Para leer: La entrevista completa de Steycy Ovalle en La Voz de Xela
Lee en este artículo la entrevista completa con Steycy Ovalle y su testimonio sobre el hecho que acabó con la vida de su hijo André Ovalle.
César Pérez Méndez:
¿Qué tal amigos? ¿Cómo están? Gracias por permitirme acompañarlos en esta ocasión. Primero quiero darles la bienvenida y contarles que esta es una entrevista especial de César Pérez Méndez, porque hoy vamos a conocer una historia. He pedido permiso para poder tocar sentimientos, fibras profundas y, por supuesto, remover un pasado reciente.
Quiero agradecerle a Steycy Ovalle, porque al mencionar su nombre muchos ya sabrán que es la mamá del bebé que lamentablemente, en las fiestas de Navidad de fin de año, perdió la vida en Salcajá, Quetzaltenango, en un incidente de tránsito.
Esta historia nos ha llamado la atención por varias razones. Primero, porque es una historia humana; es una historia de madre. Pero, sobre todo, porque es una historia que todos conocimos, que vimos y a la que le dimos seguimiento. Sin embargo, también es una historia que sigue viva, porque continúa un proceso jurídico y legal.
Estoy muy agradecido porque Steycy confió en esta entrevista, en este espacio, para poder contar su historia y conocer más detalles de este caso tan especial.
Steycy, bienvenida. ¿Cómo se encuentra?
Steycy Ovalle:
Gracias, César. Creo que hasta la fecha sigo sobreviviendo, porque realmente ha sido muy difícil el día a día. Seguir adelante no ha sido fácil, de verdad. Pero también les agradezco a ustedes por tomarse el tiempo para escuchar mi historia.
César Pérez Méndez:
Muchas gracias y gracias por confiarnos su historia. Vamos a iniciar con algunos datos precisos. ¿Cuándo fue y a qué hora ocurrió este lamentable incidente?
Steycy Ovalle:
Fue un 24 de diciembre, cuando todos ya estaban alistándose para las fiestas de la noche. Ese día mi mamá estaba haciendo paches y ya se estaba celebrando en casa.
Yo pensé: “Bueno, es 24 y no tengo regalos para mi hermana ni para una primita”. El nene ya hacía sus manitas así… y mi ilusión era que le dieran su regalito y él lo abriera. Yo sé que él era un bebé y que tal vez no lo iba a recordar, pero era mi sentimiento de madre. Era su primera Navidad.
Como soy madre soltera, yo hacía transmisiones en vivo en Facebook vendiendo cositas. Iba mucho a un centro comercial que está cerca de la salida. A veces iba sola y otras veces iba acompañada con el bebé. Entonces, para mí era como un día normal.
Ese día alisté al nene y dije: “Vamos a traer dos regalitos, unos regalitos de Q20”. No era mucho. Salí con el nene y, créeme César, yo iba tranquila. Como te digo, para mí era un día normal.
Cuando pasamos por el Rancho Rodríguez, yo llevaba el carruaje con el nene. De pronto escuché que algo se quebraba, como plástico. Iba a girar la cabeza, pero tal vez la moví apenas un centímetro y… pasó el carro.
En ese momento me quedé en shock. Lo primero que pensé fue: “Esto es un sueño”. Ni siquiera pude ver el carro. No lo escuché, no frenó, no tocó bocina, nadie gritó “¡cuidado!”. Simplemente pasó el carro y se llevó el carruaje.
Yo empecé a gritar, porque el carruaje terminó volcado frente a otro carro estacionado.
César Pérez Méndez:
¿Contra otro carro estacionado?
Steycy Ovalle:
Sí, contra otro carro estacionado.
En mi mente yo pensaba que el nene estaba en la trompa del carro, que estaba malherido. Nunca pensé que iba a estar… así. Yo decía: “Va a estar malherido”.
Empecé a gritar desesperada: “¡André! ¡André, mi hijo, André!”. Era una desesperación que nunca había sentido. Me agarraba la cabeza y gritaba: “¡Mi hijo, André!”.
Como el carro quedó volcado, yo no podía pasar hacia la parte de adelante. Cuando estaba intentando rodearlo, vi a un hombre que estaba medio afuera del vehículo. Yo ni siquiera me fijé en él. Solo quería encontrar a mi hijo.
Entonces decidí rodear el carro. En ese momento se me acerca un hombre y me dice: “¿Está buscando a su bebé? Está abajo del camión”.
Yo me quedé ahí parada y miré a André debajo del camión. Estaba muy adentro. Solo se le veían sus piecitos.
Corrí, me agaché como pude —porque yo no podía meterme completamente— y lo jalé de los piecitos. Del golpe se le salió el calcetín izquierdo.
Cuando lo jalé, incluso sus bracitos se levantaron. Yo pensé que estaba… que estaba vivo.
Lo levanté porque pesaba. Pero tenía la mollera destapada y había un charco de sangre.
Cuando lo miré… se le veía el cerebro.
Aun así lo levanté. Te juro que todavía movía los ojos. Y ahí fue cuando empecé a gritar.
De ahí lo único que recuerdo es que yo ya estaba sentada y el nene estaba tapado. Entré en shock. No recuerdo quién me lo quitó ni cómo terminé sentada.
Las personas me estaban sujetando porque yo quería volver a agarrar al nene. Lo estaba sacudiendo… no comprendía lo que estaba pasando. Todo fue tan rápido, tan horrible.
Y hasta hoy tengo esa sensación de culpa: “¿Por qué no vi el carro?”. Aunque sé que no fue mi culpa.
Steycy Ovalle (continúa):
Personas del restaurante salieron a ayudar. Me preguntaban mi nombre, dónde vivía. Yo solo repetía: “André… es mi hijo”.
No reaccionaba.
Hasta que una señora, una colochita —hasta el día de hoy no sé su nombre— me tomó la cara y me preguntó: “¿Cómo se llama?”.
Lo único que pude decir fue: “Soy hija de Freddy Ovalle, el que trabaja en el Juzgado de Paz”.
Ella me preguntó: “¿Usted es sobrina de Dani?”.
Y yo solo respondí: “Sí, sí”.
Casualmente mi papá es bastante conocido en Salcajá por su trabajo en el juzgado. La señora era vecina de mi tío, así que comenzó a llamar a mi familia para avisarles.
Yo no tenía mi teléfono. En el carruaje había una bolsita con mi cartera, mi teléfono y una pachita. Todo salió volando.
Cuando encontraron mi teléfono, estaba quebrado. Empezaron a llamar a mi familia, pero nadie contestaba.
Al final lograron comunicarse con mi hermano. Después llamaron a mi mamá y le dijeron que fuera a reconocer a su hija, porque estaba tirada en el Rancho Rodríguez.
