Noche de homenajes en Xelajú MC
El 24 de febrero fue el cumpleaños del Club Social y Deportivo Xelajú MC.
Esa misma noche se llenó de gala y galardones, se condecoró a tres exjugadores que le dieron gloria y engrandecimiento al equipo en su momento. Muy merecidas las condecoraciones.
El primer personaje es un ciudadano quetzalteco de 94 años de edad, Juan José Samudio Vlazac. Por los apellidos, el paterno con descendencia mexicana y el materno eslovaca, tuvo el honor de jugar dentro de la cancha con el Caballero del Deporte, “Mario Camposeco”. Coincidentemente, así se llama la orden que recibieron. Cuando lo entrevisté en radio, dijo una frase célebre: “Aprendí a jugar futbol directamente del Maestro Mario Camposeco. Quetzaltenango, en ese accidente trágico, perdió a un auténtico quetzalteco que amaba su tierra y a su equipo”.
Por tal razón, cuando fallece el máximo exponente del deporte en ese entonces, un 17 de junio de 1951, al año siguiente la Junta de Socios determina agregarle las siglas “MC” al equipo de fútbol Xelajú. A partir de 1952 pasa a llamarse Xelajú Mario Camposeco, como hasta la actualidad, y es de los pocos equipos del mundo que tienen nombre propio. En Centroamérica están, en El Salvador, el Luis Ángel Firpo, y en Costa Rica, el Saprissa, por la leyenda tica, un salvadoreño nacionalizado tico, deportista y empresario que se llamó Ricardo Saprissa.
Juan Samudio estuvo en aquella eliminatoria para luchar por el ascenso a Liga Mayor. Al final de la misma, en el Estadio Autonomía, Xelajú MC le ganó 4-1 a Jalapa y logró esa hazaña que habían intentado anteriormente. El equipo lanudo ya estaba, a partir de 1957, en la Liga Mayor del equipo Chivo. Posteriormente, se retira Samudio y ya no alcanzó a alzar la copa del primer título de 1962. Pero él, junto a muchos jugadores como “Chato” Tobar, Julio Jolomna, Miguel y Marco Antonio Yllescas, Arnoldo Camposeco y muchas glorias más, serán recordados en los libros del club con letras de oro. Fueron los que iniciaron esta historia que hoy en día es un patrimonio de nuestra tierra.
Ya pasados los años, Samudio trabajaría en la Municipalidad de Quetzaltenango y en sus ratos libres dirigía equipos con jóvenes y niños, como el recordado Municipal Quetzalteco. Él es una historia viviente del club y todas las honras para este humilde personaje, pero con un gran corazón para el fútbol y su amado Xelajú MC.
Luego, el segundo laureado fue Guillermo René “Canche” Pérez, el segundo único sobreviviente del ascenso de 1957 también. Una carrera de más de 12 años con su amado Xelajú MC (1957–1969), un líder indiscutible y jugador insigne del glorioso y conocido en ese entonces como el aguerrido Xelajú MC. Capitán por siete años consecutivos y formando parte de las mejores dos medias canchas de todos los tiempos, junto con Aníbal de León y Coti Díaz. Los periodistas de Honduras se quedaron sorprendidos de la técnica individual de estos jugadores, a quienes llamaron "la cintura de oro" o "de hierro" también.
Formó parte de esa primera época y década dorada del club (1957 a 1967). Primero, el ascenso de 1957; luego, el primer título de 1962; en ese mismo año, campeones de Copa y, por ende, Campeón de Campeones. Luego, en 1963, un subcampeonato contra Municipal; en 1966, otro subcampeonato contra Aurora, y luego, en 1967, fue parte para que Juan Reyes consiguiera el título de goleador de la liga. Sin duda, “Canche” Pérez fue un líder indiscutible en los cimientos del equipo lanudo.
