El turismo de las carreras
PUNTUAL Guatemala es esplendorosa, solo falta conocerla más; no esperemos que sean los turistas extranjeros quienes lo digan primero. Hay muchas formas de viajar y conocer, les voy a platicar desde mi deporte favorito, como aficionado del atletismo. Si no fuera por los tenis, conociera menos mi país. Hay ciclos en esta disciplina, especialmente en los medio maratones, que comienzan en enero con la Max Tott y terminan en noviembre con la 21k de Esquipulas. A esta fecha solo nos queda la San Silvestre. En el territorio nacional hay muchas carreras, pero los participantes saben que no todas son buenas y que el factor determinante es la organización, porque el más importante es el atleta, quien se tiene que sentir cómodo en varios sentidos. Ahora entre tantas carreras hay muy buenas y con destinos impresionantes, comenzando por las Verapaces, con el Medio Maratón Internacional de Cobán que se realiza en mayo. Para estos viajes no te puedes perder un sinfín de lugares antes o después de la carrera, desde el Salto de Chilascó, la catarata más alta de Centroamérica; pasando por las místicas cuevas de Lanquín hasta Semuc Champey. El fin de semana último descubrí otro destino de carreras, la bella ciudad de Esquipulas en la perla de oriente Chiquimula. Allá, sin duda alguna, ya se instaló una de las mejores carreras del país, 21k de Esquipulas. A pesar de haber sido la segunda edición, la organización no tiene nada que envidiarle a la de Cobán o de la Ciudad de Guatemala. Está muy bien orquestada y cuenta con el apoyo de muchas personas y marcas. Para ser la segunda edición y que hayamos corrido más de cinco mil personas, se puede considerar un éxito. La colocaría como la tercera mejor carrera del año. Ir a la tierra de la fe es un buen pretexto para darse un paseo por los jardines de girasoles gigantes y para visitar la Basílica del Cristo Negro de Esquipulas. En estas fechas el clima es bastante parecido al occidente. La 21k de San Juan Sacatepéquez, Guatemala, en junio, conocida como La carrera del pueblo es impresionante no solo por los paisajes y bosques que ofrece el recorrido, sino porque es una oportunidad para conocer los rosales de exportación, como en la finca Mayakotz'ij. El medio maratón de Las Rosas que tiene lugar en La Antigua Guatemala, en julio, tiene un recorrido colonial con vistosas flores y casas antiquísimas, y un público alentador. Correr la Guatemágica 21k es espectacular, porque se insinúa ir al puerto de Champerico y luego se regresa hasta el cruce de Santa Cruz Muluá; esta es en marzo. Después de cada carrera hay mucho por hacer, conocer y degustar. Está el Medio Maratón de Atanasio Tzul en la tierra de los pinos y las manzanas, en Totonicapán, en septiembre que, ofrece un recorrido fantástico en los tradicionales cantones con un público alegrísimo. El Ascenso a Los Cuchumatanes, cada agosto, premia a los atletas con una caricia a las nubes y una espectacular vista de pájaro desde los altos montes. Xela y su 21k en su paso por la Cuna de la Cultura se suma a ese recorrido por el país para ofrecer una guía turística ligada al atletismo. Solo falta entrenar lo suficiente y transpirar pasión por las carreras. Los eventos atléticos suman a una vida saludable, pero, además, son una oportunidad como anillo al dedo para el turismo, porque cada corredor generalmente no viaja solo, va con amigos o la familia, utilizan hoteles, consumen en restaurantes y necesitan medios de transporte. El atletismo también mueve a la economía. Si las empresas y las autoridades de cada lugar vieran este potencial, las carreras serían de otro nivel. Cada destino citado en esta opinión podría además ser un excelente destino turístico en el rubro de las carreras. ¡Todos felices y contentos, sigamos corriendo!