Mi mamá empezó a gritar pensando que yo estaba muerta.
Cuando mi familia llegó, mi papá me abrazó por la espalda y me dijo:
“¿Por qué no viste el carro?”
Hasta hoy me preguntan cómo el carro me agarró por la espalda y no me llevó.
He visto el video del accidente unas 200 veces, analizando cada segundo. Y yo ni siquiera recuerdo haberme caído. En el video se ve que el carro me tira hacia atrás y yo me levanto corriendo, pero yo no lo recuerdo.
Steycy Ovalle:
En ese momento yo no sentía nada. Llegó un bombero y me dijo:
—Señora, ¿cómo está?
Yo estaba en shock. Le respondí:
—¿Cómo me está haciendo esa pregunta si mi hijo está ahí tirado? ¿Cómo quiere que esté? No estoy bien.
El bombero me pidió disculpas. Luego me tomaron la presión, el azúcar, y me preguntaban si me sentía bien. Yo solo decía que sí, pero estaba temblando y gritando por mi hijo.
En ese momento lo único que me importaba era mi hijo. Intentar entender que ya no estaba y cómo había pasado todo.
Algo que tengo muy marcado en mi corazón es que yo estaba tirada, gritando por mi hijo, cuando se me acerca mi familia y me dicen:
—Steycy… ¿y el nicho? ¿y la caja? ¿Qué vamos a hacer?
Y yo respondía:
—No sé… ahí está el niño… no me pregunten, no sé.
César Pérez Méndez:
¿Cómo le decían de cariño?
Steycy Ovalle:
André… o Pepillo. Mi mamá le decía Pepillo.
Entonces mi familia me preguntaba qué íbamos a hacer con él, con el nicho y la caja. Pero yo no sabía qué decir. No podía pensar.
Después se realizó el levantamiento del cuerpo y tuvimos que ir al Inacif para continuar con el proceso. Llegué el 24 de diciembre y me dijeron que lo entregarían hasta las 8 de la noche. Pero al final, para hacer corta la historia, me lo entregaron hasta el 25, como a las 10 u 11 de la mañana.
Y lo más duro para mí, incluso más que el accidente, fue tener que reconocerlo.
Yo le decía a la licenciada:
—Yo no quiero entrar a verlo.
Pero ella me dijo:
—Mamita, tiene que hacerlo, porque solo usted puede reconocerlo.
Cuando me pusieron la bata y caminaba por el corredor, yo pensaba: “Dios mío, los hijos tienen que enterrar a los padres… no los padres a los hijos”.
César Pérez Méndez:
No tiene nombre. Cuando muere un padre, uno queda huérfano. Pero cuando muere un hijo… ¿cómo se llama eso? No tiene nombre.
Steycy Ovalle:
Y creo que no tiene nombre porque el dolor es demasiado grande.
Entrar a ese lugar fue horrible. El olor era a carne podrida, había moscas. Me llevaron hacia los congeladores. Yo estaba temblando.
Sacaron la bandeja y estaba la bolsa negra donde estaba mi hijo. La abrieron con confianza, porque es su trabajo.
Esa fue una de las imágenes más profundas que me quedaron.
En el momento del accidente yo había visto que su cabecita estaba muy dañada. Y al verlo ahí… me preguntaba: “Dios, ¿por qué él? ¿Por qué de esa manera?”
Después también tuve que reconocerlo en la funeraria. Me dijeron que lo habían reconstruido.
Lo maquillaron para colocarlo en su cajita. Mi chiquitito era blanquito, pero se veía más morenito.
Algo que me dolió muchísimo fue que yo quería darle un último besito.
Pero el encargado de la funeraria me dijo:
—No lo puede tocar.
Yo le pregunté:
—¿Por qué no puedo tocar a mi hijo?
Y me explicó que, por el estado en que estaba, habían utilizado ciertos productos para evitar el mal olor. Me dijeron que no podía tocarlo.
César Pérez Méndez:
O sea que no pudo despedirse con un contacto de su bebé.
Steycy Ovalle:
No. No lo pude hacer.
Y eso me dolió bastante, porque era como darle su último beso. Pero me dijeron que no podía.
En todo ese tiempo, legalmente yo todavía no había actuado, porque estaba concentrada en el velorio y en despedir a mi hijo.
Incluso organizar el velorio fue muy difícil. Por la fecha, todo estaba cerrado. No se pudo hacer el estofado como es costumbre; tuvimos que hacer pollo.
Fueron gastos, deudas… porque uno no está preparado para algo así. Nadie tiene guardado dinero pensando que su hijo va a morir.
Durante el culto se me acercaron familiares y amigos y me dijeron:
—Ya le dieron arresto domiciliario a Celeste.
Y yo pregunté:
—¿Cómo que arresto domiciliario?
Imagínate… la caja de mi hijo estaba ahí enfrente, lo estábamos despidiendo y me estaban diciendo eso.
César Pérez Méndez:
Antes de entrar en la parte legal, Steycy nos ha contado que todo ocurrió en un segundo, en un parpadeo. No logró ni ver hacia un lado.
Pero han pasado ya varios días desde entonces. ¿Cuántos días lleva contados desde el accidente?
Steycy Ovalle:
Aproximadamente más de 70 días.
César Pérez Méndez:
Después de este tiempo, ¿qué ha pasado en lo personal?
Steycy Ovalle:
Personalmente siento que se me acabó la vida.
Te soy sincera: he llegado incluso a planear mi suicidio. Pensaba que quizá era mejor terminar con todo el dolor.
Mi hijo era mi única compañía. Es mi único hijo y para mí él era todo.
César Pérez Méndez:
Antes de grabar este espacio, le pregunté a Steycy si estaba segura de compartir su historia y ella me dio su autorización.
Uno de los comentarios que más me estremeció cuando se hablaba de esta tragedia en las noticias era cuando la gente preguntaba: “¿Cuántos fallecidos hubo?”
Alguien respondía: “Uno, el bebé”.
Pero una mamá comentó algo que impactó mucho. Dijo:
“Hubo dos fallecidos, solo que a la mamá la dejaron viva”.
Steycy Ovalle:
Y es muy cierto.
Porque una parte de mí se fue con André.
Incluso cuando lo enterramos, yo puse dentro de su cajita una prenda mía, para que no me extrañara. Él se despertaba cuando no me sentía cerca.
Le puse una blusa mía.
También le puse su lamparita, porque le tenía miedo a la oscuridad. Yo sé que un muerto ya no siente nada, incluso lo dice la Biblia. Pero es el sentimiento de madre.
