Las “colonias industriales” del Siglo XIX y la Fábrica de Cantel. · Capítulo VII – Siglo XIX
A partir de la Revolución Industrial, desde mediados del siglo XIX se instaló un modelo de colonias industriales en varios países del Mundo, especialmente para industrias de textiles. Estas colonias-industriales buscaron lugares con clima adecuado para los tejidos, cercanos a ríos para generar su propia energía hidroeléctrica, y en sitios alejados de los conflictos sociales que se agudizaban en la época especialmente en las Ciudades como Londres, Barcelona y otras. Para ello se construyeron las casas de los obreros al lado de las fábricas, así como escuelas, Iglesias, restaurantes, hospitales, teatros, cooperativas y salones de usos sociales para los obreros. Una de estas colonias-industria es la instalada en Santa Coloma de Cervello, cercana a Barcelona, España, famosa por haber sido el genial arquitecto Antoni Gaudí quien construyó varios de sus edificios entre 1898 y 1914 por encargo del propietario de la fábrica, el empresario Eusebi Güell; es especialmente bella la iglesia. La fábrica cerró operaciones en 1973 en medio de una crisis generalizada del sector textil, y hoy es un gran atractivo turístico de Cataluña conocido como “la Colonia Güell”.
En Guatemala un ejemplo de aquel modelo fabril es la Fábrica de Hilados y Tejidos Cantel, fundada en 1874 en el Municipio del mismo nombre, cercano a la Ciudad de Quetzaltenango. El Pueblo de Cantel fue fundado por los conquistadores españoles en 1551 como “Nuestra Señora de la Asunción de Cantel”, en un territorio que pertenecía a una familia K´iché proveniente de Totonicapán.
Esta industria se instaló en ese Municipio, a la sazón una pequeña aldea, aprovechando las características mencionadas: buen clima, rio caudaloso cercano (el Samalá), y con fácil acceso a la Ciudad más importante: Quetzaltenango.
La Fábrica de Cantel, como se le ha conocido siempre, fue fundada por don Francisco Sánchez, un acaudalado terrateniente amigo y compañero político del General Justo Rufino Barrios, de quien obtuvo el derecho exclusivo por 10 años para establecer la fábrica en el sitio en que se construyó la primera industria rural de Guatemala. (Ver historia de Don Francisco Sánchez en la pagina 291)
Para llevar adelante el proyecto de la fábrica de textiles, que en su momento era de una inversión cuantiosa y decisión atrevida, don Francisco envió a Inglaterra a uno de sus hijos, quien hizo la contratación de la maquinaria, el diseño de la planta, y de los técnicos que vinieron a montarla. Hubo en sus inicios una oposición de vecinos de la aldea Pasac, y el 4 de Septiembre de 1884 fueron fusilados miembros de la Corporación Municipal por oponerse al funcionamiento de la fábrica.
La fábrica fue financiada parcialmente por el Banco de Occidente, de reciente fundación; y cuando ésta tuvo problemas para honrar la deuda, el Gerente del Banco, don Rufino Ibargüen ofreció hacerse cargo de la misma, con lo que el Señor Sánchez trasladó la deuda a don Rufino Ibargüen quien la dirigió diligentemente por varios años, hasta que en un incidente laboral fue asesinado por uno de sus trabajadores. Entonces su viuda, una aguerrida colombiana con quien había procreado varios hijos, continuó en la dirección hasta que los hijos crecieron y se hicieron cargo de la misma.
El éxito de la fábrica de Cantel fue el que la empresa producía el algodón que consumía, para lo que contaban con varias fincas en la Costa Sur. Una ventaja adicional era la generación hidroeléctrica que le suministraba la energía a la maquinaria. La empresa producía el algodón, lo hilaba, hacia los textiles e incluso productos terminados que vendía en Guatemala y exportaba.
Por razones financieras la empresa propietaria se declaró en quiebra a finales del siglo recién pasado, y la industria fue adquirida por un grupo de empresarios guatemaltecos que han recuperado el prestigio de los productos de la Fábrica de Cantel que venden en sus propias tiendas y exportan a varios países.
A diferencia de la Colonia Güell, que dejó de ser un pueblo industrial para convertirse en un sitio “turístico”, la Fábrica de Cantel sigue siendo una industria importante en el Municipio del mismo nombre.
