La mujer rural en el proceso de la configuración de la cultura ambiental

Colaboración 27 Enero 2020 19:48
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Por Yendi Yomara Santos Rodas

Dentro del ámbito de la educación informal la mujer del área rural se instituye como elemento sustancial  dentro del proceso de educación ambiental,  y lamentablemente se le ha invisibilizado dentro de las políticas educativas, en tanto que muy poco se le ha reconocido su potencial como figura social copartícipe de la educación y la producción. 

Por tradición, los hombres se han constituido en los propietarios de las tierras productivas, pero son las mujeres las que participan activamente y quizá en mayor medida que los hombres en los procesos de producción, sobre todo, los que se desarrollan a escala familiar.  Ellas se constituyen en productoras alimentarias: Su función es trascendental para determinar y garantizar seguridad alimentaria   y  de bienestar de todo el hogar, en tanto que es ella quien administra los alimentos familiares, pero igualmente, se desempeña activamente como productora de bienes alimentarios de las sociedades.

Pero se debe aclarar aquí, que el concepto de mujer rural no es un sinónimo de mujer agricultora, aun cuando en sea a éste último grupo al que pertenece  un  porcentaje  elevado de mujeres que habitan en las zonas rurales y que  se enrolan en la práctica de la agricultura en forma más o menos permanente.   La labor que se realzará en las siguientes reflexiones, desborda el de mujer productiva agrícola, e incluye y concibe a una mujer productiva en  muchas esferas económicas, entre éstas, la agrícola, y asume su labor en tanto que hace uso de los recursos naturales, de una u otra manera;   pero además, se realza el  papel en   su desempeño  como transmisora de valores sociales, culturales y hasta religiosos de su entorno, adquiridos no solo por su experiencia con esos recursos naturales, sino por efecto de sus relaciones sociales, que implica relaciones de poder, relaciones económicas, etc.

Con el hecho de plantear el caso de la mujer rural,  no se pretende soslayar la importancia de la mujer de otras esferas sociales o económicas,  sino demostrar que por sus particularidades, la mujer del ámbito rural juega un papel relevante dentro del proceso ambiental, porque:  

  1. Tiene una relación directa con los recursos naturales por el papel productivo en el que en la mayoría de los casos se desenvuelve. En tal sentido, el  vínculo que se establece entre las mujeres y su ambiente se entiende por el tipo de actividades que ellas realizan para la reproducción de su familia y de su comunidad.
  • Las madres administran los alimentos y otros recursos que familiarmente se producen.
  • Mantienen un vínculo más estrecho con los hijos, por lo que la tarea de transmisión de valores intergeneracional le corresponde en mayor medida en relación al padre de familia.

Un hecho que es importante resaltar es que las comunidades rurales muestran regularmente diferencias étnicas, por lo que en cada caso el rol que asume la mujer y los valores que  transmite puede variar.  Pero lo que sí es un hecho más común es que,   dentro de la estructura productiva  la mujer se desempeña en  pequeñas parcelas  productivas, mismas que se usan para consumo familiar.   Entonces, estas pequeñas parcelas donde se desempeñan las mujeres  son el  ámbito de producción, de gestión y de consumo, y en relación al proceso de consumo es la mujer quien decide  cuanto y como usar ese recurso.

Aún con  los niveles de vulnerabilidad ambiental, social y económica que caracteriza los ámbitos rurales, a lo cual se suma la exclusión  a la que la mujer ha sido sometida en varias de las esferas de la sociedad, y que  limita  las actividades  domésticas y productoras de las mismas:   es un hecho innegable que  la relación que la mujer tiene con los recursos naturales  es muy estrecha,   misma  que le ha provisto de “conocimientos y experiencias de uso y manejo que son vitales para la conservación y el desarrollo, sin embargo la importancia de estos conocimientos sobre la biodiversidad, por sus condiciones de género, muchas veces han sido desconocidos, ignorados, invisibilizados, e inclusive en muchos casos se han perdido” (Pazmiño,2005).  En definitiva,  se ha de admitir que la mujer rural participa activamente en la gestión ambiental  y  además ha desarrollado cierto conocimiento en torno al manejo de los recursos naturales debido a las actividades propias de su género. 