Con el nicho también fue difícil. Yo quería uno pequeño, pero me dijeron que solo había nichos grandes.
Y yo decía:
—Pero es muy grande para mi bebé.
César Pérez Méndez:
¿Qué prenda fue la que dejó con él?
Steycy Ovalle:
Una blusa mía.Sí, una blusa mía. Se llevó la mayoría de sus mordelones, se llevó toda su cajita, uno de sus zapatos de dinosaurio que estaba estrenando y sus dos lamparitas de angelitos para que él tuviera luz.
César Pérez Méndez:
Porque esa parte sí es completamente verídica: un bebé puede estar lejos de cualquiera, menos de su mamá.. Incluso hay videos donde explican que, cuando sienten el olor de la mamá, los bebés siguen durmiendo; si no, se despiertan. Bajo esa creencia, yo mandé mi ropa en la cajita de André.
Steycy Ovalle:
Y es que, vieras César, yo siempre le decía a mi bebé: “¿Por qué estás llorando? Si mamá no te va a dejar, nunca te va a dejar”. Y el día que yo lo dije en el cementerio sentí que rompí esa promesa. Porque yo siempre le prometí: “Donde va mamá, va bebé”.
Pero ahora bebé está en otro… En otro lado. ¿Cómo te podría decir? En otra dimensión. Él ya trascendió, gracias a Dios. Quiero pensar que está en otro lugar.
Fíjate que después del accidente yo me quedé bastante mal, porque yo decía: “No, yo me morí en el accidente. Yo me morí y no estoy reaccionando”. Sentía que el carro también me había llevado a mí, porque los primeros días fueron fatales.
Yo no entendía cómo había salido viva. No te voy a decir que salí ilesa, porque la llanta me pasó por el pie. Al otro día, cuando se me fue la sensación del dolor del shock por la pérdida de mi hijo, me di cuenta de que el pie lo tenía hinchado, morado. Ni podía caminar.
Me llevaron al doctor por los golpes que tenía en el cuerpo, el dolor de la cintura, porque caí sentada con el golpe. Y el doctor me dijo:
“Mire, reposo de tres días”.
Tenía que ir a recoger el cuerpecito del nene. Tenía que hacer todas las vueltas. Porque al ser madre soltera, solo yo. Solo yo podía hacerlo.
Entonces me tuve que aguantar el dolor físico en ese momento. Una ibuprofena y vámonos. Esos días ni comí. Y hasta la fecha me está costando comer. Me está costando entender que la vida tiene que seguir, de cierta manera.
Todavía sigo tratando de buscar el propósito de todo esto. Porque soy cristiana y creo mucho en Dios. Y me pregunto: “Ok, Dios, ¿por qué lo quiso así?”
Quiero creer que Dios no permitió el accidente, pero sí permitió que mi hijo no sufriera. Porque quiero pensar que, aunque él movía los ojitos después del accidente, eran movimientos involuntarios. Quiero creer eso.
Yo me pongo a pensar que cuando el carro se llevó el carruaje, tal vez pudo haber sido peor. Pudo haber quedado completamente destrozado. Cuando pienso en cómo quedó debajo, digo: no, gracias a Dios no sufrió.
César Pérez Méndez:
Hay una premisa que se dice cuando perdemos a un ser querido: la gran pregunta es “¿por qué?”. Y muchas veces esa pregunta no tiene respuesta. Humanamente no la tiene.
Entonces, algunos dicen que más bien hay que preguntarse: “¿para qué pudo haber ocurrido?”. Tal vez esa pregunta puede aliviar un poco el dolor, porque estas pérdidas no tienen comparación, no tienen compensación.
Steycy, ¿cuál es esa interpretación que usted está buscando?
Steycy Ovalle:
Ahorita lo que quiero entender es por qué yo quedé. Por qué el carro no me llevó a mí. Porque estuve a un paso.
Por lógica, cuando yo llevaba el carruaje y el carro pasó, yo debía haber salido hacia adelante. Pero no sé por qué sentí como si algo me hubiera jalado hacia atrás.
Pero también me pregunto: “¿Cuáles son tus planes para mí?”. Porque al menos ahorita yo he sufrido demasiado.
Y digo: estos no creo que sean los planes de Dios, verme sufrir. Pero también pienso que después del sufrimiento vendrá la alegría. La pregunta es: ¿cuándo? ¿Y a qué costo?
Porque enterrar a un hijo es demasiado difícil. Y yo siempre digo algo: no es que minimice cuando un hijo muere por enfermedad, pero al menos tuviste la oportunidad de llevarlo al doctor, de luchar por él, de endeudarte si era necesario para comprar medicamentos o máquinas.
En mi caso no fue así.
Mi consuelo fue que llegó el bombero, quitó la manta, vio a mi bebé… y volvió a taparlo.
A mí me hubiera encantado llevármelo al doctor.
César Pérez Méndez:
Siempre escuchamos decir que nadie se va para siempre mientras lo recordemos. Mientras esos recuerdos sigan vivos.
Steycy, ¿cuáles son los principales recuerdos de André que guarda en su corazón?
Steycy Ovalle:
Su sonrisa. Era muy risueño ese niño. Muy risueño.
Incluso los psicólogos me dicen: “Sonría por él. Si él era muy risueño, sonría por él”.
Pero es difícil.
Mi nene sonreía desde los cinco meses. Yo le decía: “¿Cómo te llamas?”. Y él hacía gestitos. Muy inteligente.
Le decía: “¿Mové tu chinchín?”. Hay un video que publiqué donde le digo eso y él responde con sus movimientos.
A veces yo digo en broma: los niños muy listos no son para este mundo.
Pero son recuerdos muy lindos. Cuando lo bañaba, por ejemplo. Ya empezaba a patalear, a querer jugar. Yo ya le iba a comprar sus juguetitos para la bañera.
Y son recuerdos con los que yo me quiero quedar en el corazón. Yo digo: fue feliz esos cinco meses.
César Pérez Méndez:
Cinco meses… ¿con cuántos días Dios le regaló la oportunidad de ser mamá de André?
Steycy Ovalle:
Cinco meses y veinticuatro días.
Y falleció un veinticuatro de diciembre.
César Pérez:
Una fecha exacta.
Steycy Ovalle:
Exacta. Y yo creo que uno no se va ni un segundo antes ni un segundo después de lo que le toca.
Porque en los videos el reloj marca las nueve con cuarenta y nueve minutos, con cincuenta y ocho o cincuenta y nueve segundos. Si hubiera cambiado a las nueve con cincuenta, no choca.
Entonces digo: Dios no nos dio ni un segundo más, ni un segundo menos.
