Desde Anaya, Mendivil, hasta “Chuleta” Orozco

Hugo Siliezar López 24 Mayo 2021 12:42
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Los jugadores mexicanos que han marcado historia en el futbol de Guatemala, ahora el Xelajú MC apuesta por otro azteca.       

En la década de los años 60´s entraron a nuestro país los primeros jugadores del hermano país, entre ellos, figuraban cabalmente para el equipo chivo, Alberto Vandercam y Sergio Anaya, el primero proveniente del Atlas y el segundo quien brilló hasta su retorno posterior a los chivos, con el León de México y la Seleccion Nacional de su país, es más, allá lo bautizaron con el apodo “Xelajú” Anaya, haciendo énfasis de su paso por tan querido equipo para él, de allí para adelante quizá nos recordamos de Oscar “El Chavo” Olvera, quien lo trajo Jurado, antes de haber conseguido el título del 2007, pero su rendimiento en ese entonces no fue el esperado y en su lugar vino el lateral Israel Velásquez Soto, quien salió Campeón.

México como país es otra realidad en cuanto al futbol, su liga es muy competitiva, sino veamos que a partir de 1998 participó en competencias sudamericanas de Copa Libertadores de América, ya que el área de Concacaf les parecía muy inferior a su categoría, pues realmente han ido a la mayoría de los mundiales y es más han sido sede de dos de los mismos torneos, México 1970 y 1986.

Ahora ha existido una moda o simpatía por traer futbolistas de este país, como el caso ahora de la contratación del Técnico Saturnino Cardozo a Municipal, quien ha sido un goleador referente del hermano país o del mismo “Chuletita” Orozco a Xelajú MC, tratare de explicarlo y dar mi punto de vista.

Primero enumeremos a algunos jugadores referentes de este país quienes han hecho un buen papel, en su mayoría, son muy pocos los que han defraudado, ya recordé en los 60´s a Anaya y Vandercam, quienes en su país provenían de equipos de tradición, no como lo que sucede con los Argentinos y brasileños que vienen a Guatemala en su mayoría, no provienen de equipos grandes, sino de reservas o equipos amteur´s (equipos semiprofesionales) en provincias o la misma capital, si les pusiéramos un escalafón o una letra de medición de su calidad en sus países de origen, calcularía una letra “G” o “H”, porque los gauchos y cariocas de Tipos A, B, C y D, abastecen todas las ligas Europeas más competitivas, en cambio el Tico o Mexicano que viene, han jugado en Liga Mayor de sus países o en última instancia en ligas de ascenso, pero es más común la liga superior o sea en un escalafón Tipo “A” o “B” en su país, con este axioma fundamentamos que han tenido un recorrido o palmares más sonado o prestigioso antes de venir acá; seamos francos la liga mexicana y su selección son otra realidad futbolística, sin discusión o comparación con Guatemala, porque ellos han trabajado las inferiores y tienen competitividad al más alto nivel en el área y continente americano.

La segunda razón es la edad, si nosotros hubiésemos querido traer a Agustín Herrera, Moctezuma Serrato o Ulises Mendivil en su mejor momento y edad, nunca hubieran venido, se cotizaban alto en el mercado de México, cantidades impagables para nosotros, ellos solo vinieron a “quemar sus últimos cartuchos” pasados los 30 años, cuando allá ya no tienen cabida, porque aun en la liga de ascenso tienen muchos jóvenes altamente competitivos, por las población futbolística que manejan, la cual es muy grande, por tal razón vienen y aun con su edad dejan huella por la calidad futbolística que poseen, por supuesto mejor que la nuestra, esa es la razón de traer un refuerzo extranjero, porque es mejor que cualquier nacional que tengamos en la plantilla y ellos a pesar de estar viejos, son mejores en nivel que los nuestros. 