Calixto (1997) plantea que el papel de la mujer como educadora en la familia incluye lo ambiental.  En torno a la temática ambiental manifiesta actitudes que involucran  a los integrantes de la familia en actividades de uso  de la  energía, del recurso hídrico de prácticas alimentarias y de convivencia. Actividades que se enrolan dentro del qué hacer  de ama de casa y madre de familia.  La mujer se compenetra  de manera más activa en las tareas propias del hogar o denominadas “domésticas”  que los hombres, son las mujeres las  encargadas de proveer de agua, alimento, medicina (se le atribuye a la mujer el uso de plantas medicinales naturales),  en algunos casos de vestimenta, y  de disponer en el hogar un ambiente más inocuo para toda la familia.   Estas actividades, implican una transferencia de conocimientos a las nuevas generaciones en cuanto a  cuánto, qué y cómo consumir.

El problema de la contaminación ambiental y el deterioro de los recursos naturales, se asocia  a muchos factores: patrones de consumo, acelerado crecimiento de la población y  su concentración en algunas áreas;  al desarrollo industrial, cambios de hábito y de consumo, y el nivel de vida. Dichas prácticas se encuentran determinadas e íntimamente relacionadas con las relaciones propias de  la sociedad, en todas sus esferas.

El segundo Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental realizado en Jalisco 1997,   estableció con claridad que  los problemas de contaminación ambiental se relacionan en cada acción de la persona, de la familia  y de la comunidad. De hecho,  la producción de desechos son resultantes de los hábitos de consumo de bienes y en cuyo manejo resulta evidente lo siguiente :

• La necesidad urgente de buscar y poner en marcha alternativas de acción para modificar los patrones de consumo doméstico de bienes, entre los que se encuentra sustancias de riesgo.

• Así mismo, es necesario buscar vías y establecer mecanismos de coordinación en la

acción de los diferentes organismos involucrados en la gestión de los desechos domésticos.

Como se hace notar, en dicha convención se adjudica a las prácticas del hogar y más aún, del seno familiar,  una las causas del proceso de producción de deshechos nocivos para el ambiente.  Además, en un apartado posterior, involucra dentro de los procesos de contaminación  no solo  a las ciudades, sino también a las comunidades indígenas y rurales.

Muchas veces impera la idea de que lo rural no contamina en comparación con las sociedades urbanas.  Esto, porque hay menos accesibilidad  comercial,  menor  o nulidad desarrollo industrial,  altos  niveles de pobreza  que implica menor poder adquisitivo,  y determinadas  pautas culturales que rigen las relaciones con el entorno;  aún con ello no se le puede desligar de su responsabilidad en el  proceso de contaminación ambiental. Existe mucha insistencia en   creer que los residuos contaminantes de las áreas rurales son únicamente  producto de las actividades agrícolas,  y  si bien es cierto que  no se puede comparar los niveles y los patrones de consumo del ámbito rural  con el  urbano,  ya no se  puede pensar en un área rural  virgen, es decir aislada en su totalidad   de las transacciones comerciales responsables de introducir  todo tipo de productos, muchos de los cuales,  resultan ser perjuiciosos para el entorno natural.

Muchos de estos  elementos contaminantes y que deterioran el entorno natural se asocian con productos originados en el hogar y a las prácticas relacionadas con la  disposición final de los desechos sólidos,  con la adquisición de productos  imperecederos a los cuales no se les otorga ninguna otra utilidad que aquella para lo cual fue adquirida,  la limpieza y mantenimiento del hogar,  el uso de fertilizantes y pesticidas,  alimentos  de los animales, artículos de belleza y cuidado personal, etc.  Nótese que muchos de estos productos se asocian con actividades  tradicionales de la mujer, por lo que la forma en que se administren dentro del hogar, dependerá en mucho de su educación ambiental, y de igual manera, determinará los hábitos y conductas ambientales de las nuevas generaciones.

Según Errázuriz (FAO, 1987), aún cuando el desempeño de la mujer del área rural no se limita a lo interno del hogar,  las féminas privilegian este desempeño, en tanto que es el único que les otorga  identidad, posición social, que no depende del nivel adquisitivo económico como criterio de diferenciación social.  El papel de madre se constituye en la única posición en que la mujer se siente insubstituible.  “Las actividades domésticas de las mujeres constituyen un sistema semiautónomo, centrado en el bienestar familiar, que es controlado por las mujeres y constituye un área única donde la mujer puede ejercer su poder de decisión con legitimidad y mayor autodeterminación” (Errázuriz, FAO, 1987)

Así, el seno familiar se impone como  la institución social que forma valores y actitudes ambientales culturales ya que mantiene y asegura en muchos de los casos la transmisión oral de la cultura y la conservación de los patrimonios de los núcleos rurales. El componente educativo de la familia es fundamental para el desarrollo psicológico, afectivo y axiológico de todo ser humano.   Una actuación nula o negativa de la familia, conlleva  para el niño o el joven,  indefectiblemente, un desconcierto dada la duplicidad de los mensajes que percibe.