Después de que murió mi hijo empecé a investigar mucho: qué pasa después de la muerte, qué pasa con el cuerpo, si hay cielo, si hay infierno… porque me entran muchas dudas como mamá: ¿dónde está mi hijo?
Y encontré algo curioso. El número 24 significa unión familiar. Y quiero creer que ese era el propósito de mi hijo: unir a la familia.
César Pérez Méndez:
¿Quiénes conforman ese núcleo familiar más cercano?
Steycy Ovalle:
Mis padres, mi hermano, mi cuñada… incluso mis tíos. Tal vez antes no teníamos una relación tan cercana, muchas veces por la distancia. Pero todo esto nos ha unido bastante.
Y yo digo: “Ok, André, lo cumpliste y lo vas a seguir cumpliendo”.
Porque considero que este caso no solo me tocó a mí, sino que tocó el corazón de muchas familias.
César Pérez Méndez:
Miles, diría yo. En Guatemala y fuera del país. Fue una noticia internacional.
Steycy Ovalle:
Sí, lastimosamente. Y lastimosamente también me ha tocado a mí contarla. Pero creo que Dios también me mandó a ser fuerte.
César Pérez Méndez:
En medio de todas esas preguntas y búsquedas… ¿qué respuestas ha encontrado sobre lo que pasa después de este capítulo terrenal?
Steycy Ovalle:
Y quiero pensar que allá el tiempo es relativo. Que mientras allá pasa una hora, aquí pueden pasar cinco años.
Quiero creer eso.
Porque entonces imagino que cuando yo llegue y voltee a ver a André, él me diga:
“¡Ah, ya vino mamá!”.
César Pérez Méndez:
Eso está fuerte, pero también da consuelo, Steycy. Nos da consuelo a quienes seguimos aquí en este mundo.
Steycy Ovalle:
Sí, yo quiero pensar eso. Y fíjate que algo bastante interesante es que algunas personas lo han soñado. Mi hermanita, por ejemplo, tiene nueve años y dice que lo soñó.
Ella me contó: “Andresito estaba abrazado por una viejita, morenita”. Y yo pensé inmediatamente en mi abuela. Dice que lo tenía abrazado y jugando. Entonces yo digo: “Bueno, ya está con mis abuelos”. Y, quiera que no, eso me da un poquito de consuelo.
También lo he soñado llorando. Y muchos me dicen: “Es que usted no lo deja descansar”, porque yo voy mucho al cementerio.
César Pérez Méndez:
¿Cada cuánto va?
Steycy Ovalle:
Cuando recién ocurrió el accidente iba cada dos días. Después, cuando pasó mi cumpleaños en enero, empecé a ir solo los sábados.
Siempre voy, lo adorno, lo pinto, llevo algo, algún juguetito. Nunca voy con las manos vacías. Pero también voy a llorarle y a pedirle perdón por no haber visto el carro.
Porque como madre uno sabe que no tuvo la culpa, pero aun así uno siente que debía proteger a su hijo.
César Pérez Méndez:
Una madre muy joven. ¿Cuántos años tiene, Steycy?
Steycy Ovalle:
Veintidós años. A los veinte me embaracé y a los veintiuno lo tuve.
Aunque soy joven, siento que he leído muchos comentarios duros. Comentarios como: “¿Dónde está el papá?”, “¿Por qué madre soltera?”, “Qué bueno que se lo llevaron”.
César Pérez Méndez:
Sí, hay comentarios muy duros. Gente sin corazón.
Steycy Ovalle:
Sí. Y yo digo: tampoco lo tuve a los catorce años. Sé que soy joven, pero sabía lo que estaba haciendo y me estaba haciendo responsable.
La relación con el papá ya había terminado, pero eso no significa que yo no estuviera asumiendo mi responsabilidad como madre.
César Pérez Méndez:
Al final, esos comentarios no tienen cabida. Porque muchas veces los planes de Dios son distintos a los que nosotros imaginamos.
Después de setenta días de este hecho, ¿qué hay en el corazón de Steycy? Más allá del proceso legal, ¿cómo se ha ayudado para seguir adelante?
Steycy Ovalle:
Cuesta buscar ayuda, cuesta mucho.
Los primeros quince días me encerré. No quería hablar con nadie, no quería que me preguntaran nada. Mi mamá me decía: “Steycy, platiquemos, ¿estás bien?”. Y yo simplemente me bloqueaba.
Pero gracias a Dios tengo el apoyo de una psicóloga que se llama Julia Ruano. Ella llega a mi casa, es un amor de persona.
César Pérez Méndez:
¿De parte de quién llega ella?
Steycy Ovalle:
Me contactó por redes sociales. Fue algo voluntario, por lo mediático que fue el accidente. Varias personas me buscaron para ayudarme.
Julia Arruano me ha ayudado mucho en la parte psicológica. Y también está Iván Tebalán, tanatólogo de aquí de Quetzaltenango.
César Pérez Méndez:
Claro, lo conocemos. Le enviamos un saludo, porque también estuvo tratando de contactarla para ayudar.
Steycy Ovalle:
Sí, Iván es un amor de persona. Ambos me han ayudado bastante, sobre todo a encontrar herramientas para salir adelante. Porque no es fácil.
A veces me siento sentada, estancada. No sé qué va a pasar en el futuro. Mis planes eran llevar a mi hijo a la playa, sacarlo a comer, hacer tantas cosas… y todo eso se fue a la basura.
Ahora vivo día a día.
He buscado mucho a Dios, he buscado más a mi familia, he leído libros, escucho podcasts y trato de distraer mi mente. Pero algo que me está afectando mucho son los ataques de ansiedad.
Hace unos veinte días estaba teniendo hasta dos ataques de ansiedad al día. Es horrible. Sentía como si las costillas se me metieran a los pulmones, no podía respirar.
La primera vez pensé que me estaba muriendo. Le dije a mi mamá: “Llame a los bomberos, ya no puedo respirar”. Pensé que ahí se terminaba todo.
Pero mi miedo no era morirme, sino que mis papás me vieran morir. Además, estaba el proceso legal. Yo decía: si yo no estoy, todo esto va a ser peor.
Entonces tengo que ser fuerte. Y creo que hasta hoy sigo de pie por el proceso legal.
También estoy tratando de encontrarme a mí misma otra vez. Porque hasta volver a sonreír duele.
A veces estoy con amistades y me hacen reír un momento, pero inmediatamente viene ese pensamiento: “¿Por qué te estás riendo? Acabas de enterrar a tu hijo”.
César Pérez Méndez:
Es luchar con lo externo, pero también con lo interno.
Steycy Ovalle:
Totalmente. Incluso algo tan simple como ir a comprar un helado. A veces pienso: “¿Por qué estás comiendo? ¿Por qué te estás cambiando? ¿Por qué estás feliz?”.