Hay que ser francos que los mexicanos que volvieron a abrir mercado en Guatemala fueron tres hace como 10 años, en una aldea de La Democracia, Huehuetenango, específicamente La Mesilla, recordemos que es una zona fronteriza con México y por ende hay mucha simpatía por esa liga, los directivos se aburrieron de traer sudamericanos de quinta o sexta categoría, comenzaron a investigar de jugadores que quedaban fuera del “DRAF” mexicano y que obviamente tenían edad para sacarles provecho, fue allí donde encontraron a tres jugadores en el ocaso de su carrera que ya nadie quería o mejor dicho desempleados, ellos eran Moctezuma Serrato, Miguel Casanova y Edoardo Isella, quienes habían jugado en equipos como el América, UNAM, Cruz Azul, Tigres, etc, ellos hicieron protagonista a un equipo pequeño en Guatemala, principalmente Moctezuma quien se convirtió en una estrella en esa región, ya cinco años antes también había arribado de Sinaloa, Carlos Kamiani Félix, cuando de 22 años vino a la USAC, pero la mayoría de jugadores aztecas han sido ya veteranos, mas que todo los consagrados como Miguel Ángel Landín, Omar Domínguez Palafox, Isaac Acuña (Ahora disputando la final con Santa Lucia), Torito Silva (Subcampeón con Xelajú MC 2018), Liborio Sánchez, Luis Arroyo, Jesús Mora, Geovany Hernandez, etc., pero se han abierto las puertas para que terminen su carrera en tierras del quetzal, lo importante es que marquen diferencia, dejar escuela, generen espectáculo y dejen una buena imagen como Otoniel Arce, quien fue un Goleador desde que vino a Suchitepéquez y antes de emigrar a otras realidades como Perú, dejo hecho campeón a Municipal hace un año.

Ahora evaluaremos el rendimiento de Javier Orozco, quien luego de haber brillado hace 15 o 10 años, ya estaba también en el ocaso de su carrera, jugando en segunda división de su país, ojalá que una institución como Xelajú MC lo motive para dejar una buena imagen y que los chivos lo “desempolven” de ese talento que aún posee, ojalá y así sea por el bien de la afición de los superchivos. En síntesis, quizá para el futbol mexicano ellos ya sean “cuetes quemados”, pero para nuestro tercermundista futbol chapín, acá aun les podemos sacar provecho, en su mayoría vienen a triunfar en el ocaso de su carrera, porque son profesionales y se cuidan, en un mínimo porcentaje solo juegan con el “nombre” y se acomodan, en otros ya traen lesiones lisiadas o crónicas y ya no juegan a un nivel aceptable.


Hugo Siliezar López


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La ciudad de nuestros sueños…

Hay un crecimiento poblacional que demanda servicios básicos, seguridad, libertad de movimiento.

Claudia Yomara Mazariegos Soto 18 Septiembre 2026 12:51
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Quetzaltenango tiene un crecimiento económico e inmobiliario superior al promedio nacional, impulsado por el comercio, la educación y los servicios que ofrece la ciudad. Cada vez se ven construcciones nuevas, centros comerciales de grandes proporciones que ofrecen servicios variados y que invitan al consumismo. La ciudad funciona como centro financiero de Occidente de Guatemala.

Xela ofrece al suroccidente del país una oferta educativa, con establecimientos de calidad en todos los niveles, desde la primaria hasta la universidad, por lo que cada año llega una comunidad que migra en ciertas fechas, que necesita servicios públicos y viales.

Hay un crecimiento poblacional que demanda servicios básicos, seguridad, libertad de movimiento. El reto del futuro es apuntar a dejar una ciudad transitable, vivible, en donde se pueda vivir, caminar sin obstáculos, sin miedos, pero esta ciudad no existe, está en pañales o es como el niño que aprendió a correr sin saber caminar. Porque está creciendo desorganizada, sin planes de crecimiento, sin un buen estudio urbanístico, sin ordenamiento territorial, mucho menos un estudio ambiental, porque sí, el medio ambiente también es importante.

Este crecimiento que para algunos es progreso, ya que significa oportunidades económicas. Para los habitantes del municipio es una preocupación. Porque como bien lo dice un pensador, "todo progreso trae una destrucción". Algunos dicen que viene la destrucción no solo de lugares, sino también de valores, de costumbres y, sobre todo, de la paz mental. Este análisis nos lleva a replantearnos: ¿Qué calidad de vida queremos? ¿Este es el tipo de ciudad que soñamos? ¿Es la ciudad que queremos? ¿Qué debemos hacer como ciudadanos para recuperar la ´Tacita de Plata´ de la que estábamos orgullosos?