Roberto Gutiérrez Martínez
Día Mundial de la Poesía y el mecanismo de la sublimación
La poesía se ocupa de todo aquello que no puede medirse, como el temblor de esa emoción al conocer por primera vez el amor.
La sublimación, según los psicólogos, es un concepto fascinante. Afirman que, como si fuera un hecho de terror transmutado en belleza, es el mecanismo de defensa en que un ser humano transforma sus impulsos, deseos y emociones negativas, que podrían ser inaceptables, en hechos positivos. Es decir, como los antiguos alquimistas lo pretendían hacer del plomo al oro, hacerlo del dolor al placer.
Ahora bien, es curioso que ese término freudiano intente explicar lo que los poetas descubrieron a través del mecanismo de la metáfora. Antes de cualquier teoría, el poeta entendió que el fuego que estaba quemando sus entrañas solo podía ser apagado intentando nombrar aquello que otro hombre no había podido nombrar jamás.
Este sábado 21 de marzo se conmemora de nuevo el Día Mundial de la Poesía. Sospecho que es una ciencia, y de hecho lo es, porque trabaja con la materia más incierta, la experiencia humana, y a través de la palabra la ordena. Es más que la búsqueda de la belleza: es comprender la estructura más primigenia e íntima de la condición humana.
La medicina explica el cuerpo y la economía trata de revertir la escasez. Sin embargo, la poesía se ocupa de todo aquello que no puede medirse, como el temblor de esa emoción al conocer por primera vez el amor, la persistencia de un recuerdo y la función de un adiós, la paradoja de la muerte en la flor de la vida y la arquitectura de los sueños a través de la retórica.
La poesía es, en efecto, como dijo Luis Cardonza y Aragón, “la única prueba concreta de la existencia del hombre".
Habrá hombres que sigan escribiendo poesía, tratando de sublimar lo que, de otra forma, sería innombrable para ellos. ¿Qué cosa busca explicar la poesía para un hombre?
La respuesta es todas las cosas.
José J. Guzmán
José J. Guzmán (Quetzaltenango, 1993). Licenciado en Comunicación Social. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación. Tiene un libro de poemas publicados: “La Escena Absoluta” (2012).
OpiniónDía Mundial de la Poesía
Subsidio o eliminación del IDP, ¿qué más le beneficia a la población?
Cuando los países poderosos estornudan, los países pequeños, subdesarrollados y pobres, les da gripe. Durante los últimos 25 años, el mundo ha sufrido las consecuencias de varias guerras, todas suscitadas en el Medio Oriente; ojalá pudiéramos encontrar el otro medio del oriente, quizá allí no haya tanto conflicto armado.
En Guatemala, nuevamente nos enfrentamos a la escalada de los precios del combustible por parte de los comerciantes sin escrúpulos que hacen su agosto en cualquier mes del año. Me imagino a los expendedores de combustible y, sobre todo, a los importadores de esta mercancía, felices cada que suenan los tambores de guerra. Pero Guatemala, igual que todo el mundo, no tiene alternativas reales para hacerle frente a este fenómeno inhumano, reitero, provocado por la voracidad de los países poderosos.
Entonces, ¿qué debe hacer el gobierno —tres organismos del Estado— ante semejante situación? Organismo Judicial, casi nada, mientras no se termine de descooptar; en otra ocasión dije que estamos al borde de una dictadura judicial. Entonces, la posible solución la deben buscar el Legislativo y el Ejecutivo; no hay más tiempo.
Subsidio o suspensión temporal del IDP; dos iniciativas de ley presentadas por varios diputados al Congreso de la República. Como ciudadano de a pie, no estoy de acuerdo con ninguna de esas iniciativas; el pueblo está cansado con soluciones a medias, torpes, tercas y clientelares por parte de estas personas que, por mala suerte, hoy representan el poder del pueblo, un 99.9% de ellos jamás hubieran llegado allí si no fuese por la forma corrupta en que son elegidos, o acaso ya se nos olvidó la reelección del representante del congreso ante la CC.