Y no es que esté feliz. Son momentos en los que trato de distraerme un poco de mi realidad. Pero esos pensamientos vuelven y golpean.
César Pérez Méndez:
Hasta hoy, para Steycy, ¿quién iba conduciendo el vehículo?
Steycy Ovalle:
Incluso hay video de cuando la sacan del carro. La persona que conducía era María Celestre Gramajo.
Los testigos dicen que llevaba puesto el cinturón de seguridad y que tuvieron que desabrochárselo para sacarla. También mencionaron que olía a alcohol.
Dentro del carro había una botella de XL, cadenas de oro y otras pertenencias que después la familia llegó a retirar.
El accidente ocurrió cerca de donde vivimos.
César Pérez Méndez:
¿Usted conocía a esta persona?
Steycy Ovalle:
Solo de vista, porque vivimos cerca. Pero no era alguien con quien yo hablara o tuviera relación.
Tampoco conocía a las personas que llegaron a auxiliarme ese día.
César Pérez Méndez:
Ahora sí, en el ámbito legal: ¿qué ocurrió después? Porque ha sido un caso que parece haberse detenido y la sociedad quiere saber qué está pasando.
Steycy Ovalle:
En Quetzaltenango estuvimos presionando con mi primer abogado, Jonathan Tobar, para iniciar con los procedimientos.
Por ejemplo, por las lesiones que yo tuve, el homicidio culposo se agrava cuando hay lesiones. Pero nunca me mandaron al Inacif.
Me citaban para trámites y cuando llegábamos nos decían que la fiscal no estaba, que se había ido a audiencia o que regresáramos otro día.
Cuando mi abogado preguntó por las cámaras de seguridad, le dijeron que no había cámaras.
Pero en redes sociales estaban circulando videos del accidente. Entonces nos dimos cuenta de que nosotros mismos tendríamos que conseguirlos.
El día del accidente, los peritos que llegaron —Nancy Bonilla y Sergio Mijangos— me tomaron declaración. Yo les pedí ver los videos porque quería confirmar si yo no había tenido culpa.
Sergio Mijangos me mostró ese mismo día los videos del Rancho Rodríguez.
César Pérez Méndez:
¿Ese mismo día del accidente?
Steycy Ovalle:
Sí. Minutos después.
Fue muy duro, pero era necesario verlo para entender lo que había pasado.
Por eso, cuando después dijeron que no había videos en Quetzaltenango, yo me pregunté: “¿Cómo que no? Si ya me los habían mostrado”.
Luego supimos que María Celeste Gramajo tiene un hermano trabajando en el Ministerio Público de Quetzaltenango. Entonces pedimos que el caso se trasladara por conflicto de intereses.
El expediente se trasladó a Totonicapán
Ahí me mostraron algunos videos, pero no estaban los del Rancho Rodríguez ni los de la gasolinera Shell. Solo estaba una cámara del hotel que es la que circula en redes.
Las cámaras nueve y diez de la gasolinera, según dijeron, “se perdieron”.
La perito aseguró que había extraído los videos y que los entregó en un disco al fiscal Wilmer Josué Miranda Maldonado, pero ese disco ya no aparece.
También hubo problemas con las cámaras de la entrada de Marroquín. Yo tenía un video de la municipalidad, pero cuando me entregaron el material, era del 29 de diciembre, no del 24.
Y cuando le mostré al fiscal el video correcto en mi teléfono, dijo que él sí tenía el del 24.
Además, no hubo inspección ocular del vehículo. No revisaron si había alcohol, drogas o botellas dentro del carro. El vehículo quedó abandonado atrás de la PNC de Salcajá.
Tampoco me enviaron al INACIF.
Y el examen toxicológico tampoco se hizo correctamente. La doctora Roxana Rodríguez Gramajo indicó que no pudo hacer un examen de sangre porque “no había lugar para venopunción”.
Pero eso no tiene sentido, porque incluso del tobillo se puede extraer sangre.
Según el informe, solo se hizo un examen de orina, y hasta hoy no hay resultados.
Eso molesta mucho. Porque, por ejemplo, el accidente de la Sinaloa ocurrió dos días después del mío, y el responsable ya estaba en prisión preventiva con el resultado toxicológico.
En cambio, aquí, después de dos meses, no entregan el examen.
Ya se solicitó dos veces oficialmente y no lo entregan. Entonces uno empieza a preguntarse qué está pasando.
César Pérez Méndez:
Actualmente, ¿quién la está apoyando legalmente?
Steycy Ovalle:
Ahora mi abogado es Carlos Martínez.
Él es más directo y me pone en la realidad. Me dice que hay distintos escenarios posibles, pero que van a intentar que en la primera declaración el caso avance hacia prisión preventiva.
Porque como madre lo que yo quiero es justicia. No es justo que yo esté llorando y llevando flores a mi hijo cada sábado mientras la persona responsable está en arresto domiciliario.
Ese día en la audiencia la familia llegó con mascarilla. La señora ni siquiera se acercó a hablar conmigo. Solo levantaba la ceja.
Incluso llegó en silla de ruedas, pero después la han visto en la calle caminando con muletas.
César Pérez Méndez:
Después del velorio y el sepelio, ¿ha habido algún apoyo económico de parte de la familia de la persona señalada?
Steycy Ovalle:
Buscaron a mi papá. El abogado llamó y le dijo que querían hacerse cargo de los gastos funerarios para que “y que ahí se quede todo”.
Le dijeron a mi papá que eso era una relación con su hija, que él no tenía nada que ver porque era mi nieto, no su hijo. Mi papá respondió: “Hable con mi hija”. Pero conmigo nunca se han acercado personalmente ni me han llamado.
Lo que han hecho es buscar a mi papá en su trabajo. El abogado de ellos, Jorge Abundio García Morales, llegó a hablar con él. Le decía: “Mire, don Freddy, lo más que podemos ofrecer son Q50 mil”.
Pero al inicio me ofrecieron 20 mil. Y yo les decía: “Disculpen, pero solo el nicho me costó Q25 mil”. Y no es una exageración; pueden ir a preguntar a la municipalidad.
También buscaron a mi mamá. Llegó el papá de un candidato a la alcaldía de Salcajá, Daniel Ovalle, diciendo que también estaban apoyando. Su papá le dijo a mi mamá: “Por favor dígale a su hija que acepte los 50 mil. Nosotros somos personas serias”.
Mi mamá les respondió: “Mi hija está en la casa, vayan a hablar con ella”.
Porque yo no soy una persona. Sé que los accidentes pasan. Pero lo que me molesta es que se escondan y quieran arreglar todo con todos, menos conmigo.
