Síndrome posvacacional
A pocos días de terminar el primer mes del año es importante hacer un pequeño alto y reflexionar sobre esas metas que nos propusimos durante los primeros días del año. A estas alturas nos damos cuenta de que las doce uvas no han sido tan funcionales, que el poner un billete en el zapato tampoco ha funcionado y que usar ropa interior amarilla o roja no ha mejorado mis relaciones de amor y mis ingresos económicos.
A esta altura caigo en la cuenta de que para perseverar en las metas de principios de año es indispensable trabajar eficaz y eficientemente, y si quiero mejorar en mi vivencia del amor para con otras personas, tengo que comenzar a conocerme para luego amarme; y solo así estaré listo para establecer relaciones sanas con los demás.
No sé cuál sea su situación. Pero si en dado caso las cosas no le han salido como se las propuso hace algunas semanas, tranquilo. No se desespere. Guarde la calma. Todo sucede por alguna razón. Nada sucede por gusto. Lo que sí le recomiendo es ser realista, es decir, que para que las cosas comiencen a salirnos bien, es esencial hacer lo que no nos gusta hacer y mejorar nuestra relación con Dios.
A finales de enero, la ansiedad, el estrés y la depresión comienzan a atacarnos con más intensidad. Caemos en la cuenta de que ese entusiasmo y esa motivación inicial han disminuido su fuerza a causa de los sinsabores de algunos días de este mes que casi termina.
La euforia vacacional ha terminado. Las clases en las universidades y en muchos colegios privados han iniciado. Y el síndrome posvacacional aún sigue vigente en varias personas, puesto que siguen experimentando cansancio, falta de energía, dolores musculares y posiblemente insomnio.
Por lo tanto, vaya poco a poco. Tenga una mente positiva. Conforme pasen los días, usted se irá adaptando más y mejor al trabajo, a sus estudios y sus ritmos de sueño volverán a la normalidad. No se alarme. Pero tampoco puede quedarse de brazos cruzados.
Algo que puede ayudarnos es revisar nuestros hábitos alimenticios y nuestro estilo de vida. Además de una buena alimentación, es imprescindible llevar un estilo de vida mentalmente saludable. Si tiene una mentalidad negativa y mediocre, es tiempo de eliminarla de su vida. Esa manera de pensar le llevará a creer que usted es un pollo. Y con una mentalidad de pollo le aseguro que no llegará a nada.
No permita que la depresión posvacacional se convierta en una piedra en su zapato. Digo esto, porque a algunas personas les está costando aceptar que ya estamos en nuevo año y que tenemos que ponernos manos a la obra para desempolvar la mente y el corazón, de tal manera que nos pongamos de pie y comencemos a caminar en el nombre de Dios.
No permita que las prisas, el cansancio, los atascos, las colas, los problemas laborales y el estrés le roben su paz mental y las ganas de dar lo mejor de sí mismo. El tener una filosofía de la excelencia le permitirá adaptarse con más facilidad al trabajo, a los estudios y a la familia. Ser excelente no es nada fácil. Por lo tanto, haga de la excelencia un hábito.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
Resiliencia ante situaciones emocionales adversas
En cualquier momento de la vida aparecen situaciones emocionales adversas que no estaban en nuestra agenda. Por eso creo importante tener ideas claras sobre la “resiliencia”, como una técnica que puede ayudarnos en esos momentos oscuros de la vida. “El término ‘resiliencia’ viene del latín ‘resilientia’, que significa: rebotar, resistir, volver al estado original, recuperar la forma originaria tras experimentar una torsión, un golpe, una deformación” (Resiliencia e intervención en crisis, 2019, pág. 11).
Por eso la resiliencia es el proceso de adaptación a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza o fuentes de tensión significativas como problemas familiares, personales, laborales o de enfermedad; es parte de la vida ordinaria. Abarca conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona. “La resiliencia es una capacidad que tenemos todas las personas, una fuerza que existe dentro de cada uno de nosotros” (Moratalla, Tur, Villaró, & Ficher, 2021, pág. 31).