Urge gestionar de mejor manera el crecimiento urbano para evitar la saturación de los espacios comerciales y habitacionales, urge que las autoridades asuman su responsabilidad. Urge construir la ciudad que soñamos.


Claudia Yomara Mazariegos Soto


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OpiniónQuetzaltenango

Después de Xelafer, comienza la recta final

La recta final de 2026 exige enfoque, disciplina y, seguramente, un esfuerzo adicional.

César Pérez Méndez 17 Septiembre 2026 14:22
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Aunque la Feria de Xela aún no termina formalmente, los desfiles ya quedaron atrás y con ellos comienza a cerrarse una de las etapas más significativas del calendario anual de Quetzaltenango. Las actividades en el campo de la feria continuarán algunos días más, pero en las calles ya se percibe otra atmósfera: Xela empieza a despedir su fiesta y, simbólicamente, comienza la recta final del año.

Después de la Feria, el comercio empieza a cambiar de ritmo. Aparecen las primeras promociones de fin de año, los establecimientos se preparan para una temporada decisiva y las familias comienzan a pensar en los meses que vienen. Pero este 2026 llega a esta etapa con desafíos que no pueden ignorarse.

El incremento en el precio de los combustibles golpea directamente los costos de transporte, producción y distribución, y termina teniendo efectos en el bolsillo de las familias. A ello se suma una situación que quizá no hemos dimensionado suficientemente: el comportamiento del clima.

Durante Xelafer, a diferencia de otros años, las lluvias intensas prácticamente no fueron protagonistas. Este cambio puede parecer favorable para las actividades de la Feria, pero también debe llevarnos a pensar el el futuro. Las alteraciones en los patrones climáticos pueden afectar las cosechas, la disponibilidad de agua y, finalmente, la economía de las familias.

Por eso, cerrar la Feria también debería significar abrir un espacio para planificar. Quedan meses importantes en lo laboral, comercial, académico y familiar. No se trata de esperar que las circunstancias sean favorables, sino de prepararnos mejor para enfrentarlas.

La recta final de 2026 exige enfoque, disciplina y, seguramente, un esfuerzo adicional. Cada decisión cuenta. Si Xelafer representa una celebración de lo que somos, los meses que siguen deben representar nuestra capacidad para construir lo que queremos alcanzar.

El año todavía no termina. Todavía hay tiempo para hacerlo bien.


César Pérez Méndez

Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.


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OpiniónQuetzaltenango

Ejercicio legítimo del derecho a la protesta

Arnoldo Soch Tzul 17 Septiembre 2026 09:00
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El 11 de septiembre es una fecha histórica en varios países. En Guatemala, será recordado por la decisión objetiva y apegada a derecho de un juez sancionado por los EE. UU.

Todo empezó por decisión infame de la clase política en 2023 al no querer aceptar la decisión del pueblo que decidió elegir en las urnas y que indudablemente no era de su conveniencia. Aunado a eso, el MP de Porras se puso de alfombra para llevar a cabo el macabro objetivo: desconocer el resultado de esas elecciones, que, en otras palabras, era ni más ni menos un golpe de Estado.

Por supuesto, los pueblos no se iban a quedar de brazos cruzados. La JD de los 48 Cantones hizo las consultas asamblearias y decidió ir al frente de esta decisión del pueblo, pero lo que se avizoraba como una jornada más de manifestación se prolongó mucho más que eso y fue respaldado por millones de personas a lo largo y ancho del país, incluso fuera de las fronteras de Guatemala: ciento seis días de manifestación pacífica.

Estimado lector, el desenlace final y feliz de esa manifestación usted ya lo conoce; sin embargo, a las élites políticas, económicas y corruptas les caló hasta lo más profundo y no se quedaron de brazos cruzados. Prepararon todo con detalle, tiempo, recursos económicos; incluso dos o tres hermanos nuestros nos traicionaron, fueron unos malinchistas, y cometieron el acto más atroz el 23 de abril de 2025 al detener ilegalmente a Luis Pacheco y Héctor Chaclán, exdirigentes de los 48 Cantones del año 2023.