Los subsidios jamás han beneficiado al pueblo; al contrario, es un dinero contante y sonante que el MINFIN le entrega a nuestros verdugos —en el caso concreto de Energuate y empresas importadoras de combustible—, Menciono Energuate porque hace exactamente seis años esta empresa, durante tres meses, recibió millones de quetzales debido a COVID-19, y los resultados jamás se vieron. El subsidio al combustible no tuvo éxito porque en las gasolineras le subieron el precio del combustible antes que se aplicara el subsidio; entonces, el precio siempre fue el mismo. Qué inmoral e inhumano proceder de estos comerciantes. Los subsidios al pueblo no le benefician en lo absoluto; hacen crecer más riqueza a los importadores y distribuidores de esta mercancía. También, es una forma populista de los diputados para aparentar trabajar a favor del pueblo.
¡Diputados oficialistas —semilla y raíces—, hay que tomar al toro por los cuernos! No más de lo mismo, no queremos que le den nuestro dinero a los que nos están desplumando. No más subsidio. No queremos chapuces, es decir, suspensión temporal del Impuesto sobre Distribución de Petróleo —IDP—. Existen estudios donde se demuestra que el IDP encarece hasta un 15% o 20% el costo de la gasolina regular y hasta un 8% al diésel; es más, el destino de los fondos recaudados jamás se ha utilizado correctamente —financiamiento de la infraestructura vial—.
Diputados, el IDP es perjudicial para la población, no hay transparencia en el uso de los fondos recaudados, encarece el transporte de productos básicos; entonces, si un impuesto no cumple con los objetivos por los cuales fue creado —beneficiar a la población—, debe ser eliminado inmediatamente.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Bipolaridad, más allá de los estigmas
El mayor desafío de este trastorno es que la persona nunca detecta ni identifica lo que le sucede y normaliza los estados de ánimo como algo común.
Como todos los trastornos que existen, existe poca información; por lo tanto, las personas generan críticas, falsa información, estigmas y prejuicios con personas con esta condición de salud mental. Una parte importante de hablar y aprender del tema es entender que muchas veces el término se utiliza de manera incorrecta para ofender a otras personas o para calificar cambios de humor cotidianos. El trastorno de bipolaridad es mucho más que un cambio de humor cotidiano y repentino ocasionado por una causa que desencadena enojo. Este trastorno afecta la vida emocional, social y funcional de la persona que lo padece. Se caracteriza por tener trastornos extremos del estado de ánimo, desde episodios de euforia, energía, impulsividad y sensación de grandiosidad, que luego pasan a episodios de depresión, tristeza, desesperanza, pérdida de interés en actividades comunes o cotidianas para la persona. El mayor desafío de este trastorno es que la persona nunca detecta ni identifica lo que le sucede y normaliza los estados de ánimo como algo común. En muchos casos tardan años en detectar que estos cambios de estado de ánimo no son normales, sobre todo porque pasan largos períodos en cada uno de los episodios. El mayor problema es que, mientras más se tarde en detectar, más complicado y difícil es tratarlo. La bipolaridad tiene múltiples causas y, con un diagnóstico adecuado determinado por un psicólogo en conjunto con un psiquiatra, se brinda el tratamiento adecuado con medicamentos controlados y terapia que provoca que la persona pueda tener una vida funcional y estable. La parte más importante es no tener prejuicios ni falsos estigmas hacia personas que padecen este trastorno. Comprender que sus comportamientos no son por hacer un drama o exagerar las cosas, y que, debido a tanta desinformación, existen muchas etiquetas equívocas en contra de la persona que limitan tener una vida normal. La desinformación puede aumentar el sufrimiento de quienes ya enfrentan esta condición. Por ello, recomiendo hablar de bipolaridad con responsabilidad para contribuir a normalizar la búsqueda de ayuda y a reducir el estigma.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
Cuando una conversación toma giros insospechados
Las conversaciones no siempre van hacia donde uno quiere, sino hacia donde encuentran sentido, interés y propósito.
En las últimas horas conversé con un profesional de la medicina. Iniciamos hablando de transformación, cambios, innovación y puntos de quiebre en los negocios y en la vida. Una charla con dirección clara, al inicio.
Surgió una frase contundente: “no querras revivir al muerto”, en referencia al pasado. Cuando algo termina, termina. Un ciclo se cierra, un negocio finaliza, una etapa concluye. Insistir en lo que ya no es, solo retrasa lo que puede ser. La clave está en avanzar y abrir nuevos comienzos.
Porque la vida no vive épocas de cambio; vive cambios de época.
Sin embargo, lo más valioso no fue el tema, sino el giro. En algún punto, la conversación dejó de tener un conductor definido. El interlocutor pasó de escuchar a liderar, y lo que devolvía tenía incluso más peso que lo planteado inicialmente.