Y el tercero, yendo por orden de años en la historia del club, es uno de los jugadores más talentosos que ha tenido el equipo Chivo: Jorge Morales. Su carrera fue más o menos desde 1966 hasta 1978. Vinieron al club provenientes de la aldea Varsovia de San Juan Ostuncalco, donde la familia Morales tenía un equipo que ya daba de qué hablar. Su mayor logro con el equipo fue el Campeonato de Copa de 1973. Su técnica, visión de juego y pases a gol lo caracterizaron en su carrera y lo convirtieron en un jugador insigne de la casa. Posteriormente, se unió al equipo su hermano menor, René Morales, quien tuvo grandes satisfacciones y triunfos con la Selección Nacional y otros equipos. Pero surgieron ambos con el equipo Chivo. Los hermanos Morales forman parte de esa nutrida historia chiva y están orgullosos de haber sido jugadores criollos.
Honor a quien honor merece. Felicito a la Junta Directiva por reconocer la trayectoria de vida en nuestro club para estos personajes que han estado últimamente en el olvido. Esa denominación hace rescatar nuestros valores y reconocer a personas que han dejado parte de su vida en el equipo. Ha habido tantos futbolistas que han partido y nunca se les reconoció y ya están en el cielo. Vaya que ahora aún ha dado tiempo de reconocerles a la mayoría de personajes que han pasado por la institución.
¡Felices 83 años, amado Xelajú MC!
Hugo Siliezar López
OpiniónXelajú MC
Concédeme un corazón sabio y prudente
El gran rey Salomón, en el Antiguo Testamento, pide sabiduría para poder gobernar al pueblo de Israel: «Te pido me concedas sabiduría de corazón, para que sepa gobernar a tu pueblo y distinguir entre el bien y el mal» (Reyes 3, 5-13). Y el Señor le concede lo que le pide. Le da un corazón sabio y prudente.
Considero que todos los políticos necesitan sabiduría para gobernar a quienes los han puesto en los puestos que tienen. Políticos, pidan sabiduría a Dios para poder hacer un gobierno de excelencia que les permita trabajar siempre por la justicia y el bien común de todos los guatemaltecos.
Pero también los líderes religiosos necesitamos sabiduría para poder orientar y guiar a los fieles por el camino que conduce al reino de Dios. Los retos que nos plantea el mundo son complejos y diversos, por lo que siempre vamos a necesitar sabiduría para poder tomar decisiones sabias que nos permitan caminar en comunión, participación y misión.
Los padres de familia necesitan sabiduría para gobernar a sus hijos. Los hijos necesitan sabiduría para saber distinguir entre lo que les conviene y no les conviene. Los esposos necesitan sabiduría para gobernar su matrimonio, para que no se vaya a la ruina. Todos en la Iglesia necesitamos sabiduría para gobernar, según la voluntad de Dios, a las comunidades que tenemos bajo nuestra responsabilidad.
Los laicos, en general, para poder anunciar el reino de Dios en sus vidas, necesitan sabiduría, más que tesoros y perlas del mundo. Digo esto porque el mundo nos hace creer que lo que necesitamos son tesoros y perlas materiales para poder caminar en este camino de la vida. Para poder ser buen trigo en este mundo, lo que se necesita es una buena dosis de sabiduría.
Los cristianos, la mejor perla que tenemos es Cristo mismo. Él es nuestro tesoro más preciado. En el Evangelio, Jesús nos habla del reino de Dios a través de tres parábolas. La primera parábola compara el reino de Dios con un tesoro escondido, cuya condición para adquirir ese tesoro es vender todo lo que se tiene para comprar ese terreno. La segunda parábola afirma que el reino de Dios se parece a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra. Y la tercera parábola dice que el reino de Dios se parece a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces. Cuando se llena la red, los pescadores la sacan a la playa y se sientan a escoger los pescados; ponen los buenos en canastos y tiran los malos (Mt 13, 44-52).