El fin era atemorizar, asustar y callar al pueblo indígena, porque hasta esa fecha nadie había logrado detener los objetivos perversos de la clase corrupta. Se toparon con más de 500 años de resistencia, con una organización indígena, ancestral, que las abuelas y abuelos crearon no para fines delictivos, sino para defender los territorios, los bienes naturales, la vida en sí misma. Desde la captura de nuestros hermanos, ningún juez quería tomar el caso, ni el mismo juez que firmó la orden de aprehensión. Más de 60 horas, con los grilletes puestos, sin comida y en una celda fría, en condiciones deplorables, esperaron la decisión de una jueza de turno; los ligó a cinco delitos, entre ellos, terrorismo.

Luego sucedió lo que se veía venir: el cruel mecanismo del litigio malicioso. Más de 469 días en prisión preventiva, encerrados, torturados psicológicamente, tanto ellos dos como sus familias. Pero no hay mal que dure cien años. Al final, el juez Mynor Moto aceptó el reto que le dio la historia —casi todos sabemos la vida judicial de Moto—. La audiencia inició el 10 de septiembre. El MP se retractó de todo lo actuado por los fiscales del anterior MP, es decir, retiró todas las acusaciones y pidió el sobreseimiento del caso. Consuelo Porras, ¿te das cuenta de lo infame y corrupta que fuiste en el MP? El presupuesto más alto de la historia que te dimos lo usaste para castigar a nuestros hermanos y para darle gusto al pacto de corruptos. El 11/9, el juez Moto tiró a la basura todo lo actuado por el MP de Porras. Entre otras cosas, dijo: “No puedo resolver que los 48 Cantones sean una estructura criminal”, “No hay evidencia de algún ilícito”, “Las acciones de la organización eran para defender la alternabilidad en el poder y que se diera una toma de posesión”, “El Estado debe ofrecer una disculpa pública para los 48 Cantones y Alcaldía Indígena de Sololá”; luego, para ponerle la tapa al pomo, dijo: “Se resuelve el sobreseimiento del caso”.

Pueblos que cohabitamos el país, hicimos historia. Ganaron los 48 Cantones, ganó Sololá, ganó Guatemala. ¡Que vivan Luis Pacheco, Héctor Chaclán, Basilio Puac y Esteban Toc Tzay! ¡Que viva la libertad!


Arnoldo Soch Tzul

Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.


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Validar emociones no significa permitir faltas de respeto

Validar una emoción significa reconocer que lo que alguien siente es real para esa persona.

Crysta Nowell 17 Septiembre 2026 09:01
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En los últimos años, se ha hablado de la importancia que se le debe dar a la validación de las emociones. Validar una emoción significa reconocer que lo que alguien siente es real para esa persona. Una emoción y una conducta son situaciones totalmente distintas; por ejemplo, podemos sentir ira sin tener derecho a maltratar, o sentir frustración sin insultar. Validar una emoción no significa justificar una conducta.

En una relación de pareja, aprender a validar las emociones puede permitir una comunicación más asertiva, sin embargo, cada vez se distorsiona esta intención y las personas creen que también es válido aceptar y comprender actitudes como el enojo frecuente, los celos, la frustración o el dolor de la pareja, y con ello aceptar cualquier comportamiento.

Validar significa reconocer que existe una emoción que merece ser escuchada, pero eso no significa aceptar insultos, gritos, humillaciones, amenazas, manipulación o cualquier otra forma de maltrato. Una persona puede sentir celos, pero eso no le da derecho a revisar el teléfono de la pareja constantemente. También puede sentirse herida, pero eso no le da derecho a insultar a la otra persona; o sentirse enojada, pero eso lo convierte en agresión aplicando la ley del hielo.

Es importante comprender que validar las emociones significa comprender a la otra persona, pero no darle la razón. No es una batalla para definir quién tiene la razón, sino reconocer la experiencia emocional de cada quien, pero con la expectativa de lo que cada uno ha vivido y siente. Cuando las discusiones se vuelven frecuentes y terminan en amenazas, castigo, miedo y silencios como castigo, eso se convierte en una agresión. Una relación emocionalmente sana puede entender lo que la otra persona siente, pero no acepta malos tratos ni agresiones a consecuencia de esas emociones.