En su relación con la educación formal,  las mujeres  están directamente involucradas con la educación de sus hijos e hijas. De hecho, en mi experiencia educativa,  he podido constatar en todo momento mayor asistencia de las madres a las  actividades escolares y  mayor entereza por apoyar el  desenvolvimiento académico de sus hijos.

Se busca que el niño antes que llegue a la escuela adquiera conciencia de sus posibilidades de influir y actuar en su entorno y de transformarlo, por lo que la educación materna resulta imprescindible en esta dimensión.  Es necesario evitar, que los conocimientos que el niño esté adquiriendo en la escuela y los hábitos que los maestros intenten formar en ellos colisionen con los hábitos y  la  fuerte influencia del hogar; ya  que por medio de una pedagogía íntima, las mujeres transmiten en la cultura doméstica desde la lengua y las concepciones del mundo, hasta las identidades de los sujetos y las relaciones sociales privadas con su ritualidad y mitología; y son las encargadas de vigilar aun a costa suya la obediencia y el cumplimiento de las normas cotidianas (Lagarde, 1996).  En tal sentido, el involucramiento de la mujer en la educación formal debe  obligatoriamente considerarse.  Las mujeres deben apoyar  a los y las docentes en la tarea de educar, y deben ser conscientes de las competencias que la escuela quiere desarrollar.  Los docentes deben considerar a la mujer, madre, en su mejor aliada pedagógica.  Lo más importante es su integración en la toma de decisiones y su comunicación constante con los y las docentes para resolver juntos los problemas que se presenten.

Una educación  que integre familia, escuela y comunidad, será pues la que asegure el éxito de la educación ambiental.

La participación de la mujer en la familia, la comunidad y la sociedad, demanda entonces de la implementación de políticas que fortalezcan su actuación y que valoren su actividad educativa informal.  Se requiere además que las naciones intervengan con programas sustentables que brinden asesoría técnica, capacitación, recursos para la producción, y  educación formal e informal para la mujer rural.    Además, es preciso, que los países superen las acciones excluyentes hacia la mujer, y que las curricula educativas incorporen relevantemente en la teoría y práctica  el eje de género y educación ambiental, pero además, que consideren la incorporación, inexcusable, de la lengua materna como principio lingüístico pedagógico y la cosmovisión y pautas culturales de los grupos sociales marginados, entre estos, los indígenas. 

El programa de la Agenda 21, acordada en la Cumbre de la Tierra en 1997,  realza el fortalecimiento del papel de los  grupos indígenas y de la mujer  con miras al desarrollo sostenible. Y  si bien es cierto que los medios de comunicación han contribuido a difundir  información sobre la problemática ambiental, ésta ha sido mínima y carente de un esfuerzo  mayor que oriente a las familias en relación al  uso de todos los  recursos en el hogar.  Por tanto, se demanda que se remocen los esfuerzos en educación no formal e informal para concientizar y sensibilizar a todos los miembros de la familia.

En definitiva, las  cuestiones como: el rol de la familia, y sustancialmente, el papel ambiental de la mujer en el hogar,  y el cómo se asume el mismo por parte de los demás integrantes de la familia en actividades ambientales concretas, emergen como interesantes objetos para la investigación, pues los resultados emanados de ella podrían favorecer la instrumentación de políticas ambientales al respecto.

"Mientras la contribución de la mujer a la ordenación del medio ambiente no reciba reconocimiento y apoyo, el  desarrollo sostenible seguirá siendo un objetivo difícil de alcanzar" (Informe de la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, 2010).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Calixto Flores, R. (1997). La Perspectiva de Género en la Educación Ambiental. En la Revista Xictli de la Unidad –UPN-  094.  D.F. México.

Daltabuit, M. (1994). Mujer rural y medio ambiente en la selva lacandona, CRIM-UNAM, México.

Ezarruriz,  M. (1987).  Participación Institucional en la vida Campesina. División Agrícola Conjunta. CEPAL/ FAO. Santiago de Chile.

Lagarde, M. (1996). La perspectiva de género en Género y feminismo. Desarrollo humano y democracia. Ed. Horas y HORAS. España.

Pazmiño Montero.  A.  (2005).  Las Mujeres Indígenas  de Latinoamérica en la Agenda del Desarrollo. UICN. Ecuador.

Pazmiño Montero, A. (2006).  Los Objetivos de Desarrollo del Milenio: Las opciones para las Mujeres Indígenas y la Pobreza. Ponencia de Seminario de Mujeres Indígenas, Territorialidad y Biodiversidad. Bogotá, 8 de Septiembre.