César Pérez Méndez:
¿Los escucharía si quisieran acercarse?
Steycy Ovalle:
Claro que sí. Yo soy gente, César. Yo sé que los accidentes pasan y que nadie está libre de una tragedia.
Pero que hasta hoy ni siquiera me hayan dado el pésame… eso me duele. Porque no fue un perro al que mataron. Fue mi hijo.
César Pérez Méndez:
¿Ha buscado apoyo en otras instancias?
Steycy Ovalle:
Sí, incluso he tratado de buscar apoyo con diputados. Contacté a Byron Rodríguez, le envié toda la información del caso. Pero luego vi que publicaron una fotografía por el Día de la Mujer junto a Daniel Ovalle.
Entonces uno entiende muchas cosas. Son personas con contactos, con dinero.
Muchos dicen: “Era solo un bebé de cinco meses”. Sí, pero era mi hijo.
César Pérez:
¿Para usted qué sería justicia en este caso?
Steycy Ovalle:
Yo espero que ella esté en la cárcel. Eso es lo que espero. Que sea condenada.
Porque esta familia ya ha tenido problemas en Salcajá, la gente los conoce. Yo creo que solo así algunas personas entienden las consecuencias de sus actos.
César Pérez Méndez:
¿Cree también en una justicia divina?
Steycy:
Claro que sí. Creo que las lágrimas de una madre se pagan doble.
Yo no le deseo el mal a Celeste. Pero si algún día les toca a ellos o a su familia pasar por algo así, que entiendan el dolor que se siente.
César Pérez Méndez:
Entonces no es venganza, es justicia.
Steycy Ovalle:
Exactamente. No es venganza.
César Pérez Méndez:
¿Cómo se siente con el apoyo de la gente que ha llegado a las manifestaciones y a las audiencias para acompañarla?
Steycy Ovalle:
Siento que no estoy sola. Porque legalmente parece que todo está del lado de ellos.
Pero cuando veo a las personas con carteles, con mensajes de apoyo, siento que mi corazón sana un poquito. Es como decir: “No estoy sola”.
César Pérez Méndez:
¿Le gustaría hacer un llamado al Ministerio Público?
Steycy Ovalle:
Sí. Al Ministerio Público les pido que hagan su trabajo, no solo con mi caso, sino con todos.
Es muy desgastante tener que ir a presionar y a insistir cuando uno está atravesando un dolor tan grande. No estamos pidiendo nada fuera de la ley, solo que hagan bien la investigación.
También le pido a los jueces que sean objetivos. Que se pongan en los zapatos de las víctimas.
Porque no puede ser que por conocer a un abogado o por dinero alguien quede libre. Para nosotros, las víctimas, el dolor es muy grande.
Yo solo pido que revisen todas las pruebas y evidencias con objetividad y que se llegue a un resultados satisfactorio
César Pérez Méndez:
También es importante pedir celeridad en el caso. Los operadores de justicia saben que existe una mora judicial.
Steycy, siga luchando. La vida continúa. Siga luchando por usted, por su familia y por la memoria de André.
Estoy seguro de que mucha gente la ha llegado a querer sin siquiera conocerla. Muchas personas han orado por usted, han pedido por su corazón y por su sanación.
¿Qué mensaje quiere dar a todas esas personas que han estado pendientes de usted?
Steycy Ovalle:
Quiero agradecerles de corazón. A través del caso de André he conocido a muchas personas con corazones muy nobles.
Sé que muchas personas han encendido una vela por André, han orado por él, por mí y por mi familia. De verdad se los agradezco y espero que Dios, junto con André, se los multiplique.
También agradezco a las personas que llevaron víveres en su momento, porque realmente fueron de ayuda. Y a quienes han llegado a las manifestaciones, gracias por tomarse el tiempo, incluso bajo el sol.
Porque hoy fue André, pero mañana puede ser una familia completa.
También quiero contarles que en unas semanas haré transmisiones en vivo para recaudar fondos para la lápida de André.
César Pérez Méndez:
¿A qué número pueden comunicarse con usted?
Steycy Ovalle:
Pueden escribirme a mi WhatsApp: 4733 8053. Ahí siempre respondo.
César Pérez:
Repitamos el número.
Steycy Ovalle:
4733 8053.
César Pérez Méndez:
Ahí pueden enviar mensajes de apoyo o cualquier ayuda que deseen brindar.
¿Cuándo está programada la próxima audiencia?
Steycy Ovalle:
Si no la vuelven a suspender, será el 10 de abril a las 12 del mediodía. La vez pasada fue terrible. Nos llamaron a las diez de la mañana para decirnos que se suspendía por un “problema de agenda”. Nos pidieron que llegáramos con los medios a las dos de la tarde para explicarlo.
Corrimos todos, y al final solo utilizaron esa excusa para suspender nuevamente.
Espero que esta vez sí se realice.
César Pérez Méndez:
¿Algo más que quiera compartir?
Steycy Ovalle:
Agradezco eternamente a todas las personas que han tratado de contactarme, incluso personas que no conozco. Un señor de Cantel llegó a mi casa preguntando por mí entre los vecinos.
Como madre de André, quiero decirles algo: cuiden a sus hijos. Ámenlos, compartan con ellos.
A veces los padres nos desesperamos, pero ámenlos y disfrútenlos. Porque uno nunca sabe cuándo puede pasar algo.
A mí me arrebataron a mi hijo en un segundo, y me quedé con muchos “hubiera”.
Amen a sus hijos y disfruten cada momento con ellos.
César Pérez Méndez:
Muchas gracias, Steycy, por compartir su historia y confiar en nosotros.
Steycy Ovalle:
Gracias a ustedes.
César Pérez Méndez:
Gracias amigos por acompañarnos en este capítulo especial de La Entrevista con César Pérez Méndez. Con permiso.
Mira la entrevista a continuación:
La Entrevista con César Pérez MéndezLa Voz de XelaSteycy Ovalle
La FIFA renuncia a crear una filial para comercializar el Mundial
Gianni Infantino informa que el proyecto queda descartado tras generar divisiones que, según la organización, ya no favorecen el objetivo inicial.
La FIFA anuncia que desiste de su intención de crear una filial encargada de comercializar la Copa del Mundo, una propuesta que finalmente queda descartada tras generar diferencias entre los actores involucrados en el proceso. La decisión es comunicada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien explica que la organización opta por no continuar con el proyecto después de analizar las opiniones recibidas. "Tras escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones de tal naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no redundan en beneficio del objetivo planteado inicialmente", señala Infantino en un comunicado difundido por la entidad. Con esta decisión, la FIFA pone fin a una iniciativa que buscaba crear una estructura independiente para gestionar la comercialización del torneo más importante del futbol mundial. La organización no detalla cuáles serán los mecanismos que utilizará para desarrollar estas funciones en el futuro. El anuncio refleja el cambio de postura del máximo organismo del futbol internacional, que opta por retirar la propuesta al considerar que las diferencias generadas alrededor del proyecto superan los beneficios que se pretendían alcanzar.