Para otros autores, “la resiliencia es la capacidad para prepararse, recuperarse y adaptarse ante el estrés, retos o adversidad”. Cuando eres resiliente, eres capaz de recuperarte más rápido después de una situación difícil” (HeartMath, 2014, págs. 1-2). Emocionalmente hablando, la resiliencia es la habilidad de recuperarse rápidamente de las dificultades y seguir adelante. No se trata de evitar el sufrimiento, sino de enfrentarlo con una actitud positiva, encontrando oportunidades de crecimiento personal en cada desafío.
Otro aspecto importante para ser resiliente es tener relaciones de cariño y apoyo dentro y fuera de la familia. La educación resiliente debe ser una constante en todas las etapas de la vida. No basta solo en la primera infancia, sino durante todo el ciclo de la vida. Debe llegar un momento en el que la persona decida ser resiliente y dejarse amar, para amar.
Es clave también que la persona tenga la capacidad de construir planes realistas y no utópicos acerca de su misma vida. Hay que ayudarle para que no construya castillos en el aire, sino en suelo firme. Así de importante es también el hecho de que la persona tenga una visión positiva de sí misma y que crea en que sí es capaz, porque tiene las fortalezas y habilidades necesarias para alcanzar lo que se proponga. Además, la adquisición de destrezas en la comunicación y en la solución de problemas es clave para configurar la resiliencia. La capacidad para comunicarse asertivamente es indispensable para adaptarse a las adversidades.
Algunas formas de construir una excelente resiliencia son: Establecer buenas relaciones con familiares, amistades y personas significativas en la vida; evitar ver las crisis como obstáculos insuperables. Siempre es posible cambiar la manera de reaccionar e interpretar los obstáculos que aparecen en el camino de la vida: aceptar que el cambio es parte de la vida, moverse hacia las metas propuestas, llevar a cabo acciones decisivas sin miedo ni temores y pensar y centrarse en uno mismo. Las situaciones adversas son oportunidades que la vida brinda para darse cuenta hasta dónde se es capaz de descubrirse a sí mismo, de tener una visión positiva de sí mismo, de mantenerse en perspectiva, de prestarse atención a sí mismo y de convertirse en un peregrino de esperanza (Resiliencia e intervención en crisis, 2019, págs. 13-14).
Definitivamente la resiliencia implica un proceso integral, es decir, abarca varias dimensiones: física, emocional, mental y espiritual de la persona. Si por alguna razón está viviendo procesos fuertes, confíe en su capacidad resiliente para ponerse de pie y adaptarse a los cambios que la vida le presente.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
Paciencia, querido amigo
¿Cuánto tiempo de tu vida has ido de prisa? ¿Será la mayoría? Quizá sigues andando con prisa porque crees que la paciencia es un lujo que solo una opulencia se puede dar.
¿Cuánto tiempo de tu vida has ido de prisa? ¿Será la mayoría? Quizá sigues andando con prisa porque crees que la paciencia es un lujo que solo una opulencia se puede dar.
Quizá crees que la paciencia es un honor que te llegará en el futuro. Por eso siempre decides ir con prisa, porque mientras más rápido llegar a la paciencia, mucho mejor, ¿no?
La verdad, querido amigo, es que si crees que la paciencia solo te alcanzará cuando construyas la mejor versión de tu vida, esa querida invitada nunca llegará, y envejecerás yendo rápido por la vida. Cuando llegues a una edad avanzada, te darás cuenta de que te convertiste en un anciano lleno de remordimientos, que lo único que hizo en su existencia fue ir de prisa buscando la paciencia.
Querido amigo, nada vale la pena correr. Te pueden atropellar, te puedes accidentar y, peor aún, te puedes perder en ese trayecto de lo hermoso que es la vida. Te puedes perder de los buenos momentos que, acumulados, son más que la suma de sus partes: una obra feliz.
Revisa bien tus prisas; observa que allí hay estrés, hay ansiedad, hay amargura, hay penas. En la prisa siempre hay agitación.
Ahora recuerda una vez que estuviste calmado. Recuerda cómo todo estaba en orden, cómo todo comenzaba a acoplarse en tu cerebro como piezas de un rompecabezas que daba placer completarlo.
Paciencia, querido amigo. La prisa es una compañera que te altera, que te quiere ver en desorden, buscando con desesperación lo que ya tienes en las manos.