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
El que se ama es feliz
Como se sabe, la ley judía tenía 613 mandamientos, por lo que es lógico que, en Mt 22, 34-40, un doctor de la ley le pregunte a Jesús cuál de esos mandamientos es el más importante. Y Jesús le responde: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los mandamientos. El segundo es: amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Dt 6,4). La práctica de la verticalidad y horizontalidad del amor depende del amor a uno mismo. Es imposible amar a Dios y al prójimo si no nos amamos. Estoy consciente de que el amor es un don de Dios, es una virtud teologal, es decir, Dios nos da el amor de forma gratuita. Pero si en mí hay demasiado odio y envidia, el amor no puede producir buenos frutos.
La manera de demostrar que amamos a Dios con el corazón, alma y mente es amarnos, amar a los otros, a los próximos, a los que de alguna manera comparten su vida conmigo. El verdadero amor a Dios se refleja en el modo en que amamos, cuidamos y nos preocupamos de los demás. El amor a Dios se expresa en el respeto por el otro, en la obediencia mutua y en una caridad constante. Por eso, San Juan de la Cruz dice que “en el ocaso de la vida seremos examinados en el amor”. La vida se nos es dada para que amemos. El día que en la sociedad y en la Iglesia los hombres y las mujeres nos amemos más, habrá más felicidad. Si usted ama, es feliz. Si usted odia, es infeliz. Hagamos realidad este deseo de Cristo en donde estemos todos los días.
Cuando de verdad se ama, entonces no se hace sufrir a nadie. Cuando realmente amamos, no se explota ni oprime a nadie. Todos estamos invitados a convertirnos en instrumentos de amor y nunca en instrumentos de sufrimiento, opresión y explotación. El mundo está lleno de sufrimiento, opresión y explotación porque sus líderes no lo aman. No hay que olvidar que toda acción tiene una consecuencia: “No hagas sufrir ni oprimas al extranjero... no explotes a las viudas y a los huérfanos… mi ira se encenderá, te mataré a espada, tus mujeres quedarán viudas y tus hijos, huérfanos” (Ex 22, 20-26). Dios se da cuenta de nuestras maldades y tarde o temprano pagaremos las consecuencias de nuestras acciones. Recordemos que el que mal hace, mal acaba.
Cuando en una comunidad cristiana sus miembros se aman, esa comunidad se convierte en ejemplo de vida para las demás. La comunidad de Tesalónica había imitado el ejemplo de vida de Jesucristo y de Pablo, había aceptado la palabra de Dios, había llegado a ser ejemplo de vida para los creyentes de Macedonia y Acaya y, por eso, Pablo la alaba (1Tes 1, 5-10).
Toda comunidad humana está invitada a convertirse en modelo de amor y de entrega para las demás. Es lamentable que muchas comunidades cristianas no amen a Dios, sino que amen sus propios intereses. Aman a sus imágenes, aman al dinero y a las cosas materiales. Invierten grandes cantidades de dinero en contratar a grupos musicales en honor a sus patronos, pero su vida dice otra cosa y nada tiene que ver con las virtudes de sus patronos.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
El que se ama es feliz
Como se sabe, la ley judía tenía 613 mandamientos, por lo que es lógico que, en Mt 22, 34-40, un doctor de la ley le pregunte a Jesús cuál de esos mandamientos es el más importante. Y Jesús le responde: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los mandamientos. El segundo es: amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Dt 6,4). La práctica de la verticalidad y horizontalidad del amor depende del amor a uno mismo. Es imposible amar a Dios y al prójimo si no nos amamos. Estoy consciente de que el amor es un don de Dios, es una virtud teologal, es decir, Dios nos da el amor de forma gratuita. Pero si en mí hay demasiado odio y envidia, el amor no puede producir buenos frutos.
La manera de demostrar que amamos a Dios con el corazón, alma y mente es amarnos, amar a los otros, a los próximos, a los que de alguna manera comparten su vida conmigo. El verdadero amor a Dios se refleja en el modo en que amamos, cuidamos y nos preocupamos de los demás. El amor a Dios se expresa en el respeto por el otro, en la obediencia mutua y en una caridad constante. Por eso, San Juan de la Cruz dice que “en el ocaso de la vida seremos examinados en el amor”. La vida se nos es dada para que amemos. El día que en la sociedad y en la Iglesia los hombres y las mujeres nos amemos más, habrá más felicidad. Si usted ama, es feliz. Si usted odia, es infeliz. Hagamos realidad este deseo de Cristo en donde estemos todos los días.
