonos, si tiene comunicación estrecha con Allan Rodríguez —sancionado por el Departamento del Tesoro de los EEUU—, además pertenece al grupo ASPA liderado por Néster Vásquez —también sancionado por EEUU—, entonces su credibilidad está por los suelos. Es más, sus intervenciones en dicha comisión, lo confirmó, todos vimos en los diferentes medios de comunicación, su afán a favor de candidatos vinculados con la corrupción y la impunidad.
Estimado lector, el estado de cosas que vivimos en el país —sociales y económicos— ha venido de más a menos. Este año —2026— se perfilaba como un año de trascendencia en todos los niveles, pero especialmente en la posibilidad de cambios en el sistema de justicia —CSJ, CC y MP—; sin embargo, como van las cosas, casi hemos perdido nuevamente esos cambios que tanto esperamos. Pregunto: ¿Dónde están los atributos, criterios, principios, etc., de CAPACIDAD, IDONEIDAD Y HONRADEZ en las personas que conformaron las últimas Comisiones de Postulación —TSE, CC y MP—? Reitero, si los comisionados —con rarísimas excepciones— no tuvieron criterios de Capacidad, Idoneidad y Honradez, ¿cómo carajos —perdón— iban a exigir esos atributos a los candidatos? Por Dios, ¿hasta dónde hemos caído? Y lo peor, nos damos cuenta y no hacemos casi nada para evitarlo; la poca ciudadanía que existe no quiere arriesgarse, precisamente por la criminalización latente, dictadura judicial.
Entonces, ¿la selección de las seis personas que conforman el listado para ser Fiscal General y Jefe del Ministerio Público es una falacia y seguramente nos encamina a una utopía?
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
¿La mediocridad en el trabajo es un reflejo de desmotivación?
Porque un entorno laboral saludable no solo produce mejores resultados, sino también personas más comprometidas y satisfechas.
En la actualidad vemos personas ejerciendo su trabajo, sobre todo en servicio al cliente, donde se comportan de forma desagradable, sin ganas, no nos atienden bien y hasta nos molestamos. La calificación que normalmente se le aplica a estos actos es “mediocridad”, sobre todo para describir a personas que demuestran estar poco comprometidas con su trabajo, conformistas, y de bajo rendimiento.
Esta actitud, desde la psicología organizacional, pocas veces se relaciona con la falta de capacidad; más bien, responde al resultado de un conjunto de factores emocionales, culturales y estructurales directamente del clima laboral. Un detonante de la mediocridad en el trabajo es la desmotivación, normalmente relacionado con la frustración, oportunidades limitades, salario poco competitivo, clima laboral pesado, poco empático y negativo, liderazgo negativo, entre otras.
La mediocridad también puede estar relacionada con el burnout o agotamiento emocional. Normalmente este se desarrolla cuando la demanda laboral supera la capacidad de la persona y esta presenta un estado de desgaste emocional y físico, los cuales afectan su rendimiento, creatividad y genera reacciones en su actitud demostrando falta de interés, sin embargo, es una señal de desgaste emocional.
La repetición constante de tareas, sin un aprendizaje nuevo, sin crecimiento laboral, sin capacitación constante; genera un sentimiento de frustración y cree que su tarea no es indispensable para la empresa, ni mucho menos su presencia. Todo esto crea un sentimiento de estancamiento y conforme va pasando el tiempo bajo las mismas situaciones, la persona perderá el interés y su efectividad disminuirá. La mediocridad no solo afecta la productividad de la persona sino también genera baja autoestima.
Desde la psicología, es importante entender que la mediocridad es un síntoma que representa un sistema laboral y un clima laboral ineficiente, en donde no se presta atención al bienestar y desarrollo humano. Al final, la mediocridad no siempre es falta de talento, sino falta de condiciones y propósito. Transformarla requiere un cambio tanto en las organizaciones como en la forma en que las personas se relacionan con su trabajo.
Porque un entorno laboral saludable no solo produce mejores resultados, sino también personas más comprometidas y satisfechas.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
Acreditados, pero no preparados
Los clubes han convertido las acreditaciones en herramientas de alcance, no de calidad.
Guillermo González
En el futbol guatemalteco, cada vez hay más gente cubriendo partidos, pero menos personas haciendo periodismo. La frase incomoda, lo sé. No es nueva, pero la reavivó recientemente Marco Antonio Figueroa. Y como suele pasar en nuestro entorno, el mensajero terminó siendo más cuestionado que el mensaje. Es mucho más fácil indignarse por la forma que sentarse a discutir el fondo.
Hoy, una acreditación colgada al cuello parece ser el título automático de "periodista". Un teléfono, una cuenta en redes y un par de videos virales alcanzan para ocupar espacios que, hasta hace poco, exigían preparación, criterio y, sobre todo, responsabilidad. El problema no es que existan nuevas voces; la democratización de la información es valiosa. El problema es que muchas de ellas hablan sin entender el peso de lo que dicen.