La paciencia, querido amigo, no es detenerte, sino encontrar una de las formas de Dios: la secuencia, en seguir haciendo lo que hiciste ayer y que te construye.
Paciencia, querido amigo, paciencia en tu hoy. Sé libre.
José J. Guzmán
José J. Guzmán (Quetzaltenango, 1993). Licenciado en Comunicación Social. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación. Tiene un libro de poemas publicados: “La Escena Absoluta” (2012).
OpiniónPaciencia
La dignidad no se vende
Ayer, 4 de febrero, se conmemoraron cincuenta años de aquella fatídica mañana cuando nuestro territorio fue sacudido por un terremoto de más de 7 grados en la escala de Ritcher, más de 23 mil muertos y todo lo que ya conocemos y es parte de nuestra historia. Para el territorio de los indeseables y de los que siempre han querido tener un país a su merced utilizando lo que tienen a la mano y, si no lo tienen, han tomado cualquier recurso para su beneficio, me refiero al criminal pacto de corruptos; ayer, ese territorio fue sacudido por un terremoto de más de cinco mil grados —votos— en la escala de la dignidad. Hasta el momento, la ciudadanía de a pie, ha visto escombros por todos lados, canastas navideñas tiradas, platos rotos de comida regalada, botellas de licor quebradas y esparcidas por todos lados, fiestas interrumpidas; los habitantes de ese territorio están asombrados y perplejos, no dan crédito de lo sucedido, peor aún, los reyes de ese territorio corrupto —Mynor Moto, Nester Vasquez, Erick Castillo, y, sus ahijados—, están asustados, los vecinos privilegiados de Gerona, salieron a supervisar el desmadre, se hicieron acompañar de una decena de guaruras, pensando que todavía tienen poder, pero oh sorpresa, la ciudadanía de a pie, ya les perdió el miedo.
La realidad: El Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala —CANG— celebró elecciones para elegir a su representante —titular y suplente—, quienes asumirán como magistrados ante la Corte de Constitucionalidad; que yo recuerde, nunca ha habido tanto afán por parte de los corruptos en impedir la participación de los agremiados al CANG que no sean abogados; repito, nunca les han vedado ese derecho. Sin embargo, la IA les dijo a los corruptos que la dignidad de los votantes estaba al acecho y que, la derrota era inminente.
Al mejor estilo de los corruptos, se fabricaron una mala interpretación de la ley y, con los astros alineados —jueces y magistrados corruptos— evitaron que los profesionales de ciencias afines —sociólogos, politólogos, criminalistas, internacionalistas, etc.— pudieran votar. A mi parecer, estuvo bien que los que dirigen el CANG, al final, acataron una orden ilegal so pena de ser criminalizados y llevar el proceso de la elección a su sabor y antojo, a pesar de la ilegalidad y de la forma burda en la que cayó el pacto de corruptos, la dignidad salió victoriosa, la señora Astrid Lemus y el señor Luis Bermejo —candidatos no perfectos, pero, correctos— ganaron la contienda, y pasarán a segunda vuelta para dilucidar quién representará al CANG en la Corte de Constitucionalidad. Sin lugar a dudas, veremos a cuerpo entero, lo blanco y negro, la transparencia y la corrupción, lo deseable y lo indeseable, es decir, la segunda vuelta será entre Astrid Lemus/Luis Bermejo quienes están comprometidos a recuperar la institucionalidad de la Corte de Constitucionalidad y Estuardo Galvez/Melvin Portillo, ellos, se aferran a la podredumbre, al saqueo sin medida de los recursos del contribuyente —Portillo es brazo derecho de la señora de Gerona y sin duda, su salario es igual a la del fiscal de la feci 160 mil mensuales—.
Volvemos a aferrarnos a la frase que quedó en la mente de muchos guatemaltecos en 1976 —estamos heridos, pero no de muerte—; ahora, la corrupción y el criminal pacto de corruptos nos ha herido, pero no de muerte, y los buenos abogados nos han dado ese hálito de esperanza, poco a poco, iremos recuperando cada institución y que ello permita el desarrollo y que mejore la calidad de vida del guatemalteco de a pie.
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
La ternura: la llave que te devuelve el creer en ti
Creer en ti no es tener todas las respuestas, es prometerte que no te vas a abandonar mientras las encuentras.