Cuando de verdad se ama, entonces no se hace sufrir a nadie. Cuando realmente amamos, no se explota ni oprime a nadie. Todos estamos invitados a convertirnos en instrumentos de amor y nunca en instrumentos de sufrimiento, opresión y explotación. El mundo está lleno de sufrimiento, opresión y explotación porque sus líderes no lo aman. No hay que olvidar que toda acción tiene una consecuencia: “No hagas sufrir ni oprimas al extranjero... no explotes a las viudas y a los huérfanos… mi ira se encenderá, te mataré a espada, tus mujeres quedarán viudas y tus hijos, huérfanos” (Ex 22, 20-26). Dios se da cuenta de nuestras maldades y tarde o temprano pagaremos las consecuencias de nuestras acciones. Recordemos que el que mal hace, mal acaba.
Cuando en una comunidad cristiana sus miembros se aman, esa comunidad se convierte en ejemplo de vida para las demás. La comunidad de Tesalónica había imitado el ejemplo de vida de Jesucristo y de Pablo, había aceptado la palabra de Dios, había llegado a ser ejemplo de vida para los creyentes de Macedonia y Acaya y, por eso, Pablo la alaba (1Tes 1, 5-10).
Toda comunidad humana está invitada a convertirse en modelo de amor y de entrega para las demás. Es lamentable que muchas comunidades cristianas no amen a Dios, sino que amen sus propios intereses. Aman a sus imágenes, aman al dinero y a las cosas materiales. Invierten grandes cantidades de dinero en contratar a grupos musicales en honor a sus patronos, pero su vida dice otra cosa y nada tiene que ver con las virtudes de sus patronos.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
Obstáculos externos para practicar deporte
La cercanía con la terminal de buses y el mercado ha generado una dinámica complicada, las ventas se han extendido casi hasta la entrada del Complejo.
El Complejo Deportivo de Quetzaltenango debería ser un espacio de encuentro, salud y formación para la niñez, juventud y atletas de nuestro municipio. Sin embargo, llegar a sus instalaciones se ha convertido, cada día, en una carrera de obstáculos que poco tiene que ver con el deporte.
La cercanía con la terminal de buses y el mercado ha generado una dinámica complicada, las ventas se han extendido casi hasta la entrada del Complejo, reduciendo el espacio peatonal y creando condiciones inseguras para quienes ingresan o salen; a ello se suma que buses y microbuses permanecen detenidos esperando pasaje sobre la vía contigua a la acera del complejo, dejándola prácticamente inutilizable.
Como consecuencia, la circulación se concentra en una sola vía, la ubicada a la par del arriate, esta permanece congestionada durante buena parte del día, y los conductores difícilmente ceden el paso a los vehículos que intentan salir del parqueo del complejo deportivo. Varios atletas no logran ingresar con facilidad, mientras que niños y adolescentes deben descender de los vehículos y buses en medio del tráfico para caminar hasta la entrada, esa situación representa un riesgo que no debería normalizarse.
El problema se agrava con el gran agujero en el asfalto de la única vía libre, parece un cráter y resulta difícil esquivarlo, pues el carril contiguo suele estar ocupado por los buses; esta avenida no tiene muchos años de haber sido asfaltada, por lo que su deterioro obliga a cuestionar la calidad de la obra y la falta de mantenimiento oportuno.
Las autoridades municipales, de tránsito y quienes administran el entorno comercial deben coordinar soluciones reales: ordenar las paradas de transporte, respetar los accesos, recuperar la acera y reparar de inmediato la carpeta asfáltica. El Complejo Deportivo merece accesos seguros, fluidos y dignos para quienes llegan a entrenar, competir y utilizar sus instalaciones.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónDeporte
Obesidad, sobrepeso y su impacto en nuestra vida sexual
Es importante consultar a tiempo para evitar entrar en un cuadro de disfunción sexual, por no atender tempranamente algunos síntomas que podamos presentar.