Ahí entendí algo: las conversaciones no siempre van hacia donde uno quiere, sino hacia donde encuentran sentido, interés y propósito.
Es en esos giros inesperados donde aparecen las verdades más incómodas y necesarias. Donde dejamos de tocar lo superficial y empezamos a profundizar en lo que realmente importa, incluso en aquello que evitamos reconocer.
Conversar no es imponer dirección, es construirla. Y para eso, saber escuchar no es una opción, es una habilidad estratégica.
Gracias, amigo, Dr. Eduardo Chacón, por el intercambio honesto, por las ideas y por recordarme que las mejores conversaciones no son las que controlamos, sino las que nos transforman, porque estamos en construcción.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
Consideraciones al cierre contable
Existe la creencia popular de que, al no pedir que coloquen NIT a las facturas de compra de bienes o servicios, no queda registro ni huella de la transacción.
Estamos terminando el mes de marzo, por lo que es importante que todas las personas individuales y jurídicas que están inscritas en la Superintendencia de Administración Tributaria como contribuyentes tengan presente que la normativa actual exige la presentación de la declaración anual para pagar el Impuesto Sobre la Renta correspondiente. En este sentido, es importante que antes de declarar se tengan en cuenta algunas consideraciones.
Se debe tomar en cuenta que para realizar la declaración anual y pagar impuestos, antes se tiene que realizar la contabilidad de manera técnica, apegada a la normativa vigente. Esto significa que se deben verificar estos saldos, pero sobre todo ahora que existe más control sobre las operaciones y transacciones, principalmente electrónicas, el ente fiscalizador prácticamente tiene conocimiento y control de todas las operaciones y transacciones.
Además, es importante que todas las operaciones realizadas por medio de los bancos estén también contabilizadas en tiempo y conforme corresponden, ya que en caso contrario no coincidirán los movimientos financieros con las operaciones electrónicas. Para esto, es importante que se tenga buena comunicación y confianza con el contador que lleva los registros, para darle a conocer cada una de las operaciones bancarias y el acceso a los estados de cuenta correspondientes.
Para las personas individuales o en relación de dependencia, existe la creencia popular de que, al no pedir que coloquen NIT a las facturas de compra de bienes o servicios, no queda registro ni huella de la transacción. Sin embargo, esto no es cierto, porque al realizar compras y pagarlas con tarjeta de crédito o débito queda el registro con el operador de la tarjeta, a quien le realizan las retenciones, y entonces su perfil económico de gastos debe coincidir con los ingresos que percibe, y de esta manera evitar ajustes, sanciones o denuncias al ser sujetos de fiscalización.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónAuditoria y Contabilidad
El camino a la Cruz, amor que persevera
El amor verdadero no se detiene ante el sacrificio; persevera aun cuando el costo es alto.
Este es el tercer artículo de esta serie especial de recogimiento espiritual, un espacio dedicado a la reflexión profunda, el silencio interior y el fortalecimiento de nuestra vida espiritual. En esta entrega continuamos el camino iniciado, invitando a detenernos, escuchar y renovar nuestro propósito con serenidad y fe.
Cargando la cruz, avanzó con dificultad. Era un camino de dolor físico, pero también de profunda entrega espiritual. Cada paso estaba marcado por el cansancio, la sangre y el rechazo, pero también por una determinación inquebrantable de cumplir la voluntad del Padre.
“Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera”. (Juan 19:17)
Cada paso revelaba la gravedad del pecado humano y, al mismo tiempo, la grandeza de la gracia divina. No fue obligado; caminó porque decidió amar hasta el final. Aquel trayecto, observado por muchos con indiferencia, era en realidad el momento en que Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo.
En ese camino se encuentra el mensaje central del evangelio: Dios no se quedó distante ante el sufrimiento humano, sino que lo asumió para redimirnos. El amor verdadero no se detiene ante el sacrificio; persevera aun cuando el costo es alto.
Preguntas de reflexión:
- ¿Qué significa para mí tomar mi propia cruz y seguirle?
- ¿Persevero en la fe cuando el camino se vuelve difícil?
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión
Ideas irracionales
¿Cómo puedo detectar mis ideas irracionales?