¿Cuántas veces te has detenido antes de empezar? Todos hemos estado ahí: frente a un nuevo proyecto, un reto personal, sintiendo ese nudo en el estómago que nos dicta una sentencia inmediata: "No puedo" o "No sé cómo hacerlo". Este no es un reflejo de incapacidad, sino un mecanismo de defensa. Cuando percibimos el riesgo del fracaso, nuestro cerebro activa una señal de alerta. El problema es que, en el proceso de protegernos, solemos convertirnos en nuestros jueces más severos. Aquí es donde entra la ternura, no como un sentimiento frágil, sino como una herramienta de alta ingeniería emocional para recuperar la fe en nosotros mismos.
Cuando nos tratamos con dureza, el cerebro interpreta esa autocrítica como una amenaza externa, activando la amígdala y liberando cortisol (la hormona del estrés). En este estado, la creatividad se bloquea y el pensamiento lógico se nubla. Es físicamente imposible innovar cuando estás en modo supervivencia. Sin embargo, cuando practicamos la ternura hacia nosotros mismos, ocurre un cambio químico fascinante:
Liberación de oxitocina: Conocida como la hormona del vínculo, la oxitocina reduce los niveles de cortisol y calma la respuesta de miedo de la amígdala.
Activación de la corteza prefrontal: Al sentirnos "a salvo" gracias a nuestra propia compasión, permitimos que la zona del cerebro encargada de la planificación y la resolución de problemas vuelva a encenderse.
En pocas palabras: Ser tierno contigo mismo desactiva la alarma de "peligro" y te devuelve el control de tus capacidades.
La fe en uno mismo; es una construcción. Cada vez que cambias un "qué tonto soy" por un "estoy aprendiendo, dame un momento", estás fortaleciendo los cimientos de esa fe. La ternura nos permite aceptar que no saber algo hoy no significa no poder hacerlo mañana. Al suavizar el juicio, permitimos que nuestros proyectos respiren. La fe se fortalece porque dejamos de temerle a nuestro propio diálogo interno; nos convertimos en un lugar seguro para nuestras propias ideas.
Creer en ti no es tener todas las respuestas, es prometerte que no te vas a abandonar mientras las encuentras.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónPsicología
Cómo trabajar con un jefe narcisista
Establecer los límites emocionales y trabajar en la propia inteligencia emocional es clave para poder continuar trabajando con estos jefes.
Ya hemos hablado de los rasgos de una persona narcisista, pero para un jefe se le agrega que la persona requiere de toda la atención y admiración continuamente, serán autoritarios, se acaparan el mérito del trabajo de los demás, culpan a otros de sus errores y desprestigian el esfuerzo de las otras personas. Debido a su falta de empatía, trabajar con jefes que presenten estas características se puede convertir en algo frustrante y desesperante, ya que generará un ambiente tóxico, de estrés, inseguridad y frustración.
Aunque es complicado trabajar con personas con características narcisistas, es importante entender que esa persona es la del problema y, por ende, no tomárselo de forma personal. Aunque los comentarios puedan ser ofensivos y dirigidos de forma desagradable, es necesario entender que es una necesidad de superioridad que no tiene nada que ver con el liderazgo; por lo tanto, entender que esta persona es así ayudará a evitar luchas constantes con ella.
Con un jefe narcisista funciona mejor manejar una comunicación con inteligencia emocional; los mensajes deben ser claros, concretos y respaldados por un medio escrito que documente todos los acuerdos. Esto tiene como fin evitar los conflictos y prevenir manipulaciones y cambios repentinos, sin precedentes y sin sentido, que busquen complicar su trabajo.
Establecer los límites emocionales y trabajar en la propia inteligencia emocional es clave para poder continuar trabajando con estos jefes. Mantener la relación profesional sin buscar validaciones y aprobaciones de esta persona, y evitando los conflictos que involucren la parte emocional, constituirá una estabilidad emocional y laboral.
Tomar en cuenta el autocuidado también es importante, ya que este ambiente podrá generar estrés, ansiedad, baja autoestima e insomnio, por lo que, a la mínima señal de uno de estos, es necesario tratarla conforme se vaya requiriendo; si es irremediable, es mejor tratar con un psicoterapeuta.