¿Alguna vez hemos pensado que el sobrepeso puede afectar algo más que nuestra salud cardiovascular, nuestras articulaciones o nuestros niveles de glucosa? También puede influir en nuestra vida sexual, en la manera en que nos relacionamos con nuestro cuerpo y, especialmente, en cómo disfrutamos de la intimidad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que, en 2025, aproximadamente 2,800 millones de adultos vivían con sobrepeso y, de ellos, 940 millones tenían obesidad. Esto representa al 45% de la población adulta mundial con sobrepeso y al 16% con obesidad. Son cifras que nos invitan a mirar esta condición más allá de la estética: estamos frente a un importante problema de salud pública.
La obesidad puede alterar el equilibrio metabólico y hormonal, favorecer la resistencia a la insulina, afectar la circulación sanguínea y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Todos estos factores pueden repercutir en la respuesta sexual. En las mujeres, pueden presentarse alteraciones del ciclo menstrual, dificultades en la ovulación, cambios hormonales y, en algunas circunstancias, disminución del deseo sexual. En los hombres, la obesidad se relaciona con mayor riesgo de disfunción eréctil, alteraciones metabólicas y disminución de los niveles de testosterona.
Sin embargo, hay una dimensión que pocas veces abordamos en la consulta: la emocional. El sobrepeso puede modificar la percepción que tenemos de nuestro cuerpo. Algunas personas sienten vergüenza al desvestirse, evitan los encuentros íntimos, temen ser juzgadas o dejan de sentirse atractivas. A esto se suma el cansancio, la ansiedad, la depresión y el estigma social. Poco a poco, la intimidad puede convertirse en un espacio de inseguridad en lugar de ser un espacio de conexión y placer.
Y aquí quiero detenerme en algo importante: el deseo sexual no desaparece por tener sobrepeso, ni la belleza, la sensualidad o el derecho al placer dependen de una talla. No debemos confundir una condición médica con el valor de una persona. La sexualidad es una expresión integral de nuestra salud. Requiere bienestar físico, emocional, confianza, comunicación y libertad. Por eso, cuando hablamos de tratar la obesidad, también debemos hablar de recuperar calidad de vida, movilidad, autoestima y bienestar sexual. Es importante consultar a tiempo para evitar entrar en un cuadro de disfunción sexual, por no atender tempranamente algunos síntomas que podamos presentar.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónSexualidad
Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios
El pasado domingo 18 de octubre de 2026 se celebró en la Iglesia la Jornada Mundial de las Misiones. Y este año el papa León dice: “Para la Jornada Mundial de las Misiones de 2026, que marca el centenario de esta celebración, instituida por Pío XI y tan querida por la Iglesia, he elegido el tema Uno en Cristo, unidos en la misión. Después del Año jubilar, deseo exhortar a toda la Iglesia a continuar con alegría y celo en el Espíritu Santo el camino misionero, que requiere corazones unificados en Cristo, comunidades reconciliadas y, en todos, disponibilidad para colaborar con generosidad y confianza”.
Estas ideas del papa León nos invitan a reflexionar sobre el papel que estamos desempeñando en la misión que se nos ha encomendado desde el bautismo, tanto consagrados como laicos. Cada uno pregúntese: ¿cuáles son mis motivaciones profundas para trabajar por el reino de Dios? ¿Qué me motiva? ¿Qué me mueve? ¿Me mueve el poder, el prestigio, la fama, el dinero? Reflexionemos sobre nuestras motivaciones.
En Is 45, 1. 4-6, el Señor le habla a Ciro: “Por amor a Jacob, mi siervo, y a Israel, mi escogido, te llamé por tu nombre… para que todos sepan que no hay otro Dios fuera de mí”. La motivación para estar en la Iglesia y ser Iglesia es personal. Dios me ha llamado para ser misionero en mi familia, en mi grupo, en mi comunidad. Y el que me debe motivar a evangelizar es Dios mismo. Todo hay que hacerlo por él y para Él.