Para descubrir las ideas irracionales puede vigilar las generalizaciones en su lenguaje: “todo”, “nada”, “nadie”, “nunca”, “siempre”. Por ejemplo: “nadie me quiere”, “todo sale mal”, “siempre me engañan”. Que hace alusión a un pensamiento polarizado, de todo o nada, como decir “blanco o negro”, sin observar que hay una escala de grises. También puede observar las palabras “debería”, haciendo alusión a que la realidad debe ser como usted imagina que debe ser. Además, puede observar sus adivinaciones del pensamiento ajeno, que luego se catalogan como verdad, para posteriormente atacar al otro. Asimismo, prestar atención al pensamiento catastrófico, que consiste en ver lo negativo e imaginar el peor escenario en el futuro.
Las ideas irracionales son creencias comunes contraproducentes. Se heredan del colectivo desde niños y se siguen aceptando sin cuestionarlas. Por ejemplo, la idea de que: “Es esencial que la gente me quiera y me apruebe, y para ello debo ser totalmente eficaz en todos los aspectos”. Dese cuenta de que no toda la gente le va a querer; siempre habrá alguien a quien le sea desagradable. Como dice el dicho: “Uno no es monedita de oro para caerle bien a todos”. Sin embargo, puede que se desviva por agradar a todas las personas, hacer todo lo posible por ganarse el cariño ajeno y termine consiguiendo lo contrario.
Es imposible agradar a todos, pues si favorece a alguien, desfavorecerá a otro. Pretender el cariño de alguien le hace vulnerable, propenso a que se aprovechen, se burlen y de todos modos le abandonen. Además, es lamentable el esfuerzo que se pierde tratando de conseguir algo imposible.
Otra idea irracional es que existe gente buena y gente mala, y que a las personas malas hay que castigarlas fuertemente. Otra más es que la justicia llegará tarde o temprano y que los que hacen el mal recibirán su castigo. Otra es que lo bueno llegará como que fuera por arte de magia, que solo hay que esperarlo; que si algo malo sucede es por alguna razón. Una más es que el que hace bien termina bien; el que hace mal termina mal. Otra idea es pensar que el tiempo todo lo cura o que los problemas se resuelven solos… y así hay muchas más.
Para poder romper una idea irracional, primero hay que averiguarla. Pero ¿cómo va a descubrirla, si la considera verdadera? Bueno, para ello primero cuestiónese por qué obra de esa manera, que resulta infructífera; luego formule oraciones afirmativas escritas que revelen sus credos. Luego someta esas oraciones a un análisis buscando sustento concreto. Puede pedirle a alguien que las analice y las contradiga para ver hasta qué punto tienen razón.
Otra forma de detectarlas es observando su sufrimiento. Esta idea no encaja con la realidad, no tiene razón, carece de fundamento; sin embargo, la piensa como verdadera, entonces altera sus emociones. Esta opinión errónea le hace sufrir sin motivo, porque no encaja con la realidad. Sufre de frustración, porque la realidad es diferente a como piensa que debería de ser.
Entre más comprenda la irracionalidad de ciertas actitudes, por sus pensamientos, más tranquilidad tendrá y mejor se adaptará a las personas, a la vida y a sí mismo. Le dejo la siguiente frase de Epicteto para que reflexione: “No es lo que sucede, sino lo que te dices de lo que sucede”.
Oswaldo Soto
Psicólogo clínico con más de 25 años de experiencia, docente universitario, escritor de temas de salud mental.
Convirtámonos en luz
En (Jn 9, 1-41) se narra la historia de un hombre ciego de nacimiento y que, gracias a Jesús, consigue liberarse de esa ceguera y puede ver la luz. Una vez curado de su ceguera, los vecinos y los fariseos lo interrogan para que describa cómo fue curado de su enfermedad. Los judíos no creían que este hombre hubiera sido sanado, por lo que llaman a los padres del ciego para que ellos dieran fe de que este hombre sí había nacido ciego. Ellos no explican nada, para no meterse en problemas, sino que les responden que le pregunten a él, porque ya es mayor de edad. Finalmente lo echan fuera. Jesús se entera, habla con él, y este hombre termina creyendo que Jesús es el Hijo del hombre. Y Jesús termina diciendo: yo he venido a este mundo para que los ciegos vean, y los que ven, queden ciegos.