El objetivo de una relación no es evitar momentos incómodos generados por estas emociones; el enojo, la tristeza, los celos y la frustración también forman parte de la experiencia humana y también son emociones válidas, lo importante es aprender a expresarlas y no convertirlas en un arma de amenaza para la otra persona.


Crysta Nowell

Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.


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OpiniónPsicología

Independencia: una tarea que nunca termina

Nuestros países conquistaron su soberanía política, pero todavía enfrentan enormes desafíos.

Luis Felipe Polo 15 Septiembre 2026 09:17
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Cada septiembre, México y Centroamérica vuelven la mirada hacia su historia. Banderas, actos cívicos y celebraciones recuerdan aquellos acontecimientos que, hace más de dos siglos, marcaron el inicio de una nueva etapa para nuestros pueblos. Pero la Independencia no debería ser solamente una fecha que conmemoramos. Debería ser también respuesta a lo que significa ser verdaderamente independientes en el siglo XXI.

Nuestros países conquistaron su soberanía política, pero todavía enfrentan enormes desafíos: pobreza y desigualdad, instituciones frágiles, corrupción, violencia, migración forzada y democracias que demasiadas veces parecen incapaces de responder a las necesidades de las personas.

A ello se suman nuevas dependencias. Vivimos en sociedades profundamente vinculadas a economías, tecnologías y plataformas que muchas veces se desarrollan y controlan lejos de nuestras fronteras. La inteligencia artificial nos ofrece oportunidades extraordinarias, pero también nos obliga a preguntarnos si seremos solamente consumidores de tecnología o protagonistas de nuestro propio futuro.

Por eso la Independencia sigue siendo una tarea pendiente. No se trata de aislarnos del mundo. Todo lo contrario. Se trata de participar en él con identidad, educación, instituciones sólidas y ciudadanos capaces de pensar y decidir por sí mismos.

Más de doscientos años después, quizá la mejor manera de honrar a quienes imaginaron naciones libres sea preguntarnos qué estamos haciendo nosotros con aquella libertad. La Independencia de un país no termina cuando se firma un acta o se iza una bandera. Se construye cada día, cuando una sociedad fortalece sus instituciones, educa a sus ciudadanos y coloca la dignidad humana por encima de intereses particulares. Porque un país puede ser soberano por ley y todavía tener pendiente la tarea más difícil: aprender a ser verdaderamente libre.

¡Felices Fiestas de Independencia!


 


Luis Felipe Polo


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OpiniónIndependencia de Guatemala

Libres de las cadenas de las deudas

El dinero debe ser nuestro servidor, no nuestro amo.

Edwin Ibarra 15 Septiembre 2026 09:03
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El dinero puede ser una herramienta extraordinaria para construir, invertir, generar empleo y servir a otros. Pero cuando dejamos de administrarlo y comenzamos a ser dominados por él, puede convertirse en una cadena.

La deuda no siempre es mala. Un crédito bien analizado puede financiar una inversión productiva, adquirir activos o permitir el crecimiento de una empresa. El problema aparece cuando el endeudamiento se convierte en una respuesta habitual para sostener un estilo de vida, cubrir decisiones impulsivas o tapar problemas financieros que necesitan ser enfrentados.

La Biblia ofrece una advertencia directa: “El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta” (Proverbios 22:7).

No es una invitación a demonizar el crédito. Es un llamado a reconocer que toda obligación financiera tiene un costo y reduce nuestro margen de libertad.

Por eso conviene hacerse preguntas incómodas:

¿Estoy comprando porque lo necesito o porque quiero demostrar que puedo pagarlo?

¿Mi empresa está creciendo realmente o estoy financiando una apariencia de crecimiento?

¿Conozco exactamente cuánto debo, cuánto pago en intereses y cuánto tiempo necesitaré para salir de esa obligación?

Otra frase bíblica resulta especialmente pertinente: “Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza” (Proverbios 21:5).

La libertad financiera comienza muchas veces con algo poco emocionante, pero tremendamente poderoso: poner los números sobre la mesa.