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Concédeme un corazón sabio y prudente

P. Orlando Pérez 1 Agosto 2026 07:00
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El gran rey Salomón, en el Antiguo Testamento, pide sabiduría para poder gobernar al pueblo de Israel: «Te pido me concedas sabiduría de corazón, para que sepa gobernar a tu pueblo y distinguir entre el bien y el mal» (Reyes 3, 5-13). Y el Señor le concede lo que le pide. Le da un corazón sabio y prudente.

Considero que todos los políticos necesitan sabiduría para gobernar a quienes los han puesto en los puestos que tienen. Políticos, pidan sabiduría a Dios para poder hacer un gobierno de excelencia que les permita trabajar siempre por la justicia y el bien común de todos los guatemaltecos.

Pero también los líderes religiosos necesitamos sabiduría para poder orientar y guiar a los fieles por el camino que conduce al reino de Dios. Los retos que nos plantea el mundo son complejos y diversos, por lo que siempre vamos a necesitar sabiduría para poder tomar decisiones sabias que nos permitan caminar en comunión, participación y misión.

Los padres de familia necesitan sabiduría para gobernar a sus hijos. Los hijos necesitan sabiduría para saber distinguir entre lo que les conviene y no les conviene. Los esposos necesitan sabiduría para gobernar su matrimonio, para que no se vaya a la ruina. Todos en la Iglesia necesitamos sabiduría para gobernar, según la voluntad de Dios, a las comunidades que tenemos bajo nuestra responsabilidad.

Los laicos, en general, para poder anunciar el reino de Dios en sus vidas, necesitan sabiduría, más que tesoros y perlas del mundo. Digo esto porque el mundo nos hace creer que lo que necesitamos son tesoros y perlas materiales para poder caminar en este camino de la vida. Para poder ser buen trigo en este mundo, lo que se necesita es una buena dosis de sabiduría.

Los cristianos, la mejor perla que tenemos es Cristo mismo. Él es nuestro tesoro más preciado. En el Evangelio, Jesús nos habla del reino de Dios a través de tres parábolas. La primera parábola compara el reino de Dios con un tesoro escondido, cuya condición para adquirir ese tesoro es vender todo lo que se tiene para comprar ese terreno. La segunda parábola afirma que el reino de Dios se parece a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra. Y la tercera parábola dice que el reino de Dios se parece a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces. Cuando se llena la red, los pescadores la sacan a la playa y se sientan a escoger los pescados; ponen los buenos en canastos y tiran los malos (Mt 13, 44-52).

En cuanto a la primera parábola, es Dios mismo ese tesoro escondido, que se deja encontrar en su Palabra y en sus sacramentos. Pero también lo encontramos en la vida cotidiana, en los días soleados y nublados. Podemos descubrirlo también en personas y en situaciones alegres y sufrientes de la vida.

¿Qué hago cuando encuentro ese tesoro? Lo primero que tenemos que hacer es agradecerle por estar entre nosotros. En segundo lugar, hay que cuidarlo y defenderlo de los enemigos que quieran robárnoslo. Y, por último, hay que compartir este tesoro con los demás.

Cuide su tesoro vocacional. Cuide su tesoro matrimonial. Cuide su tesoro sacerdotal. Cuide su vida consagrada. Cuide su vida cristiana. Pablo dice que llevamos este tesoro en vasijas de barro. En cualquier momento podemos dejar caer la vasija y perderlo todo: «Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de nosotros mismos» (2 Co 4, 7).


P. Orlando Pérez

Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.


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Ejecutivo y Legislativo, corresponsables del alza en el combustible II

Arnoldo Soch Tzul 30 Julio 2026 08:00
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Pero, en nuestro caso, estamos claros, el problema no es tanto el Estrecho de Ormuz ni nada parecido; el problema es interno: son tres empresas importadoras que desde siempre han importado el combustible y nos lo han vendido al precio que ellas han querido, es decir, a su sabor y antojo.

Recuerdo aquellas jornadas cuando hacíamos largas filas o colas para abastecernos de combustible —1973, 1978 y, recientemente, 2022—. El reclamo de la ciudadanía siempre ha sido: «¿Por qué las gasolineras le suben al precio cuando aún tienen reservas o inventarios con precios anteriores?». Y, desde siempre, hemos visto la opacidad del gobierno de turno; siempre, no hay respuesta para la población.