En cuanto a la primera parábola, es Dios mismo ese tesoro escondido, que se deja encontrar en su Palabra y en sus sacramentos. Pero también lo encontramos en la vida cotidiana, en los días soleados y nublados. Podemos descubrirlo también en personas y en situaciones alegres y sufrientes de la vida.
¿Qué hago cuando encuentro ese tesoro? Lo primero que tenemos que hacer es agradecerle por estar entre nosotros. En segundo lugar, hay que cuidarlo y defenderlo de los enemigos que quieran robárnoslo. Y, por último, hay que compartir este tesoro con los demás.
Cuide su tesoro vocacional. Cuide su tesoro matrimonial. Cuide su tesoro sacerdotal. Cuide su vida consagrada. Cuide su vida cristiana. Pablo dice que llevamos este tesoro en vasijas de barro. En cualquier momento podemos dejar caer la vasija y perderlo todo: «Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de nosotros mismos» (2 Co 4, 7).
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
Ejecutivo y Legislativo, corresponsables del alza en el combustible II
Pero, en nuestro caso, estamos claros, el problema no es tanto el Estrecho de Ormuz ni nada parecido; el problema es interno: son tres empresas importadoras que desde siempre han importado el combustible y nos lo han vendido al precio que ellas han querido, es decir, a su sabor y antojo.
Recuerdo aquellas jornadas cuando hacíamos largas filas o colas para abastecernos de combustible —1973, 1978 y, recientemente, 2022—. El reclamo de la ciudadanía siempre ha sido: «¿Por qué las gasolineras le suben al precio cuando aún tienen reservas o inventarios con precios anteriores?». Y, desde siempre, hemos visto la opacidad del gobierno de turno; siempre, no hay respuesta para la población.
Nuestro problema tiene un nombre y se llama OLIGOPOLIO, es decir, dos o tres empresas —Texaco, Shell y Chevron— que controlan la importación, refinamiento y distribución del combustible. Entonces, ¿el subsidio al combustible, la eliminación del Impuesto a la Distribución del Petróleo —IDP—, la conformación de un fondo para emergencias de combustible, la adjudicación de un bono o vale para el consumidor y cualquier otra idea podrían ser la solución para paliar o solucionar la crisis del alza al combustible en Guatemala? Definitivamente no. Mientras los diputados no ataquen el fondo del asunto —oligopolio—, la población seguirá mermando su capacidad económica.
Para nadie es un secreto, el subsidio al combustible no beneficia al consumidor; entonces, ¿por qué el Ejecutivo no buscó otra alternativa de solución? Pues vaya usted a saber. Nosotros podemos hacer una y mil conjeturas al respecto, pero lo cierto es que la responsabilidad está en la cancha de los «honorables padres de la patria» y resulta que, para las redes sociales, los diputados se muestran sumamente preocupados por nuestra economía; pero, dentro del hemiciclo parlamentario, ni por asomo se han preocupado por darle una solución al respecto. Su preocupación es meramente interés político. Al parecer, aprobaron darle un beneficio económico a los eternos veteranos militares, aquellos que, año con año, son utilizados por algunos pícaros diputados, mientras la población sigue esperando la rebaja al combustible.
Señoras y señores diputados, por enésima vez les recuerdo y les exijo reformar el Dto. 109-97 —Ley de Comercialización de Hidrocarburos—; ahí está la solución al abuso desmedido de las importadoras. Asimismo, fiscalicen el «trabajo» del directorio de la Superintendencia de Competencia. La población ya está pagando altos salarios al directorio y no hemos visto absolutamente nada respecto al trabajo de esta institución. Entiendo perfectamente que la fase de aplicación plena y sancionatoria es a partir del 9 de diciembre de 2026, pero ¿acaso el alza desmedida y abusiva del precio del combustible no es una razón suficiente para reformar la Ley de Competencia y hacer que entre en vigencia inmediatamente esta última fase y que adquiera todas las facultades operativas para investigar de oficio o por denuncias y así aplicar sanciones económicas y controlar las concentraciones de mercado del combustible, es decir, atacar frontalmente tanto el oligopolio como el monopolio? Que no nos vayan a salir con el cuento de que no se pueden adelantar los plazos, porque sí pudieron alargar el plazo para pagar el ISCV. ¿Por qué no van a cambiar el plazo para que entre en vigencia la fase más importante de la Ley de Competencia? ¿Diputados, están con el pueblo o en contra del pueblo?