Presupuestar. Ordenar. Priorizar. Negociar cuando sea necesario. Reducir gastos. Evitar nuevas obligaciones innecesarias. Separar las finanzas personales de las empresariales. Pedir asesoría profesional cuando haga falta.

Y, sobre todo, aprender a diferenciar entre lo que podemos comprar y lo que realmente podemos sostener.

Jesús también dejó una enseñanza que trasciende cualquier época: “Ninguno puede servir a dos señores” (Mateo 6:24).

El dinero debe ser nuestro servidor, no nuestro amo.

Salir de las deudas puede tomar tiempo. Pero cada decisión financiera responsable puede devolvernos una parte de la libertad que habíamos entregado.


Edwin Ibarra

Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.


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OpiniónReflexión

Una experiencia de gratitud

Carol Contreras 14 Septiembre 2026 16:30
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Cada inicio de mes me propongo trabajar un reto con un grupo de mujeres. Llevamos algunos meses cuidando nuestra imagen de manera integral. Este inicio de septiembre me inspiré en un libro, “El poder de la gratitud”, de Marc Reklau. El reto consistía en compartir siete días de actividades y lectura, reflexionando sobre esos instantes de gratitud. La experiencia fue maravillosa, finalizamos ayer y quiero compartirte algunas cosas que llenaron mi corazón.

· Podemos elegir la manera en que decidimos mirar lo que nos sucede: queremos resultados rápidos, que todo sea perfecto, que la respuesta siempre sea favorecedora. Pero hay lecciones que aprender y agradecer en los procesos de prueba.

· Si no tienes cinco minutos al día para ti, no tienes vida. Esta es una frase de Tony Robbins. Hacemos tiempo para todo, menos para nosotros mismos. Cinco minutos, diez minutos, pueden hacer la diferencia en ser conscientes del lugar donde pertenecemos, la vida que tenemos y lo agradecidos que estamos por ello.

· Perdonar y soltar: escuchamos y leemos mucho al respecto. Llevarlo a la práctica puede ser difícil, mas no imposible. Para avanzar, el perdón es crucial en tu camino; tomar la decisión será de bendición para tu vida.

· La gratitud es un hábito que podemos fortalecer: entrena la atención hacia lo positivo, reconoce la bondad de las personas, sé consciente de un cuerpo que nos permite movernos, una conversación, una oportunidad, la familia, la salud, observa las pequeñas cosas que a veces solo se agradecen en automático.

La gratitud nos ayuda a entender que, incluso en medio de situaciones difíciles, siempre existirá una razón para agradecer. Durante el reto aprendí a ser más consciente de lo que debo agradecer. Quizá hoy ya cuentas con aquellas cosas con las que hace unos años solo soñabas.

¿Tú qué agradeces hoy?

Recuerda que en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.


Carol Contreras

Coach de Imagen


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Vivir en libertad es conocer a Jesús

Silvia Morales Paniagua 14 Septiembre 2026 12:45
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El día de mañana se conmemoran 205 años de la firma del acta de Independencia y, aunque ser independiente significa que nuestro país mantiene un estatus de país soberano, con un gobierno organizado en tres poderes que garantizan los derechos y la libertad de los ciudadanos, es una vaga realidad porque un buen porcentaje de ciudadanos no gozan de libertad y menos de derechos debido a la corrupción administrativa de personas que, al llegar al poder, en lo que menos piensan es en los intereses de una nación, sino en los intereses propios.

Pero estas líneas y este espacio no son para resaltar las desventajas, carencias, hablar de cosas malas y tristes que suceden en nuestro país a diario o hablar de las limitaciones que nos superan para ser un país verdaderamente libre, sino para resaltar todas aquellas cosas buenas que nos hacen sentir bendecidos y orgullosos de ser guatemaltecos.

Su gente, en su diversidad externa y diferente en pensamiento, es de las personas generosas, dadivosas, amables, alegres. Aunque critiquen mi opinión o criterio, sin importar el credo o religión que se tenga, siempre los guatemaltecos dan un lugar especial a Dios en actividades, proyectos o metas, lo que nos hace ser una nación diferente y, en ese sentido, somos merecedores de 100 puntos.