Pues ahora es el momento para que cada uno reconozca sus cegueras. No estamos ciegos en sentido literal, pero sí tenemos cegueras que nos impiden ver la luz que es Cristo. Nuestras cegueras pueden ser: la ceguera de la hipocresía, la ceguera de la envidia, la ceguera del resentimiento, la ceguera de la corrupción, la ceguera del dinero, la ceguera de la soberbia, etc. Es importante que cada uno tome conciencia de sus propias cegueras y luego busque ayuda psicológica o sacramental para poder recobrar la visión.
En sentido espiritual, el pecado es la peor ceguera que puede existir. Y Jesús se presenta como la luz del mundo. Él quiere ser luz para nosotros. Y esa luz que es Cristo la podemos encontrar en la lectura de su palabra y en los sacramentos de la reconciliación y de la eucaristía. Debemos revisar nuestra fe, porque puede ser que no creamos en Jesús como la luz del mundo y estemos buscando la luz en brujos y charlatanes.
Una vida espiritual disciplinada, una vida cristiana disciplinada es necesaria para reconocer a Jesús como la luz que yo necesito en mi vida. Somos pecadores. Pero si de verdad queremos convertirnos y caminar por el camino de la luz, debemos dejar a un lado todo lo que nos impida seguir a un Dios que me dice: “yo quiero misericordia y no sacrificios, conocimiento de Dios, más que holocaustos” (Os 6, 1-6).
Cuando se hace el sacramento del bautismo se enciende una vela; luego se dice a los papás y padrinos: “reciban la luz de Cristo. A ustedes, padres y padrinos, se les confía acrecentar esta luz y que sus hijos caminen como hijos de la luz”. Y nosotros aceptamos esa luz. Pero, como dice el Papa Francisco (Ángelus, 22 de marzo de 2020), “no es suficiente recibir la luz: hay que convertirse en luz”. La Cuaresma es un tiempo para convertirnos en luz. La Cuaresma es un tiempo para dejar atrás nuestras cegueras psicológicas y espirituales y convertirnos en luz para los demás.
San Pablo nos recuerda que “en otro tiempo ustedes fueron tinieblas, pero ahora, unidos al Señor, son luz. Vivan, por lo tanto, como hijos de la luz. Los frutos de la luz son: bondad, santidad y verdad” (Ef 5, 8-14). Considero que el reto para hombres y mujeres en este tercer milenio es convertirnos en luz desde la vocación y profesión que hemos elegido. Lamentablemente, la ambición y la codicia de algunos hombres hacen que se desaten guerras como las de Rusia y Ucrania y la de Israel con apoyo de Estados Unidos con Irán. El hombre parece que prefiere vivir en tinieblas y no en la luz.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
La pared en las maratones y medias maratones
Encontré a un grupo de atletas quienes entrenan y se preparan para una de las medias maratones más reconocidas en nuestro país, en donde participan atletas nacionales e internacionales. Recuerdo haber participado en varias ocasiones de esta fiesta deportiva; guardo en mi memoria la primera vez que disfruté de este evento. Como podrán asegurar todos aquellos atletas que han participado en maratones y medias maratones, en el recorrido de la carrera por lo general se experimenta una crisis física y mental denominada “la pared”, instantes en que las fuerzas físicas y mentales decaen y por cuestión de segundos se considera imposible llegar a la meta.
En esa ocasión experimenté ese fenómeno, en donde decayeron mis fuerzas y el deseo de continuar; de pronto, a mi paso encontré un grupo de estudiantes quienes lucían el atuendo característico del lugar, brindando con entusiasmo y energía coros, porras y algarabía, afirmando que desempeñábamos un buen trabajo, que éramos campeones capaces de llegar a la meta, convirtiéndose esta acción en una carga de energía y felicidad para todos los participantes, incluyéndome, cambiando por completo la falsa idea de desistir de alcanzar la meta.
En la Biblia encontramos un pasaje que habla de la carrera de la vida y muchas veces, como en una maratón o media maratón, enfrentamos diversas crisis o esa llamada pared en donde queremos renunciar y decae nuestra fe. Hay dos cosas importantes que debemos aplicar cuando esto sucede: primeramente, en medio de la crisis pon tu mirada en la meta que es Jesús, es decir, activa tu fe; segundo, rodéate de personas que sean tu punto de apoyo e impulsen a alcanzar la meta. ¡Recuerda siempre que en la vida todo tiene sentido!
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.


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