Aunque se pueda trabajar bajo estas condiciones, también es importante aprender a reconocer cuándo es insostenible esta relación laboral y tomar la decisión de alejarse, ya que muchas veces las personas relacionan la renuncia con el fracaso, continúan trabajando bajo este estado y puede crear daños emocionales severos.
Aprender a trabajar con un jefe narcisista implica desarrollar habilidades emocionales, comunicación estratégica y límites claros.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
La importancia de tener perspectivas
¿Por qué es importante tener perspectivas? Porque nos permite anticiparnos, comprender riesgos, identificar oportunidades y tomar mejores decisiones.
Estoy convencido de que una de las mayores debilidades de nuestra sociedad es tomar decisiones sin información, sin contexto y sin escuchar otras voces. Por eso considero tan valioso generar espacios donde se analicen los hechos, se contrasten ideas y se construyan criterios propios. A eso le llamo tener perspectivas.
Cada año, desde la Cámara de Comercio de Guatemala Filial Quetzaltenango, junto a la junta directiva y la gerencia, organizamos un evento que ya se ha vuelto una referencia para Xela: Perspectivas Económicas y Políticas. En este 2026, el encuentro se realizará el jueves 12 de febrero, a las 18:00 horas, en nuestra ciudad.
Este año contaremos con la participación de dos voces autorizadas y con amplio conocimiento del contexto nacional: el licenciado José Alfredo Blanco, vicepresidente de la Junta Monetaria y del Banco de Guatemala, y el licenciado Jorge Briz, presidente de la Cámara de Comercio de Guatemala. El evento tendrá como anfitrión al presidente de la filial Quetzaltenango, el licenciado Jorge García.
¿Por qué es importante tener perspectivas? Porque nos permite anticiparnos, comprender riesgos, identificar oportunidades y tomar mejores decisiones. En tiempos de incertidumbre, informarse no es un lujo: es una responsabilidad.
Este evento es gratuito, al final dejo el enlace para obtener cupo, por lo que no hay excusas para faltar. Está especialmente dirigido a empresarios y actores de la ciudad, quienes influyen directa o indirectamente en el rumbo de Xela.
PUNTO FINAL. Porque cuando entendemos el panorama completo, dejamos de reaccionar y empezamos a liderar.
Inscribirse: https://forms.gle/tWcZFjfofkucnNDa8
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónPerspectivas
La cultura de la impunidad empieza en casa
En los primeros años, los niños construyen su marco ético observando y repitiendo lo que ocurre en casa; aprendiendo a respetar los espacios comunes.
La cultura de la impunidad, tan presente en la sociedad guatemalteca, no nace en los sistemas judiciales ni en las instituciones debilitadas; su origen más profundo se encuentra en el espacio donde se forman las primeras convicciones morales: el hogar. En los primeros años, los niños construyen su marco ético observando y repitiendo lo que ocurre en casa; aprendiendo a respetar los espacios comunes, esperar su turno en una fila, saludar con cortesía, evitar el lenguaje hiriente, seguir instrucciones y reconocer que sus acciones tienen consecuencias; esto es lo que se conoce como cimiento emocional y social que define su manera de relacionarse con el mundo.
La formación inicial se nota con fuerza en las aulas, ya que, además de la parte académica, se debe tratar con justicia a cada estudiante, no premiando las conductas irrespetuosas ni normalizando la indisciplina por temor a enfrentar conflictos. La pedagogía del respeto demanda firmeza, coherencia y un ambiente donde la dignidad de todos sea protegida, especialmente la de aquellos niños y jóvenes que tienen metas claras.
En este proceso, los padres de familia no deben convertirse en espectadores silenciosos; callar ante injusticias, malos tratos o desigualdades en el trato hacia sus hijos es renunciar a su papel formador, ya que, cuando sean adultos, pasarán a ser parte de la masa de ciudadanos que no se involucra en los problemas sociales por miedo a incomodar, y esta actitud es la que fomenta que la impunidad crezca y coopte países enteros.