No más subsidio, no más suspensión temporal de impuestos, no más migajas para el pueblo.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Sanar la herida invisible del duelo gestacional
Perder un embarazo deseado no solo rompe el corazón; muchas veces conmociona el sistema nervioso.
Existe un dolor que rara vez encuentra espacio en la conversación cotidiana: el que se siente al sostener unos brazos vacíos tras haber albergado la promesa de una vida. La pérdida de una gestación deseada es una experiencia profundamente dolorosa que, suele ser minimizada por la sociedad con frases hirientes como "ya vendrá otro" o "por algo suceden las cosas". Sin embargo, el amor y la ilusión que se gestan desde el primer instante no se borran con una estadística, aunque las cifras nos recuerden que es una realidad desgarradoramente común. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 1 de cada 4 embarazos termina en pérdida gestacional. Esto significa que millones de personas transitan este laberinto en silencio. A pesar de su frecuencia, el duelo gestacional sigue siendo un "duelo desautorizado", donde la falta de rituales sociales deja a las familias atrapadas en una soledad abrumadora.
Perder un embarazo deseado no solo rompe el corazón; muchas veces conmociona el sistema nervioso. Para muchas mujeres y parejas, la experiencia médica, la pérdida repentina o la sensación de traición del propio cuerpo se viven como un evento traumático. Cuando la tristeza profunda no cede y se acompaña de: Flashbacks o pesadillas, sobre el momento de la pérdida o los procedimientos médicos. Hipervigilancia y ansiedad extrema ante la idea de volver a intentar un embarazo o asistir a revisiones ginecológicas. Evitación de lugares, conversaciones o personas relacionadas con bebés o maternidad. Culpa irracional y desconexión emocional del entorno. Estamos hablando del desarrollo de un Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), reconocer esto no es señal de debilidad, sino el primer paso para una recuperación real. Sanar no significa olvidar, sino aprender a integrar la pérdida sin que el dolor paralice la vida. Si estás atravesando este proceso, estas pautas pueden acompañarte:
El dolor es legítimo. Prácticas como la respiración diafragmática y el contacto con la naturaleza ayudan a desactivar la respuesta de "lucha o huida" propia del trauma. Al no existir ceremonias tradicionales, crear un espacio físico o simbólico (escribir una carta, plantar un árbol, conservar un objeto) ayuda al cerebro a procesar la pérdida. La terapia con enfoque en trauma (como la técnica EMDR o la Terapia Cognitivo-Conductual) y la psicología perinatal son herramientas fundamentales para destrabar el impacto traumático en el cerebro. El duelo gestacional merece ser nombrado, honrado y acompañado. El dolor no se tiene que cargar en soledad.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónMedicina
Buscar trabajo no elimina las reglas
Una de las principales razones para comprender estos procesos es que obtener un empleo no elimina los procedimientos que se deben cumplir.
Es entendible que buscar trabajo se puede convertir en un proceso tedioso y cargado de emociones, sobre todo en Guatemala, donde los procesos para aplicar a una oportunidad laboral requieren muchos pasos y documentos para poder ser tomados en cuenta. Los candidatos pueden encontrarse con entrevistas, pruebas psicométricas, verificación de referencias, solicitud de documentos y diferentes etapas de selección.
Para algunos candidatos, sobre todo para quienes nunca han vivido una experiencia de selección de personal, estos procesos pueden percibirse como excesivos, repetitivos e incluso como una falta de confianza; sin embargo, para la psicología organizacional y la gestión de las empresas, existen razones importantes para que estos procesos se mantengan.