Nuestro problema tiene un nombre y se llama OLIGOPOLIO, es decir, dos o tres empresas —Texaco, Shell y Chevron— que controlan la importación, refinamiento y distribución del combustible. Entonces, ¿el subsidio al combustible, la eliminación del Impuesto a la Distribución del Petróleo —IDP—, la conformación de un fondo para emergencias de combustible, la adjudicación de un bono o vale para el consumidor y cualquier otra idea podrían ser la solución para paliar o solucionar la crisis del alza al combustible en Guatemala? Definitivamente no. Mientras los diputados no ataquen el fondo del asunto —oligopolio—, la población seguirá mermando su capacidad económica.

Para nadie es un secreto, el subsidio al combustible no beneficia al consumidor; entonces, ¿por qué el Ejecutivo no buscó otra alternativa de solución? Pues vaya usted a saber. Nosotros podemos hacer una y mil conjeturas al respecto, pero lo cierto es que la responsabilidad está en la cancha de los «honorables padres de la patria» y resulta que, para las redes sociales, los diputados se muestran sumamente preocupados por nuestra economía; pero, dentro del hemiciclo parlamentario, ni por asomo se han preocupado por darle una solución al respecto. Su preocupación es meramente interés político. Al parecer, aprobaron darle un beneficio económico a los eternos veteranos militares, aquellos que, año con año, son utilizados por algunos pícaros diputados, mientras la población sigue esperando la rebaja al combustible.

Señoras y señores diputados, por enésima vez les recuerdo y les exijo reformar el Dto. 109-97 —Ley de Comercialización de Hidrocarburos—; ahí está la solución al abuso desmedido de las importadoras. Asimismo, fiscalicen el «trabajo» del directorio de la Superintendencia de Competencia. La población ya está pagando altos salarios al directorio y no hemos visto absolutamente nada respecto al trabajo de esta institución. Entiendo perfectamente que la fase de aplicación plena y sancionatoria es a partir del 9 de diciembre de 2026, pero ¿acaso el alza desmedida y abusiva del precio del combustible no es una razón suficiente para reformar la Ley de Competencia y hacer que entre en vigencia inmediatamente esta última fase y que adquiera todas las facultades operativas para investigar de oficio o por denuncias y así aplicar sanciones económicas y controlar las concentraciones de mercado del combustible, es decir, atacar frontalmente tanto el oligopolio como el monopolio? Que no nos vayan a salir con el cuento de que no se pueden adelantar los plazos, porque sí pudieron alargar el plazo para pagar el ISCV. ¿Por qué no van a cambiar el plazo para que entre en vigencia la fase más importante de la Ley de Competencia? ¿Diputados, están con el pueblo o en contra del pueblo?

No más subsidio, no más suspensión temporal de impuestos, no más migajas para el pueblo.


Arnoldo Soch Tzul

Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.


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Sanar la herida invisible del duelo gestacional

Perder un embarazo deseado no solo rompe el corazón; muchas veces conmociona el sistema nervioso.

Sara María Mendoza G. 30 Julio 2026 14:22
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Existe un dolor que rara vez encuentra espacio en la conversación cotidiana: el que se siente al sostener unos brazos vacíos tras haber albergado la promesa de una vida. La pérdida de una gestación deseada es una experiencia profundamente dolorosa que, suele ser minimizada por la sociedad con frases hirientes como "ya vendrá otro" o "por algo suceden las cosas". Sin embargo, el amor y la ilusión que se gestan desde el primer instante no se borran con una estadística, aunque las cifras nos recuerden que es una realidad desgarradoramente común. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 1 de cada 4 embarazos termina en pérdida gestacional. Esto significa que millones de personas transitan este laberinto en silencio. A pesar de su frecuencia, el duelo gestacional sigue siendo un "duelo desautorizado", donde la falta de rituales sociales deja a las familias atrapadas en una soledad abrumadora.

Perder un embarazo deseado no solo rompe el corazón; muchas veces conmociona el sistema nervioso. Para muchas mujeres y parejas, la experiencia médica, la pérdida repentina o la sensación de traición del propio cuerpo se viven como un evento traumático. Cuando la tristeza profunda no cede y se acompaña de: Flashbacks o pesadillas, sobre el momento de la pérdida o los procedimientos médicos. Hipervigilancia y ansiedad extrema ante la idea de volver a intentar un embarazo o asistir a revisiones ginecológicas. Evitación de lugares, conversaciones o personas relacionadas con bebés o maternidad. Culpa irracional y desconexión emocional del entorno. Estamos hablando del desarrollo de un Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), reconocer esto no es señal de debilidad, sino el primer paso para una recuperación real. Sanar no significa olvidar, sino aprender a integrar la pérdida sin que el dolor paralice la vida. Si estás atravesando este proceso, estas pautas pueden acompañarte:

El dolor es legítimo. Prácticas como la respiración diafragmática y el contacto con la naturaleza ayudan a desactivar la respuesta de "lucha o huida" propia del trauma.  Al no existir ceremonias tradicionales, crear un espacio físico o simbólico (escribir una carta, plantar un árbol, conservar un objeto) ayuda al cerebro a procesar la pérdida. La terapia con enfoque en trauma (como la técnica EMDR o la Terapia Cognitivo-Conductual) y la psicología perinatal son herramientas fundamentales para destrabar el impacto traumático en el cerebro. El duelo gestacional merece ser nombrado, honrado y acompañado. El dolor no se tiene que cargar en soledad.


Sara María Mendoza G.

Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.


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OpiniónMedicina

Buscar trabajo no elimina las reglas

Una de las principales razones para comprender estos procesos es que obtener un empleo no elimina los procedimientos que se deben cumplir.

Crysta Nowell 30 Julio 2026 14:11
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Es entendible que buscar trabajo se puede convertir en un proceso tedioso y cargado de emociones, sobre todo en Guatemala, donde los procesos para aplicar a una oportunidad laboral requieren muchos pasos y documentos para poder ser tomados en cuenta. Los candidatos pueden encontrarse con entrevistas, pruebas psicométricas, verificación de referencias, solicitud de documentos y diferentes etapas de selección.

Para algunos candidatos, sobre todo para quienes nunca han vivido una experiencia de selección de personal, estos procesos pueden percibirse como excesivos, repetitivos e incluso como una falta de confianza; sin embargo, para la psicología organizacional y la gestión de las empresas, existen razones importantes para que estos procesos se mantengan.

Una de las principales razones para comprender estos procesos es que obtener un empleo no elimina los procedimientos que se deben cumplir. Aunque cada quien necesite con urgencia el trabajo, las empresas necesitan evaluar que los valores del candidato se adecuen a los de la empresa, determinar que el candidato posea las competencias, experiencias, disponibilidad y características para ocupar el puesto; todo esto con la finalidad de garantizar que el candidato se sienta cómodo con el puesto y no se retire rápidamente, obligando a la empresa a iniciar un nuevo proceso.

La frustración puede aparecer cuando el candidato considera que su experiencia debería ser suficiente, sobre todo para los migrantes retornados que no cuentan con todos los documentos que comprueban su experiencia laboral. Esto puede generar molestia, ansiedad y sensación de injusticia. Sin embargo, reaccionar con insultos, exigencias, amenazas o faltas de respeto hacia las personas que realizan el proceso puede perjudicar al propio candidato. La legítima necesidad de un empleo no justifica conductas agresivas; la inteligencia emocional también es un modelo que se evalúa en estos procesos: saber esperar, preguntar, expresar desacuerdos de manera respetuosa y aceptar que existen procedimientos que deben cumplirse.

Como las empresas tienen procesos establecidos, la recomendación que se les puede brindar a los candidatos es que prepararse para estos procesos puede marcar una diferencia. Actualizar el currículum, organizar certificados y referencias laborales, identificar las habilidades adquiridas en el extranjero y practicar entrevistas puede aumentar la confianza y facilitar la adaptación al mercado laboral.


Crysta Nowell

Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.


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OpiniónPsicología

¿Subsidio temporal o solución estructural en el combustible?

Más allá de los subsidios temporales, el verdadero desafío consiste en garantizar un ahorro real para las familias.

Vilma del Rosario Xicará 29 Julio 2026 14:52
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El reciente debate sobre el subsidio que el Estado de Guatemala pretende financiar para los combustibles evidencia la necesidad de contar con políticas públicas que realmente tengan un beneficio sostenible para la población. Este subsidio además inconstitucional porque va dirigido solo al diésel y la gasolina regular (dejando fuera la gasolina super) lejos de mitigar el impacto del incremento internacional del petróleo, deja la interrogante de si estos recursos realmente favorecen al consumidor final o si el mayor beneficio es para los eslabones de la cadena de distribución.

A partir de agosto también se incorpora el uso de mezclas con etanol en los combustibles, una medida que busca diversificar la matriz energética y disminuir parcialmente la dependencia de los derivados del petróleo. Sin embargo, esta transición exige mecanismos efectivos de supervisión para garantizar que el porcentaje autorizado se respete, evitando efectos negativos sobre el rendimiento de algunos vehículos o costos adicionales para los usuarios. La transparencia en el control será determinante para generar confianza entre los consumidores.