FIFACopa del MundoGianni Infantino
Cuatro personas mueren en dos ataques armados en Quetzaltenango
Los hechos ocurren el viernes 31 de julio en Olintepeque y Cantel. Entre las víctimas figuran una madre y su hija; un niño resulta herido en el segundo ataque.
Dos ataques armados registrados la noche del viernes 31 de julio de 2026 dejan cuatro personas fallecidas en los municipios de Olintepeque y Cantel, Quetzaltenango. Entre las víctimas se encuentran una madre y su hija, mientras que en el segundo hecho un niño resulta herido y es trasladado a un centro asistencial.
El primer caso ocurre en el barrio Pila Vieja, en Olintepeque, donde mueren Aracely Dolores Macario de Macario y su hija, Ada Yadira Macario Macario, tras ser atacadas a balazos dentro de su vivienda. De forma extraoficial, se conoce que un hombre, ingresa al inmueble y dispara contra ambas mujeres. El caso permanece bajo investigación de las autoridades. Ada Yadira deja tres hijos.
Otro ataque armado se registra en un expendio de licores de la comunidad Llanos de Urbina, en Cantel. En el lugar fallecen Katerin Díaz, de 27 años y Santiago Caal, de 41 años, originario de Petén, quien habría salido recientementte de la cárcel.
Durante este hecho también resulta herido un niño, quien es trasladado a un centro asistencial para recibir atención médica. Además, un perro que, según testigos, salió a defender a su dueña muere a consecuencia de los disparos.
Los dos ataques son investigados por las autoridades para establecer el móvil de los hechos e identificar a los responsables. Hasta el momento no se ha informado sobre capturas relacionadas con ninguno de los casos.
Él era Santiago Caal:

QuetzaltenangoViolenciaAtaques Armados
¿Dónde habrá corte de energía en Xela este sábado?
La interrupción del servicio se realizará durante más de 11 horas por trabajos relacionados con un proyecto municipal de mejora de calle.
La Empresa Eléctrica Municipal de Quetzaltenango (EEMQ) informó que este sábado 1 de agosto se realizará una suspensión programada del servicio de energía eléctrica en sectores de la zona 5 de Quetzaltenango debido a trabajos de movimiento de estructuras relacionados con un proyecto municipal de mejora de calle. La interrupción se aplicará en la derivación de la 13 calle zona 5 y lugares cercanos, según el aviso emitido por la empresa. El corte está programado para iniciar a las 06:00 horas y finalizar aproximadamente a las 17:30 horas. La EEMQ explica que el horario puede presentar variaciones debido a la complejidad de las labores que se desarrollarán en el área. Los trabajos buscan permitir el movimiento de estructuras necesarias para la ejecución del proyecto vial. La empresa dice que esta suspensión corresponde a labores planificadas y aclaró que el aviso no autoriza a particulares a realizar trabajos en la red eléctrica durante el periodo de interrupción. Para consultas o mayor información, la EEMQ habilitó el número telefónico 7767-4093 para los usuarios que requieran detalles sobre el servicio.
EEMQQuetzaltenangoCorte de Energía
Gradúan a 146 agentes para seguridad turística en Guatemala
La nueva promoción estará asignada a las 20 delegaciones de seguridad turística del país para labores de prevención y atención a visitantes.
Un total de 146 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) se incorporan a la División de Seguridad Turística (DISETUR) luego de completar el Décimo Segundo Curso de Especialidad de Seguridad Turística, con el que reforzarán las labores de prevención y atención en los principales destinos turísticos del país.
La nueva promoción está integrada por 109 hombres y 37 mujeres, quienes serán distribuidos en las 20 delegaciones de DISETUR ubicadas en distintos puntos de Guatemala. La graduación se realizó en las instalaciones de la Academia de la PNC, en la zona 6 capitalina.
La @PNCdeGuatemala fortalece sus capacidades con la profesionalización de 146 policías del XII Curso de Especialización en Seguridad Turística. Su labor será clave para brindar asistencia y protección a turistas nacionales y extranjeros en los destinos turísticos de Guatemala. pic.twitter.com/oqzyZped8u
— MinGob (@mingobguate) July 31, 2026
Durante su preparación, los agentes recibieron formación en áreas como relaciones humanas, derecho policial, idioma inglés, navegación terrestre, cartografía, medicina táctica, acondicionamiento físico y natación. También participaron en capacitaciones impartidas por el Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (INTECAP), enfocadas en protocolos de seguridad, asistencia al visitante, resolución de conflictos, geografía turística e historia del país.
Los nuevos integrantes de la división tendrán entre sus funciones brindar orientación a turistas nacionales y extranjeros, además de apoyar acciones preventivas en lugares de mayor afluencia de visitantes.
DISETURPolicía Nacional CivilTurismo
Seis municipios de Huehuetenango quedan libres de pisos de tierra
El Gobierno informa que seis municipios del norte de Huehuetenango alcanzaron la meta como parte de la estrategia Mano a Mano.
El Gobierno de Guatemala informó que seis municipios del norte de Huehuetenango fueron declarados libres de pisos de tierra como parte de la estrategia Mano a Mano, un programa que busca mejorar las condiciones de vida de las familias en situación de vulnerabilidad.
El anuncio se realizó en Santa Eulalia, con la participación del presidente Bernardo Arévalo, quien indicó que los municipios que alcanzaron esta meta son Santa Eulalia, San Mateo Ixtatán, San Pedro Soloma, Concepción Huista, San Sebastián Coatán y San Rafael La Independencia.
Durante la actividad, el mandatario afirmó que la estrategia se apoya en el Registro Social de Hogares, mediante el cual el Gobierno identificó las principales necesidades de las familias para coordinar acciones entre distintas instituciones. Según explicó, el programa involucra a 11 ministerios y secretarías que trabajan de manera conjunta para ejecutar proyectos de desarrollo en las comunidades.
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El presidente también presentó un balance de los resultados reportados por la estrategia. Indicó que el programa pasó de intervenir 700 viviendas al inicio a beneficiar actualmente a 100 mil hogares con pisos saludables y que ya alcanza 81 municipios del país. Además, señaló que más de 170 mil familias reciben el Bono Social, cerca de 30 mil cuentan con atención en Centros Comunitarios de Desarrollo Infantil Integral, más de 100 mil personas disponen de filtros para agua potable y 20 mil escuelas han sido remozadas.