Una de las principales razones para comprender estos procesos es que obtener un empleo no elimina los procedimientos que se deben cumplir. Aunque cada quien necesite con urgencia el trabajo, las empresas necesitan evaluar que los valores del candidato se adecuen a los de la empresa, determinar que el candidato posea las competencias, experiencias, disponibilidad y características para ocupar el puesto; todo esto con la finalidad de garantizar que el candidato se sienta cómodo con el puesto y no se retire rápidamente, obligando a la empresa a iniciar un nuevo proceso.
La frustración puede aparecer cuando el candidato considera que su experiencia debería ser suficiente, sobre todo para los migrantes retornados que no cuentan con todos los documentos que comprueban su experiencia laboral. Esto puede generar molestia, ansiedad y sensación de injusticia. Sin embargo, reaccionar con insultos, exigencias, amenazas o faltas de respeto hacia las personas que realizan el proceso puede perjudicar al propio candidato. La legítima necesidad de un empleo no justifica conductas agresivas; la inteligencia emocional también es un modelo que se evalúa en estos procesos: saber esperar, preguntar, expresar desacuerdos de manera respetuosa y aceptar que existen procedimientos que deben cumplirse.
Como las empresas tienen procesos establecidos, la recomendación que se les puede brindar a los candidatos es que prepararse para estos procesos puede marcar una diferencia. Actualizar el currículum, organizar certificados y referencias laborales, identificar las habilidades adquiridas en el extranjero y practicar entrevistas puede aumentar la confianza y facilitar la adaptación al mercado laboral.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
¿Subsidio temporal o solución estructural en el combustible?
Más allá de los subsidios temporales, el verdadero desafío consiste en garantizar un ahorro real para las familias.
El reciente debate sobre el subsidio que el Estado de Guatemala pretende financiar para los combustibles evidencia la necesidad de contar con políticas públicas que realmente tengan un beneficio sostenible para la población. Este subsidio además inconstitucional porque va dirigido solo al diésel y la gasolina regular (dejando fuera la gasolina super) lejos de mitigar el impacto del incremento internacional del petróleo, deja la interrogante de si estos recursos realmente favorecen al consumidor final o si el mayor beneficio es para los eslabones de la cadena de distribución.
A partir de agosto también se incorpora el uso de mezclas con etanol en los combustibles, una medida que busca diversificar la matriz energética y disminuir parcialmente la dependencia de los derivados del petróleo. Sin embargo, esta transición exige mecanismos efectivos de supervisión para garantizar que el porcentaje autorizado se respete, evitando efectos negativos sobre el rendimiento de algunos vehículos o costos adicionales para los usuarios. La transparencia en el control será determinante para generar confianza entre los consumidores.
Desde una perspectiva económica, diversos sectores consideran que una alternativa con mayor impacto sería revisar el Impuesto a la Distribución de Petróleo Crudo y Combustibles Derivados del Petróleo. Una reducción o eliminación temporal de este gravamen podría trasladarse de forma más directa al precio pagado por los consumidores, siempre que existan mecanismos estrictos de verificación que impidan que el beneficio sea absorbido por intermediarios. Esta propuesta ha formado parte del debate nacional junto con otras iniciativas para estabilizar los precios de los combustibles.
El Estado destinará muchos millones de quetzales al subsidio que no ayuda en nada a los consumidores finales, da lo mismo el eliminar el impuesto, además debe tenerse una política integral que combine transparencia, competencia y fiscalización. Más allá de los subsidios temporales, el verdadero desafío consiste en garantizar un ahorro real para las familias.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónSubsidio a Combustibles
Más que un reconocimiento, un legado para Quetzaltenango
Estoy convencido de que cuando una sociedad reconoce a sus líderes, también fortalece sus valores.