Desde una perspectiva económica, diversos sectores consideran que una alternativa con mayor impacto sería revisar el Impuesto a la Distribución de Petróleo Crudo y Combustibles Derivados del Petróleo. Una reducción o eliminación temporal de este gravamen podría trasladarse de forma más directa al precio pagado por los consumidores, siempre que existan mecanismos estrictos de verificación que impidan que el beneficio sea absorbido por intermediarios. Esta propuesta ha formado parte del debate nacional junto con otras iniciativas para estabilizar los precios de los combustibles.

El Estado destinará muchos millones de quetzales al subsidio que no ayuda en nada a los consumidores finales, da lo mismo el eliminar el impuesto, además debe tenerse una política integral que combine transparencia, competencia y fiscalización. Más allá de los subsidios temporales, el verdadero desafío consiste en garantizar un ahorro real para las familias.


 


Vilma del Rosario Xicará

Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.


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OpiniónSubsidio a Combustibles

Más que un reconocimiento, un legado para Quetzaltenango

Estoy convencido de que cuando una sociedad reconoce a sus líderes, también fortalece sus valores.

César Pérez Méndez 29 Julio 2026 13:08
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Agosto será, una vez más, el mes de quienes inspiran y aportan. En La Voz de Xela estamos ultimando los detalles de la segunda edición de los RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26, una iniciativa que nació con el propósito de hacer algo que muchas veces olvidamos como sociedad: reconocer en vida a quienes, con su trabajo y liderazgo, están transformando Quetzaltenango y el país.

La primera edición, LA VOZ 25, nos confirmó que existe una profunda necesidad de destacar a quienes generan desarrollo, crean oportunidades y dejan huella. Por ello, este año renovamos ese compromiso con una nueva selección de 20 líderes, hombres y mujeres, cuya trayectoria representa un ejemplo para las presentes y futuras generaciones.

La lista de los homenajeados ya está definida. Son personas que han demostrado que el éxito cobra mayor significado cuando va acompañado de impacto social. Nuestros criterios mantienen una visión integral: reconocer el liderazgo empresarial, la generación de empleo, la innovación, la responsabilidad social, el aporte a la educación, la cultura, el deporte y todas aquellas acciones que fortalecen el desarrollo de nuestra comunidad.

Estoy convencido de que cuando una sociedad reconoce a sus líderes, también fortalece sus valores. Cada historia de esfuerzo y perseverancia se convierte en inspiración para emprendedores, estudiantes, profesionales y ciudadanos que buscan construir un mejor futuro.

Los RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26 no son únicamente una gala. Son una declaración de principios y un compromiso permanente de La Voz de Xela con la promoción del liderazgo positivo y el desarrollo de nuestra región.

En las próximas semanas daremos a conocer más detalles de esta edición. Será el momento de que Quetzaltenango y Guatemala sean testigos de un reconocimiento que exalta el liderazgo, la excelencia y el compromiso de quienes están impulsando el desarrollo y transformando nuestro país.

Porque reconocer a quienes construyen el futuro también es una manera de construirlo.


César Pérez Méndez

Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.


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RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26La Voz 26Reconocimientos

El fracaso no tiene la última palabra

Si has fracasado, no escondas las cicatrices; conviértelas en testimonio de que Dios sostiene, restaura y abre caminos donde parecía no haberlos.

Edwin Ibarra 28 Julio 2026 10:11
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Vivimos en una sociedad que aplaude el éxito, pero que pocas veces habla de quienes han tenido que levantarse después de una derrota. Sin embargo, detrás de muchos hombres y mujeres admirables hay historias de fracasos matrimoniales, empresas quebradas, relaciones familiares rotas y sueños que parecían haber llegado a su fin.

El fracaso duele, pero no define a la persona. Más bien, puede convertirse en el punto de partida para una vida más sabia, más fuerte y más cercana a Dios. La Biblia nos recuerda: "Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse" (Proverbios 24:16). La diferencia no está en no caer, sino en decidir levantarse una vez más.

La fe tiene la extraordinaria capacidad de convertir las heridas en lecciones y los tropiezos en oportunidades. Por eso el apóstol Pablo escribió: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien" (Romanos 8:28).Incluso aquello que hoy parece una derrota puede ser la herramienta con la que Dios forme nuestro carácter y nos conduzca hacia un propósito mayor.

Quizá hoy sientes que perdiste demasiado. Tal vez un matrimonio terminó, un negocio fracasó o la familia atraviesa una profunda crisis. No ignores el dolor, pero tampoco permitas que el dolor escriba el último capítulo de tu historia.

Dios sigue siendo especialista en nuevos comienzos. Su promesa permanece vigente: "He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis?" (Isaías 43:19).