Entre otros datos, el Gobierno informó que 58 mil familias mantienen huertos en sus viviendas, más de 70 mil adultos mayores reciben cobertura de programas sociales y 5 mil agentes de cambio han sido capacitados para promover prácticas de higiene y alimentación.
HuehuetenangoMano a ManoBernardo Arévalo
La PNC revisa actuación de agentes tras desalojo en Santa María Nebaj
La institución informa que revisa la actuación de sus agentes durante el lanzamiento judicial, realizado con acompañamiento de varias entidades del Estado.
La Policía Nacional Civil (PNC) informa que realiza verificaciones internas sobre la actuación de sus agentes durante el lanzamiento judicial efectuado en Santa María Nebaj, Quiché, un procedimiento que derivó en disturbios después del desalojo de Juana Santiago Chel, una mujer de 72 años, de su vivienda ubicada en el caserío Xecoxol.
De acuerdo con la información disponible, la orden judicial fue promovida por un hijo de la mujer. Tras ejecutarse el desalojo, pobladores manifestaron su rechazo al procedimiento y se registraron incidentes que culminaron, presuntamente, con la quema de la vivienda de la jueza de Paz que conoció el caso.
PNC informa: pic.twitter.com/gNVIOn7AFa
— PNC de Guatemala (@PNCdeGuatemala) July 31, 2026
En un comunicado, la PNC explicó que la diligencia se desarrolló con la participación de un notificador y ejecutor judicial, una intérprete del Juzgado de Primera Instancia Civil de Nebaj, delegados de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), representantes de la Procuraduría General de la Nación (PGN), una trabajadora social, personal de la Inspectoría General de la institución y paramédicos de un cuerpo de bomberos.
La institución señala que, pese al acompañamiento de las entidades competentes, ya inició una revisión interna sobre el desempeño policial durante el operativo.
Santa María NebajPNCDesalojo Judicial
Investigan muerte de mujer localizada en zona 7 de Xela
El MP y la PNC concluyen el levantamiento del cadáver. La primera hipótesis apunta a una posible asfixia, pero la causa será confirmada por el Inacif.
El Ministerio Público (MP) y la Policía Nacional Civil (PNC) concluyeron este jueves la diligencia de levantamiento del cadáver de una mujer de aproximadamente 45 años en la zona 7 de Quetzaltenango, donde las autoridades iniciaron las investigaciones para establecer las circunstancias de su fallecimiento.
De acuerdo con la información preliminar, la primera hipótesis apunta a que la mujer habría muerto por asfixia. No obstante, las autoridades aclararon que esta versión deberá ser confirmada mediante los análisis forenses correspondientes.
El cuerpo fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), entidad que practicará la necropsia de ley para determinar la causa exacta de la muerte y aportar los elementos científicos que orienten la investigación.
Mientras se conocen los resultados del examen forense, el Ministerio Público mantiene abiertas las diligencias para esclarecer el caso y determinar si existen indicios de un hecho delictivo o cualquier otra circunstancia relacionada con el fallecimiento de la mujer.
QuetzaltenangoMPInacif
Capturan a dos presuntos distribuidores de droga en Suchitepéquez
Las autoridades decomisaron cristal y crack durante un allanamiento en Río Bravo. Una de las detenidas tenía una orden de captura vigente.
Un operativo desarrollado por la Subdirección General de Análisis de Información Antinarcótica (SGAIA) y el Ministerio Público permitió la captura de dos presuntos distribuidores de droga durante un allanamiento efectuado en un inmueble de la zona 3 de Río Bravo, Suchitepéquez.
Los detenidos fueron identificados como Roberto “N”, de 44 años, y Keila “N”, de 39. Durante la diligencia, las autoridades localizaron 35 colmillos con la droga conocida como cristal y cuatro bolsas con piedras de crack, las cuales fueron embaladas como evidencia para continuar con la investigación.
En un allanamiento efectuado por la #SGAIA y el #MP fueron capturados dos presuntos distribuidores de droga en la zona 3 de Río Bravo, Suchitepéquez.#EstamosCumpliendo#ProtegerYservir pic.twitter.com/K2kEhjE4zo
— PNC de Guatemala (@PNCdeGuatemala) July 30, 2026
Según la información proporcionada por la Policía Nacional Civil, ambos son investigados por su presunta participación en la distribución de sustancias ilícitas. De acuerdo con las pesquisas, la droga presuntamente era comercializada a jóvenes y en establecimientos donde se venden y consumen bebidas alcohólicas.
Al verificar los antecedentes de Keila “N” en las bases de datos de la PNC, los agentes establecieron que también registra una orden de captura vigente por el delito de tenencia o portación de armas de fuego con número de registro alterado, borrado o no legalmente marcado por la DIGECAM.
Los capturados fueron puestos a disposición del juzgado competente, mientras el Ministerio Público y la SGAIA continúan con las investigaciones para determinar si existen más personas vinculadas a las actividades ilícitas que se atribuyen a los detenidos.
SGAIASuchitepéquezNarcotráfico
Congreso aprueba eliminar el IUSI para viviendas
Los diputados aprobaron las reformas a la Ley del IUSI que eximen del impuesto a los inmuebles de uso residencial y mixto. El decreto será enviado al Ejecutivo.
El Congreso de la República aprobó este miércoles 29 de julio las reformas a la Ley del Impuesto Único Sobre Inmuebles (IUSI), con las que elimina el pago del tributo para las propiedades de uso residencial y uso mixto. El decreto ahora será remitido al Organismo Ejecutivo para su sanción, publicación y posterior entrada en vigencia.
La iniciativa, identificada con el número 6709, fue conocida en el pleno mediante una moción privilegiada durante una jornada legislativa en la que figuraban más de 18 proyectos de ley. Tras ser aprobada en tercer debate, los diputados avalaron una enmienda que modifica las tarifas del impuesto con 121 votos a favor, 25 en contra y 14 ausencias.
Con la reforma, los inmuebles destinados a uso comercial pagarán una tasa de 9 por millar, mientras que las propiedades de uso residencial y uso mixto quedarán gravadas con 0 por millar, lo que en la práctica elimina el cobro del IUSI para ese tipo de inmuebles.
La discusión se prolongó durante varios minutos debido a las posiciones encontradas entre las distintas bancadas. Mientras algunos legisladores defendían una reducción del impuesto, otros respaldaban su eliminación total para las viviendas. Finalmente, la propuesta de exención obtuvo el respaldo mayoritario del pleno.
Congreso de la RepúblicaIUSIGuatemala









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