Dios nos ha elegido para ser sus discípulos. Pero ¿qué tipo de misionero soy? ¿Soy como los fariseos que aprovechan sus reuniones para tramar trampas en contra de Jesús? Dice el Evangelio de hoy: “Se reunieron los fariseos para ver la manera de hacer caer a Jesús, con preguntas insidiosas, en algo de que pudieran acusarlo” (Mt 22, 15-21). Nosotros no desperdiciemos el tiempo en estar planeando trampas para hacer caer a nuestros hermanos. Aprovechemos ese espacio para evangelizar, para aconsejar, para hacer obras de caridad.
Los verdaderos misioneros tenemos que estar atentos siempre para darle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Ya san Agustín de Hipona afirmaba: “El César busca su imagen, dénsela. Dios busca la suya: devuélvansela”. El César es el Estado. Hay que darle al Estado lo que es del Estado: pagar impuestos y cumplir las leyes fiscales.
Hay que darle a Dios lo que es de Dios: practicar los sacramentos y los diez mandamientos. Hay que hacer oración y hacer obras de caridad. Los cristianos tenemos la responsabilidad de ser “buenos cristianos y honrados ciudadanos” (San Juan Bosco).
Es decir, el Estado y la Iglesia son diferentes, puesto que nuestra misión es diferente. Ellos deben cumplir su responsabilidad de velar siempre por el bien común, garantizar la vida desde la concepción hasta la muerte natural, etc. Y nosotros tenemos que hacer bien lo que nos corresponde a través del trabajo que hacemos todos los días. Cuando un político se aparta de Dios, entonces surge el robo, la avaricia y la corrupción. Cuando dentro de la Iglesia nuestra prioridad no es Dios, sino otras cosas, nos convertimos en cristianos falsos.
Que Dios ilumine para que todos integremos a Dios a nuestra vida y que nuestras acciones coincidan con la fe que profesamos.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
De espantos y aparecidos
Ocupémonos de los aparecidos de cada cuatro años, que requieren de nuestra atención.
Con el tema de esta semana nos alejamos un poco del análisis de la ciudad que queremos o deseamos, para adentramos al Realismo Mágico de esta sociedad que espera un milagro en momentos de desesperanza, tema idóneo de estos días de espantos y aparecidos.
Estaba pensando en hablar de las almas del purgatorio y como ayudarlas a seguir su camino o hablar de los espantos vivos los que aparecen cada cuatro años y que desaparecen de repente cuando los ciudadanos más los necesitan.
Hay que dejar a los muertos que no requieren de nuestra preocupación, hagamos una oración y dejémoslos descansar en paz, ocupémonos de los aparecidos de cada cuatro años, que requieren de nuestra atención, es momento de analizar, investigar e indagar a cada uno de los que se van presentando con sus mejores argumentos.
Cuidado con los espejos y regalitos que se dan en esta temporada, al igual que con las promesas que no se cumplen, hay que ver al aparecido que se preocupa por su sociedad, pero que no cree tener todas las soluciones para los problemas de la comunidad. Hay que ver más lejos con el que le interesa lo que piensa y siente el pueblo y le pone atención.
Y mucha atención con las catrinas que bailan al son que les tocan, y dejan solitarios los espacios cuando les molesta la luz que los dirige. No permitan que les endulcen los oídos, como esos dulces que se regalan en este tiempo, efímeros y que pueden hacer daño, cuidado con las intenciones que llevan.
Una sugerencia hay que llevar una candelita para las animas benditas y que Dios nos agarre confesados cuando tengamos que decidir, mientras tanto saboreemos de un buen fiambre y degustemos del mucún en dulce, disfrutando de la familia y de nuestras tradiciones.
Claudia Yomara Mazariegos Soto
OpiniónGuatemala
En Guatemala los jóvenes decidirán el futuro del país. Parte I
En las últimas semanas, en el país han venido pasando cosas fuera de lo común, lamentablemente casi todas relacionadas con acciones violentas y en el contexto político. Definitivamente, estas acciones y/o prácticas, en teoría, eran parte del pasado oscuro que vivió nuestro país; sin embargo, la triste realidad es que no. Aún hay grupos y, al parecer, se están reorganizando para sembrar temor con el fin de que la ciudadanía que desea cambios profundos para vivir mejor deje de hablar, de pronunciarse y exigir.