Aquí no se trata de romantizar el pasado ni de ver con desprecio lo digital. Se trata de algo mucho más básico: rigor.
- El periodismo no es solo grabar.
- El periodismo no es solo repetir lo primero que se escucha. El periodismo no es solo simplemente "reaccionar".
- Hacer periodismo es verificar, contrastar y, por encima de todo, hacerse responsable de lo que se publica. Y eso, hoy por hoy, es un bien que escasea.
Parte de esta distorsión tiene responsables con nombre y apellido. Los clubes han convertido las acreditaciones en herramientas de alcance, no de calidad. Pareciera que la consigna es: "mientras más cámaras, mejor", aunque no todas informen. Han abierto la puerta a un ecosistema donde la visibilidad pesa más que la credibilidad. Pero no nos engañemos, la audiencia también juega su parte.
Hay un público que premia el escándalo sobre el análisis y el clip viral sobre el contexto. En esa carrera por el clic, muchos han entendido que no hay que informar mejor, sino más rápido. El resultado es evidente: ruido. Mucho ruido. Y en medio de ese estruendo, el periodismo, el de verdad, el que cuestiona y construye, empieza a diluirse. Decir esto no me hace enemigo de los creadores de contenido.
El reto, entonces, no es cerrar puertas ni repartir etiquetas. Es elevar el estándar. En un ecosistema donde todos pueden hablar, la diferencia real está en quién tiene algo que decir y cómo decide decirlo. El periodismo no compite contra los creadores de contenido; compite contra la desinformación, la prisa y la falta de responsabilidad.
Esto no se trata de nostalgia ni de resistencia al cambio. Se trata de entender que informar no es un privilegio, es una responsabilidad. Y cuando esa responsabilidad se toma a la ligera, pierde valor la información, se contamina el debate. De la misma manera termina perdiendo valor el futbol mismo, que necesita de una narrativa seria para sostener su credibilidad.
Porque no basta con estar. No basta con tener acceso, ni con aparecer en el momento exacto. El acceso te puede poner en la cancha, sí, pero también puede evidenciar quién no está preparado para sostener ese lugar. Y ahí es donde la diferencia se vuelve evidente: entre quienes entienden el peso de informar y quienes solo ocupan espacio.
Al final, no se trata de cuántos están hablando, sino de quiénes realmente tienen algo que decir. Porque cuando el criterio se reemplaza por la inmediatez y la responsabilidad por las vistas, el periodismo deja de ser un oficio… y se convierte en ruido. Y en medio de ese ruido, lo verdaderamente peligroso no es que todos puedan hablar, sino que cada vez sea más difícil distinguir a quienes vale la pena escuchar.
Colaboración
OpiniónPeriodismo
¿Cómo el desempleo afecta nuestra sexualidad?
Al final del día, una economía estable no compra el amor, pero definitivamente crea el ambiente propio para que el deseo florezca sin el peso de la angustia.
A menudo pensamos que la sexualidad y la economía son carriles separados. Sin embargo, para nosotros los profesionales de la salud, es evidente que el bienestar financiero es uno de los cimientos del deseo. Cuando la estabilidad laboral se tambalea, la alcoba no tarda en resentirlo.
Para entender la magnitud del problema, debemos mirar los números. En Guatemala, aunque la tasa de desempleo abierto se ha mantenido estadísticamente baja (situándose alrededor del 1.7% al 2.5% en los últimos informes), la realidad es que miles de familias viven bajo la sombra de la incertidumbre. Se estima que más de 133 mil personas se encuentran actualmente en búsqueda activa de empleo sin éxito.
Sin embargo, el reto mayor es la informalidad, que alcanza a más del 70% de la población ocupada. Trabajar sin prestaciones ni seguridad de ingresos es, en sí mismo, un factor de estrés crónico. La pérdida del empleo no es solo un evento financiero; es una herida al autoconcepto. En nuestra cultura, el trabajo está íntimamente ligado a la identidad y a la capacidad de proveer. Cuando el ingreso desaparece, aparece la frustración, un sentimiento que actúa como un anestésico del placer.
El estrés generado por las deudas y la inestabilidad eleva los niveles de cortisol. Esta hormona apaga los sistemas "no esenciales" para la supervivencia inmediata, y lamentablemente, el deseo sexual es el primero en ser sacrificado. Estudios sugieren que tras un año de desempleo, las disfunciones sexuales como la disfunción eréctil en hombres y el deseo sexual hipoactivo en mujeres aumentan significativamente.
La ansiedad por el futuro impide que el cerebro "se dé permiso" de disfrutar.Un hombre o mujer que se siente fracasado profesionalmente suele retraerse emocionalmente, evitando el contacto físico para no enfrentar su propia vulnerabilidad.