Si has fracasado, no escondas las cicatrices; conviértelas en testimonio de que Dios sostiene, restaura y abre caminos donde parecía no haberlos. El fracaso puede ser una pausa, pero nunca el punto final. Mientras haya fe, habrá esperanza; y mientras haya esperanza, siempre existirá la posibilidad de comenzar de nuevo.


Edwin Ibarra

Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.


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OpiniónReflexión

No se canse de hacer el bien

Silvia Morales Paniagua 27 Julio 2026 16:30
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Este versículo bíblico: «Así que no nos cansemos de hacer el bien porque, si seguimos haciéndolo, Dios nos premiará a su debido tiempo», se ha convertido en una frase famosa muy aplicada en la vida secular, utilizada para explicar que cada acción buena que realizamos en la vida es comparada con un tipo de semilla que producirá fruto.

Permítame hacerle la siguiente pregunta: ¿considera usted que hacer el bien produce cansancio? Probablemente muchos opinarán que sí, especialmente cuando existen ciertas actitudes y comportamientos que son tan sencillos de practicar, pero no lo hacen. Quizá usted se va a identificar con este ejemplo: saludar con cordialidad a una persona en la calle y no ser correspondido. No podemos entender ni cambiar la conducta de las personas; sin embargo, podemos entender nuestra intención, y es lo que cuenta, ya que la educación no pelea con nadie. Es más, experimentamos que la cordialidad abre puertas en la vida. Imaginemos ahora que, por esta mala experiencia, dejáramos de tener esta buena actitud; nosotros seríamos los perjudicados al no tener el beneficio que nos causa hacer el bien.

Cuando entendemos que hacer el bien, o hacerle el bien a alguien, es mucho más beneficioso para la persona que lo hace que para la persona que lo recibe, entonces hemos entendido la importancia de hacer el bien.

El pasaje bíblico nos enseña que hacer el bien es una semilla que generará fruto de mucho beneficio, especialmente para el sembrador. ¿Cree usted que un agricultor siembra un producto pensando solamente en el beneficio del consumidor? Hablemos con honestidad, lo hace porque es una forma de producir y generar muchos beneficios económicos.

Hacer el bien conlleva paciencia. Algunas veces el beneficio es inmediato, como en el ejemplo ya mencionado: ser amable y cordial produce bienestar y satisfacción en el momento; pero, en otros casos, por ejemplo, elegir opciones saludables son acciones que darán resultados a mediano o largo plazo.

Así que la invitación es para que nuestro actuar siempre vaya orientado a hacer el bien sin mirar a quién; recuerde que en la vida todo tiene sentido.


Silvia Morales Paniagua

Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.


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Sonríe y sé amable

Carol Contreras 27 Julio 2026 13:00
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Marian Rojas Estapé es una psiquiatra y reconocida escritora española que refuerza este tema: la gestión de las emociones es clave para poder ser feliz. Soy fan de sus libros y también de su pódcast. En el más reciente que escuché, menciona una frase con la que conecté inmediatamente: «No conozco a nadie que, siendo pesimista, le vaya bien en la vida», explicando que el optimismo no es negar la realidad. Ella explica que el optimismo es entender lo que me está pasando, aceptarlo, pero asimilarlo de una manera en la que no bloquee mi forma de seguir adelante.

Menciono esto porque la actitud que tomamos en nuestro día a día puede hacer la diferencia, no solo de manera interna, sino también en el entorno donde nos desenvolvemos. Algo tan sencillo como una sonrisa y la amabilidad con la que te comunicas tienen un poder extraordinario. No cuestan dinero, no requieren grandes esfuerzos y, sin embargo, pueden cambiar el rumbo del día de una persona.

Una sonrisa se convierte en un acto de bondad; la amabilidad funciona de la misma manera: es una decisión diaria que se refleja en las palabras, el tono de voz, en la forma en que escuchamos, cómo saludamos y el respeto con el que tratamos a quienes nos rodean.

Una persona puede vestirse impecablemente, pero si la actitud es fría, arrogante e indiferente, la probabilidad de generar conexiones genuinas es muy baja. La sonrisa tiene un efecto contagioso, favorece la liberación de sustancias asociadas con el bienestar, ayuda a reducir el estrés y fortalece las relaciones interpersonales.

No conocemos las batallas que cada persona está librando internamente. Sonríe y sé amable. Saluda, agradece sinceramente, pregunta con amabilidad, transforma tu entorno con un gesto tan simple como regalar una sonrisa. Recuerda que, en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.


Carol Contreras

Coach de Imagen


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