Por ello, los centros educativos, tanto públicos como privados, deben fomentar una cultura de denuncia y no de silencio cómplice. Guardar silencio ante lo incorrecto es lo más peligroso, pues alimenta la impunidad. Una sociedad justa comienza en hogares que enseñan valores, en escuelas que los refuerzan y en comunidades educativas que no temen alzar la voz frente a la injusticia, para no pasar a formar parte de la masa que no se involucra por temor.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónImpunidad
La confianza en los negocios
Un líder que inspira confianza no es aquel que lo sabe todo, sino el que actúa con integridad incluso cuando nadie observa.
En este nuevo mes de febrero, iniciamos con una serie de artículos, cuyo tema central será: las relaciones. La importancia de este tema radica en que como seres humanos siempre tratamos de estar conectados el uno con el otro. Hoy iniciamos con este tema: La confianza en los negocios.
En el mundo de los negocios solemos hablar de estrategias, cifras y resultados, pero pocas veces reconocemos el verdadero motor que sostiene cualquier proyecto a largo plazo: la confianza. Sin ella, los contratos se vuelven frágiles y los equipos pierden dirección. La confianza no se impone; se construye con coherencia, palabra cumplida y respeto mutuo.
Un líder que inspira confianza no es aquel que lo sabe todo, sino el que actúa con integridad incluso cuando nadie observa. En entornos competitivos, donde la presión puede empujar a decisiones apresuradas, elegir la honestidad sigue siendo una apuesta segura. La confianza reduce conflictos, fortalece alianzas y crea espacios donde las personas se atreven a dar lo mejor de sí.
La Biblia lo expresa con claridad: “El que camina en integridad anda confiado” (Proverbios 10:9). Cuando las decisiones están alineadas con valores firmes, la estabilidad se vuelve una consecuencia natural. Asimismo, “Mejor es el pobre que camina en su integridad que el de perversos caminos” (Proverbios 28:6), nos recuerda que el éxito sin ética tiene bases endebles.
En los negocios, la confianza no es un lujo: es la base sobre la cual se construyen relaciones duraderas y resultados verdaderamente sostenibles.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión
5 tendencias para mujer esta temporada
¿Cómo usarlas sin perder tu esencia? Seguramente también puedes cuestionar si es necesario agregarlas a tu closet. Cada temporada trae propuestas que pueden encajar en nuestro estilo o simplemente pasar de él; seguir una tendencia no debe afectar tu estilo o identidad. La intención sería elegir un elemento que se adapte a tu estilo personal. Te comparto 5 tendencias que veremos estos meses.
1. Estampado polka dots/lunares: Regresan con mucha fuerza en prendas como blusas, vestidos o faldas. Comunica feminidad y elegancia. Si tu estilo es clásico, agrega una prenda en tonos blanco y negro, con lunares pequeños. Si tu estilo es más creativo, opta por tamaños más grandes en el diseño o colores que te llamen la atención. Seguramente será la pieza protagonista.
2. Boot cut jeans/pantalones acampanados: Uno de los estilos más favorecedores para la silueta es ideal para usarlos con tacones, botines o plataformas. Puedes llevarlos de forma casual o semiformal, acompañados de una blusa estructurada o un blazer.
3. Pulseras chunky/maxi pulseras: Los accesorios con volumen vuelven con más intención en pulseras y collares que destaquen a través de un dije. Aportan carácter y mucha personalidad, tienen la finalidad de elevar un outfit básico. Pero si eres creativa, serán un gran aliado.
4. Vestidos lenceros: Son versátiles y pueden verse elegantes, modernos y prácticos según la forma de combinarlos. Desde usarlos con tacones y elevar un estilo seductor, hasta un jeans y sandalias de tacón, para un toque chic.
5. Tonalidades varias: como el Cloud Dancer, que es un lienzo para combinar con otras gamas de color; también el rosa pálido, femenino y moderno; tonos cálidos como el verde lima y amarillo canario aportan energía y frescura. Los colores tierra como café intenso, chocolate, para looks elegantes. Y para tonos más sofisticados, el Morado Vibrante, Azul Cobalto. Puedes agregarlos en accesorios, esmalte de uñas o una prenda protagonista.
No se trata de usar todo lo que está de moda; elegir según tu estilo y personalidad es lo principal, dándole un aire fresco y moderno a tu imagen. Recuerda que en los pequeños detalles está, el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen


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