Sin embargo, como se ven las cosas, a las “instituciones” políticas —partidos políticos— que conviven en Guatemala no les interesa en absoluto abordar temas que debieron de haber sido legislados desde hace más de 50 años y, para colmo, en el Congreso de la República hay diputados que llevan más de 20 años “legislando” más de lo mismo. Pero, al final de cuentas, ¿quién es el responsable de que los mismos de hace 25 o 50 años sigan en el Congreso de la República?
Los guatemaltecos hemos tenido ejemplos de cómo se deben afrontar los problemas sociales, políticos y económicos sin violencia, utilizando la herramienta silenciosa y más efectiva: el voto en las urnas. Bolivia, Ecuador, México, Argentina en el pasado reciente y Brasil hace apenas unas horas han hecho cosas inéditas para decirles a los corruptos y fascistas: este país nos pertenece, nosotros vamos a decidir y trabajar por lo más sagrado que pueda existir, la paz y la libertad. Los jóvenes hicieron lo impensable en Brasil: se unieron bajo un solo objetivo y, con las herramientas tecnológicas bajo el brazo, remontaron el resultado del balotaje de la primera vuelta. Reitero, según los analistas, fue algo extraordinario. Pregunto: ¿nosotros y los jóvenes de Guatemala podremos hacer lo mismo?
El padrón electoral del TSE —actualizado el 22/10/2026, 10:00 p. m.— registra a 10 millones 287 mil 319 ciudadanos empadronados. A mi parecer, es un poco más del 50 % del total de habitantes —no hay censo de población reciente—. De este total, el 54 % son mujeres y el resto, hombres; sin embargo, lamentablemente, de ese 54 %, el 21 % de las mujeres son analfabetas, es decir, 1 millón 170 mil 305 mujeres no saben leer ni escribir. Por eso digo: a los políticos que tienen más de 20 años vociferando cosas absurdas en el Congreso no les ha importado que las mujeres se alfabeticen porque no les conviene políticamente. En el caso de los hombres, representamos el 46 % del padrón electoral, pero el 12 % es analfabeto, es decir, 577 mil 576; en total, hay 1 millón 747 mil 881 personas que están a merced de los politiqueros ofreciéndoles el oro y el moro, incluso repitiendo lo que desde hace más de siete décadas han venido diciendo: “Así se vota”. Para ponerle la tapa al pomo, les indico: las personas analfabetas son indígenas y pobres.
Pero no todo está perdido, tenemos una esperanza y esa se llama juventud: hombres y mujeres que deben dar el paso al frente. Sí o sí, los jóvenes deben abanderar esta noble causa; ellos decidirán el futuro de este país. Resulta que en el padrón electoral se registran 2 millones 208 mil 106 mujeres entre las edades de 18 a 35 años; en el caso de los hombres, hay 4 millones 43 mil 32. Eso implica que el total de jóvenes entre 18 y 35 años de edad es de 6 millones 251 mil 138. Jóvenes —hombres y mujeres o mujeres y hombres—, ustedes representan el 61 % del padrón electoral; si mal no recuerdo, esto es algo inédito en nuestro país.
“Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta”. Aristóteles
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Apego evitativo: querer a alguien también puede dar miedo
El apego evitativo nos recuerda que alejarse no significa no sentir, sino que la persona no sabe cómo sentir y aceptar esas emociones.
Relacionarse con otras personas siempre es proceso complejo, porque se debe conocer y comprender a la otra parte, sin embargo, cada vez se vuelve más complicado darle explicación a la actitud que puedan tomar las otras personas. Últimamente ha surgido la duda de por qué cuando se conoce a una persona demuestra una actitud independiente, fría, poco expresiva o empiezan a distanciarse sin explicación alguna. Detrás de alguna de esas conductas existe un patrón conocido como apego evitativo, y simplemente es una forma de relacionarse donde se le dificulta la conexión emocional.
El apego evitativo se relaciona con construir relaciones con vínculos evitativos, donde se prioriza la independencia, se minimizan las prioridades de la otra persona, se minimizan las emociones propias y las de la otra persona, se sienten incómodos y la dependencia emocional les inquieta.