La Biblia, en Juan 8:32, habla de libertad: “Conoceréis la verdad y la verdad los hará libres”, pero conocer a alguien implica hablar, comunicarse y estar con una persona, porque conocer es averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y relaciones de las personas y cosas. Dios desea una relación directa con el hombre, sin intermediarios, sin autoridades eclesiásticas, sin puntos estratégicos donde encontrarlo. Sin desestimar todas estas cosas, Dios está interesado en que lo conozcamos.

“Conocer a Jesús es el paso único y esencial para vivir una vida libre y abundante, a diferencia de cualquier relación, sea familiar, amigable, laboral o amorosa, esta relación sí llenará todas las expectativas y será una relación que durará para la eternidad.”

Feliz Día de la Independencia. Que Dios bendiga a Guatemala. Recuerde que en la vida todo tiene sentido.


Silvia Morales Paniagua

Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.


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Recupere la vigilancia interior

P. Orlando Pérez 12 Septiembre 2026 07:00
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“A ti, hijo de hombre, te he constituido centinela para la casa de Israel” (Ez 33, 7-9). Un centinela es un soldado o una persona que vigila un lugar desde un puesto fijo, para protegerlo y dar la alarma si detecta algún peligro (IA). En la Biblia, un centinela es un guardia apostado en las murallas para dar la alarma ante un peligro. Espiritualmente, representa el llamado de Dios para advertir a las personas sobre el pecado.

El centinela, entonces, es alguien que está despierto para vigilar constantemente. Es una persona que advierte con tiempo los peligros que uno corre cuando se está alejando de Dios. En este sentido, un obispo es el centinela de la diócesis; en una parroquia, el párroco es el centinela de la parroquia; en una familia, los padres son los centinelas de su familia, etc.

El cardenal Parolín, secretario de Estado del Vaticano, nos dijo el 3 de agosto pasado: “El centinela es el responsable de quienes están bajo nuestro cuidado. Lo mismo nosotros (el sacerdote), cuida y protege al pueblo de Dios. Una tentación es dejar de ser centinelas y dedicarnos a ser administradores. Hay que recuperar la vigilancia interior ante el ruido del mundo; para esto es importante la oración. Sólo en la intimidad con el Señor lograremos la luz para desempeñar nuestro ministerio. Dios está atento a la oración de sus sacerdotes. Trabaja y sufre por ellos. Él bendecirá nuestras lágrimas. Él lo ve todo y lo cuenta todo”.

En el caso de ustedes como laicos, sean centinelas extraordinarios de lo o los que tienen a su cuidado. Jesús sufre con ustedes y Él recompensará ese rol vigilante de su matrimonio, de su trabajo y de su familia. Todos nosotros somos centinelas de esta parroquia. Cuidarla y vigilarla es responsabilidad de todos.

En Rm 13, 8-10, San Pablo nos dice: “No tengan con nadie otra deuda que la del amor mutuo, porque el que ama al prójimo ha cumplido toda la ley. En efecto, los mandamientos que ordenan: no cometerás adulterio, no robarás, no matarás, no darás falso testimonio, no codiciarás, y todos los otros se resumen en este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. El amor parte de nosotros. No puedo amar a Dios y amar al prójimo si no me amo. Si no nos amamos, viviremos mal, amargados y frustrados y culpando a todo mundo. Recordemos que el que se ama mucho es feliz y no fastidia la vida de los otros. Es importante tener amor propio del bueno. Porque una visión negativa de nosotros mismos es la causa de que aparezcan “trastornos psicológicos como las fobias, depresión, estrés, ansiedad, inseguridad personal, alteraciones psicosomáticas, problemas de pareja, bajo rendimiento académico y laboral, abuso de sustancias, problemas de imagen corporal, incapacidad de regular emociones, etc.” (Walter Riso).

En conclusión, considero que la función de centinela tenemos que comenzar a ponerla en práctica con nosotros mismos, es decir, cada uno debe ser centinela de su propia vida y controlar quién entra y quién sale de su casa, que es su cuerpo. Y esta función de vigilancia hay que hacerla con amor. Por lo tanto, sé centinela de su pareja, de su matrimonio, de su empresa, con amor. El amor permite estar atentos siempre a la voluntad de Dios en nuestras vidas.


P. Orlando Pérez

Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.


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