Agosto será, una vez más, el mes de quienes inspiran y aportan. En La Voz de Xela estamos ultimando los detalles de la segunda edición de los RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26, una iniciativa que nació con el propósito de hacer algo que muchas veces olvidamos como sociedad: reconocer en vida a quienes, con su trabajo y liderazgo, están transformando Quetzaltenango y el país.
La primera edición, LA VOZ 25, nos confirmó que existe una profunda necesidad de destacar a quienes generan desarrollo, crean oportunidades y dejan huella. Por ello, este año renovamos ese compromiso con una nueva selección de 20 líderes, hombres y mujeres, cuya trayectoria representa un ejemplo para las presentes y futuras generaciones.
La lista de los homenajeados ya está definida. Son personas que han demostrado que el éxito cobra mayor significado cuando va acompañado de impacto social. Nuestros criterios mantienen una visión integral: reconocer el liderazgo empresarial, la generación de empleo, la innovación, la responsabilidad social, el aporte a la educación, la cultura, el deporte y todas aquellas acciones que fortalecen el desarrollo de nuestra comunidad.
Estoy convencido de que cuando una sociedad reconoce a sus líderes, también fortalece sus valores. Cada historia de esfuerzo y perseverancia se convierte en inspiración para emprendedores, estudiantes, profesionales y ciudadanos que buscan construir un mejor futuro.
Los RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26 no son únicamente una gala. Son una declaración de principios y un compromiso permanente de La Voz de Xela con la promoción del liderazgo positivo y el desarrollo de nuestra región.
En las próximas semanas daremos a conocer más detalles de esta edición. Será el momento de que Quetzaltenango y Guatemala sean testigos de un reconocimiento que exalta el liderazgo, la excelencia y el compromiso de quienes están impulsando el desarrollo y transformando nuestro país.
Porque reconocer a quienes construyen el futuro también es una manera de construirlo.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
RECONOCIMIENTOS LA VOZ 26La Voz 26Reconocimientos
El fracaso no tiene la última palabra
Si has fracasado, no escondas las cicatrices; conviértelas en testimonio de que Dios sostiene, restaura y abre caminos donde parecía no haberlos.
Vivimos en una sociedad que aplaude el éxito, pero que pocas veces habla de quienes han tenido que levantarse después de una derrota. Sin embargo, detrás de muchos hombres y mujeres admirables hay historias de fracasos matrimoniales, empresas quebradas, relaciones familiares rotas y sueños que parecían haber llegado a su fin.
El fracaso duele, pero no define a la persona. Más bien, puede convertirse en el punto de partida para una vida más sabia, más fuerte y más cercana a Dios. La Biblia nos recuerda: "Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse" (Proverbios 24:16). La diferencia no está en no caer, sino en decidir levantarse una vez más.
La fe tiene la extraordinaria capacidad de convertir las heridas en lecciones y los tropiezos en oportunidades. Por eso el apóstol Pablo escribió: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien" (Romanos 8:28).Incluso aquello que hoy parece una derrota puede ser la herramienta con la que Dios forme nuestro carácter y nos conduzca hacia un propósito mayor.
Quizá hoy sientes que perdiste demasiado. Tal vez un matrimonio terminó, un negocio fracasó o la familia atraviesa una profunda crisis. No ignores el dolor, pero tampoco permitas que el dolor escriba el último capítulo de tu historia.
Dios sigue siendo especialista en nuevos comienzos. Su promesa permanece vigente: "He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis?" (Isaías 43:19).
Si has fracasado, no escondas las cicatrices; conviértelas en testimonio de que Dios sostiene, restaura y abre caminos donde parecía no haberlos. El fracaso puede ser una pausa, pero nunca el punto final. Mientras haya fe, habrá esperanza; y mientras haya esperanza, siempre existirá la posibilidad de comenzar de nuevo.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión
No se canse de hacer el bien
Este versículo bíblico: «Así que no nos cansemos de hacer el bien porque, si seguimos haciéndolo, Dios nos premiará a su debido tiempo», se ha convertido en una frase famosa muy aplicada en la vida secular, utilizada para explicar que cada acción buena que realizamos en la vida es comparada con un tipo de semilla que producirá fruto.