El apego evitativo proviene del vínculo, las experiencias emocionales y las relaciones durante su vida, este suele asociarse con minimizar el contacto emocional para no sentirse incómodos con otras personas, incluso cuando estas personas empiezan a sentir afecto o a identificarse con otras personas. Las personas con apego evitativo temen demostrar vulnerabilidad y es por ello que alejarse es la solución más inmediata.
Las experiencias de la infancia pueden influir en la vida adulta, pero este se manifiesta sobre todo cuando se intenta desarrollar una vida en pareja. El apego evitativo se manifiesta con distanciamiento, cuando la persona empieza a tener sentimientos por la otra persona, por ello, evita o se desaparece cuando es momento de tener conversaciones sentimentales.
Esto no significa que las personas con este patrón sean incapaces de amar, pueden sentir cariño y desear relaciones estables, pero les incomoda exponerse sentimentalmente, por eso sienten amenazas sobre su libertad, y es por ello que manifiesta indiferencia.
Es importante entender que no todas las personas que se alejan cuando están conociendo a una persona tienen apego evitativo, lo importante es evaluar si el patrón de esta persona coincide o únicamente necesita espacio por otras razones.
Las personas con apego evitativo sí pueden cambiar, iniciando con reconocer y evaluar si con estos patrones manifiestan apego evitativo. Para cambiar es recomendable buscar apoyo profesional que le ayude a aprender a expresar sus emociones gradualmente, comunicar con claridad lo que le sucede y sobre todo practicar la confianza. La psicoterapia puede ofrecer herramientas para comprenderlo y desarrollar de forma segura la habilidad de relacionarse.
El apego evitativo nos recuerda que alejarse no significa no sentir, sino que la persona no sabe cómo sentir y aceptar esas emociones. Querer aprender a acercarse emocionalmente a una persona que de verdad les importa también es parte de saber cómo construir relaciones saludables.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
Otra mirada a la vida
El respeto mutuo, la convivencia armoniosa, la preservación de las tradiciones y el aprendizaje entre culturas comienzan cuando escuchamos sin prejuicios.
Guatemala ocupa un lugar muy especial en mi vida. Mi relación con este país, que se ha mantenido a lo largo de los años, me ha permitido conocer de cerca la cultura de los pueblos mayas. He participado en ceremonias espirituales y celebraciones del Año Nuevo Maya, y he conversado con guías espirituales que me ayudaron a descubrir otras maneras de comprender la existencia. Lo que más me impresiona es la profundidad de su espiritualidad. Detrás de cada ceremonia y de cada expresión de respeto hacia la naturaleza encuentro una visión del mundo que no siempre resulta fácil comprender desde nuestras propias creencias.
En la cosmovisión maya, aunque existen diferencias entre comunidades y tradiciones, el ser humano, la naturaleza, el tiempo y el universo están profundamente relacionados. La espiritualidad forma parte de la vida cotidiana. También la relación con los antepasados invita a reflexionar sobre la vida, la muerte y aquello que permanece después de nosotros. Hace algunos años, fui conferencista en el III Congreso Internacional sobre el Pop Wuj, donde abordé los derechos indígenas desde la cosmovisión maya. Aquella experiencia reafirmó una convicción que mantengo hasta hoy: para respetar a un pueblo debemos comprender cómo interpreta el mundo.
El respeto mutuo, la convivencia armoniosa, la preservación de las tradiciones y el aprendizaje entre culturas comienzan cuando escuchamos sin prejuicios y reconocemos que ninguna civilización posee todas las respuestas. A menudo observamos las costumbres ajenas con curiosidad, pero también desde nuestras certezas. Nos cuesta aceptar que otras personas puedan comprender de manera diferente el tiempo, la naturaleza o la espiritualidad. No necesitamos compartir las mismas creencias para respetarlas. Necesitamos humildad para escuchar y disposición para aprender, comprender otras maneras de entender la vida también nos ayuda a comprender mejor la nuestra.
Luis Felipe Polo
OpiniónGuatemala













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