Tener un empleo y conservarlo no es solo cuestión de supervivencia; es salud mental y sexual. El trabajo nos otorga una estructura, un propósito y la seguridad necesaria para que el sistema nervioso se relaje y permita el disfrute.
Conservar un empleo requiere disciplina, pero también gratitud. Ver el trabajo como el vehículo que sostiene nuestra paz mental y nuestra vida íntima nos da la fuerza para enfrentar los desafíos diarios.
Al final del día, una economía estable no compra el amor, pero definitivamente crea el ambiente propio para que el deseo florezca sin el peso de la angustia.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónSexología
Peligroso uso de gas propano
El gas propano es altamente inflamable y por lo mismo, requiere condiciones estrictas de manejo, almacenamiento y transporte debido a los peligros asociados a fugas
En la ciudad de Quetzaltenango, se utiliza el gas propano en ventas callejeras y restaurantes ubicados en zonas residenciales, esto no es malo, pero existe una preocupación constante para quienes viven en sus alrededores porque no existe una real y verdadera regulación ni supervisión.
También para los ciudadanos es común observar cilindros de gas instalados en calles y avenidas, sin medidas de seguridad adecuadas, sin mantenimiento técnico por parte de las empresas proveedoras ni por las entidades que han autorizado los puestos callejeros, provocando que la población esté expuesta a un alto e inminente riesgo de fugas, incendios y explosiones.
El gas propano es altamente inflamable y por lo mismo, requiere condiciones estrictas de manejo, almacenamiento y transporte debido a los peligros asociados a fugas o mala instalación. No obstante, en el comercio informal de Quetzaltenango, muchos vendedores operan sin conocimientos técnicos ni equipos adecuados, incluso con cilindros en mal estado.
En este marco de ideas, no puede dejarse de lado la Ley de Comercialización de Hidrocarburos y su reglamento, en el cual se contempla que toda actividad relacionada con el expendio de gas debe realizarse en instalaciones autorizadas que cumplan condiciones de seguridad y permitan la inspección por parte del Estado, así como también establece que el Ministerio de Energía y Minas es la entidad responsable de regular, supervisar y fiscalizar su y comercialización.
La norma anteriormente citada exige dispositivos de detección de fugas y condiciones mínimas de seguridad en instalaciones comerciales, así como la obtención de licencias e inspecciones previas para operar sistemas de gas, pero estas disposiciones son obviadas por los propietarios de ventas ambulantes, comercio informal y restaurantes ubicados en áreas residenciales.
La débil fiscalización institucional y la autorización de ventas informales en cualquier lugar facilitan que estas prácticas continúen por lo que es urgente solucionar este problema.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónGas Propano
180 segundos para no destruir una vida
Necesitamos recuperar algo básico: la capacidad de detenernos. Respirar. Ceder el paso. Ignorar la provocación. Entender que llegar primero no vale más que llegar vivos.
La película 180 en Netflix plantea una idea poderosa: a veces bastan unos segundos para cambiar el rumbo de todo. Una decisión impulsiva, una reacción sin control, una palabra fuera de lugar o un acto de violencia pueden marcar para siempre una historia personal y colectiva.
180 es una película dramática en Netflix que muestra cómo decisiones tomadas en segundos pueden cambiar por completo la vida de una persona.
Lo ocurrido esta semana en Quetzaltenango, donde un video que circula en redes sociales muestra una pelea en la vía pública con participación de hombres y mujeres, evidencia una realidad preocupante: estamos normalizando la pérdida del control. Ya no se discute, se grita. Ya no se dialoga, se agrede. Ya no se piensa, se reacciona.
A esto se suma el reciente caso de intolerancia vial en la ruta al Atlántico, en Gualán, Zacapa, donde dos personas fallecieron tras un enfrentamiento armado. Días antes, otro hecho similar dejó una víctima mortal en El Progreso. Tres vidas apagadas por conflictos que quizá comenzaron con una bocina, una mala maniobra o un gesto ofensivo.
La carretera se ha convertido para algunos en escenario de ego, furia y competencia. Se olvida que manejar también exige madurez emocional. Un vehículo en manos de alguien alterado puede ser tan peligroso como cualquier arma.
Necesitamos recuperar algo básico: la capacidad de detenernos. Respirar. Ceder el paso. Ignorar la provocación. Entender que llegar primero no vale más que llegar vivos. Ninguna discusión en la calle justifica una tragedia.
Tal vez el verdadero mensaje de 180 no sea solo girar el volante, sino girar la actitud. Dar media vuelta al orgullo, al impulso violento y a la intolerancia.
Porque entre reaccionar y pensar hay apenas unos segundos. Y en esos segundos puede salvarse una familia entera.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
Opinión180















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