Permítame hacerle la siguiente pregunta: ¿considera usted que hacer el bien produce cansancio? Probablemente muchos opinarán que sí, especialmente cuando existen ciertas actitudes y comportamientos que son tan sencillos de practicar, pero no lo hacen. Quizá usted se va a identificar con este ejemplo: saludar con cordialidad a una persona en la calle y no ser correspondido. No podemos entender ni cambiar la conducta de las personas; sin embargo, podemos entender nuestra intención, y es lo que cuenta, ya que la educación no pelea con nadie. Es más, experimentamos que la cordialidad abre puertas en la vida. Imaginemos ahora que, por esta mala experiencia, dejáramos de tener esta buena actitud; nosotros seríamos los perjudicados al no tener el beneficio que nos causa hacer el bien.
Cuando entendemos que hacer el bien, o hacerle el bien a alguien, es mucho más beneficioso para la persona que lo hace que para la persona que lo recibe, entonces hemos entendido la importancia de hacer el bien.
El pasaje bíblico nos enseña que hacer el bien es una semilla que generará fruto de mucho beneficio, especialmente para el sembrador. ¿Cree usted que un agricultor siembra un producto pensando solamente en el beneficio del consumidor? Hablemos con honestidad, lo hace porque es una forma de producir y generar muchos beneficios económicos.
Hacer el bien conlleva paciencia. Algunas veces el beneficio es inmediato, como en el ejemplo ya mencionado: ser amable y cordial produce bienestar y satisfacción en el momento; pero, en otros casos, por ejemplo, elegir opciones saludables son acciones que darán resultados a mediano o largo plazo.
Así que la invitación es para que nuestro actuar siempre vaya orientado a hacer el bien sin mirar a quién; recuerde que en la vida todo tiene sentido.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
Sonríe y sé amable
Marian Rojas Estapé es una psiquiatra y reconocida escritora española que refuerza este tema: la gestión de las emociones es clave para poder ser feliz. Soy fan de sus libros y también de su pódcast. En el más reciente que escuché, menciona una frase con la que conecté inmediatamente: «No conozco a nadie que, siendo pesimista, le vaya bien en la vida», explicando que el optimismo no es negar la realidad. Ella explica que el optimismo es entender lo que me está pasando, aceptarlo, pero asimilarlo de una manera en la que no bloquee mi forma de seguir adelante.
Menciono esto porque la actitud que tomamos en nuestro día a día puede hacer la diferencia, no solo de manera interna, sino también en el entorno donde nos desenvolvemos. Algo tan sencillo como una sonrisa y la amabilidad con la que te comunicas tienen un poder extraordinario. No cuestan dinero, no requieren grandes esfuerzos y, sin embargo, pueden cambiar el rumbo del día de una persona.
Una sonrisa se convierte en un acto de bondad; la amabilidad funciona de la misma manera: es una decisión diaria que se refleja en las palabras, el tono de voz, en la forma en que escuchamos, cómo saludamos y el respeto con el que tratamos a quienes nos rodean.
Una persona puede vestirse impecablemente, pero si la actitud es fría, arrogante e indiferente, la probabilidad de generar conexiones genuinas es muy baja. La sonrisa tiene un efecto contagioso, favorece la liberación de sustancias asociadas con el bienestar, ayuda a reducir el estrés y fortalece las relaciones interpersonales.
No conocemos las batallas que cada persona está librando internamente. Sonríe y sé amable. Saluda, agradece sinceramente, pregunta con amabilidad, transforma tu entorno con un gesto tan simple como regalar una sonrisa. Recuerda que, en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen














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